Los 9 documentos que debes tener preparados antes de un fallecimiento

Conoce los 9 documentos que los expertos recomiendan tener listos antes de un fallecimiento para evitar problemas legales y retrasos a tu familia en EE.UU.

Documentos antes de fallecer

Todas las personas, sin importar edad, deben tener preparados una serie de documentos para no dejar problemas a sus seres queridos. Crédito: Shutterstock

Hablar sobre la muerte nunca es sencillo, pero organizar ciertos documentos antes de que ocurra un fallecimiento puede evitar que una familia enfrente problemas legales, gastos inesperados y largos trámites en un momento ya de por sí complicado. Contar con un testamento es importante, aunque especialistas en planificación patrimonial advierten que, por sí solo, no siempre es suficiente para garantizar que se cumpla la voluntad de una persona.

De hecho, los expertos recomiendan reunir varios documentos y mantenerlos actualizados para que los familiares puedan localizar bienes, reclamar beneficios y administrar el patrimonio sin contratiempos.

Los 9 documentos que debes dejar preparados

Estos son los principales documentos y registros que los especialistas consideran indispensables antes de un fallecimiento:

1. Testamento o fideicomiso. Este documento establece cómo deben distribuirse los bienes y quién será el responsable de cumplir la voluntad de la persona fallecida.

2. Designación actualizada de beneficiarios. Es importante revisar periódicamente los beneficiarios registrados en cuentas de jubilación y pólizas de seguro de vida, ya que estos recursos suelen entregarse directamente a las personas designadas.

3. Lista de cuentas, deudas y bienes. Elaborar un inventario con cuentas bancarias, inversiones, préstamos, propiedades y otras obligaciones ayuda a que la familia no pase por alto activos o deudas pendientes.

4. Escrituras y documentos de propiedad. Tener estos registros organizados facilita la transferencia o venta de inmuebles y demuestra quién es el propietario legal.

5. Información sobre pensiones y beneficios de jubilación. Estos documentos permiten que los familiares identifiquen si existen pagos o beneficios que aún pueden reclamarse.

6. Datos de seguros de vida y rentas vitalicias. Contar con los números de póliza y la información de contacto de las aseguradoras agiliza la presentación de reclamaciones.

7. Accesos a cuentas digitales. Incluir instrucciones para acceder a correos electrónicos, cuentas bancarias, suscripciones y otros servicios en línea facilita su administración o cierre.

8. Guía sobre la ubicación de los documentos importantes. No basta con guardar los papeles. También conviene informar a una persona de confianza dónde se encuentran, ya sea en una caja fuerte, un archivador o un sistema de almacenamiento digital.

9. Formulario DD-214, en el caso de los veteranos. Este documento acredita el servicio militar y es indispensable para solicitar beneficios para veteranos y acceder a honores funerarios.

No basta con tener todos los documentos

Los especialistas también recomiendan comunicar claramente dónde se encuentran estos archivos. Decir únicamente que “están guardados en algún lugar” puede generar retrasos y complicaciones cuando más se necesita encontrarlos.

Evan H. Farr, abogado especializado en derecho de la tercera edad y planificador de jubilación del bufete Farr Law Firm, advirtió que mantener coordinados todos estos documentos es tan importante como elaborarlos.

“El error más común y costoso se produce con la designación de beneficiarios”, explicó Farr en GOBankingRates. “Muchas cuentas de jubilación y pólizas de seguro de vida se transmiten por contrato en lugar de mediante testamento o fideicomiso”.

El abogado agregó que, si esos formularios no están actualizados, los bienes podrían terminar en manos de una persona distinta a la prevista.

Otro aspecto que suele pasar desapercibido es conservar los documentos originales en un lugar conocido por la familia. En muchos estados, los tribunales solicitan el documento firmado para validar un testamento. Si no aparece, incluso puede presumirse que fue destruido intencionalmente, lo que podría provocar que los bienes se distribuyan conforme a las leyes estatales de sucesión y no según los deseos de la persona.

Matt Odgers, abogado y socio del despacho Opelon LLP, dedicado al derecho sucesorio, aseguró que muchos de los problemas que atiende pudieron evitarse con acciones que toman apenas unos minutos.

“Si hay algo que quisiera que los lectores recordaran, es que la creación de los documentos no es el final del camino”, afirmó Odgers. “Cumplir con cada detalle —actualizar a los beneficiarios, transferir las escrituras, cambiar la titularidad de la cuenta, tener el formulario DD-214 en el cajón correcto, tener una lista de contraseñas actualizada— es lo que marca la diferencia entre una familia que llora en paz y una que llora en un tribunal”.

El abogado recordó el caso de una familia cuyo padre creó un fideicomiso, pero nunca transfirió la escritura de su vivienda a ese instrumento legal. Ese simple descuido obligó a iniciar un proceso sucesorio que implicó meses de audiencias judiciales, gastos legales adicionales y registros públicos que pudieron evitarse.

Preparar estos documentos con anticipación no elimina el impacto emocional de una pérdida, pero sí puede reducir la carga administrativa y financiera para quienes deberán hacerse cargo de los trámites. Revísalos de manera periódica y tenlos actualizados para evitar conflictos cuando llegue el momento de hacer valer la última voluntad de una persona.

También te puede interesar:

En esta nota

fallecimiento FinanzasPersonales jubilados
Contenido Patrocinado