Ya no se multarán a los vendedores ambulantes en MacArthur Park

LAPD limpiará el récord de todos los afectados y condonará las infracciones para evitarles problemas con ICE

Juan Fernández vende  nieve artesanal en la zona de MacArthur Park.

Juan Fernández vende nieve artesanal en la zona de MacArthur Park.  Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

Wendy, una mujer guatemalteca que vende pupusas y quesadillas en las inmediaciones del MacArthur Park sonreía con nerviosismo e incredulidad, luego de enterarse de que agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) ya no los multarán por vender en la calle. 

La alcaldesa Karen Bass ordenó al LAPD que deje de emitir citaciones, y en pláticas con el LAPD, se espera que las multas aplicadas a los vendedores ambulantes se condonen, sean borradas y que se limpie el historial de quienes fueron multados. 

“A mi solamente me dieron tres warnings [avisos] de que no podía vender cerca del parque, pero no me multaron”, dijo Wendy. 

Wendy se gana la vida vendiendo pupusas y quesadillas.

Ella y numerosos vendedores han colocado sus puestos de venta en el sur de la calle Alvarado, en dirección a las calles Octava y Novena. 

De igual manera, Juan Fernández, un vendedor de nieve artesanal, dijo a La Opinión que, para evitar problemas con los uniformados, nunca se queda por mucho tiempo en un mismo lugar. 

De hecho, tras vender tres vasos con nieve a civiles que vigilan la entrada a la Estación Westlake / MacArthur Park de las líneas Roja y Púrpura de Metro, Fernández continuó con sus ventas dirigiéndose al norte de la calle Alvarado. 

“Ellos [los policías] no notan los apuros que pasa la gente para ganarse honradamente su dinero”, dijo uno de los supervisores que vigila la entrada y salida de la gente de Metro. “Se pasan. Pero qué bueno que ya van a dejar de ching*rlos”. 

Los vendedores ambulantes se encuentran ahora al sur de las calles Alvarado, Octava y Novena.

Limpiarán el récord de todos los sancionados 

En virtud de la ley que prohíbe acampar en MacArthur Park, los agentes del LAPD estaban emitiendo advertencias por escrito y citaciones a los vendedores ambulantes. 

En concreto, aplicaban la ley y multaban a los vendedores con base en la sección 41.18 de la normativa municipal, lo que podría derivar en cargos penales para los infractores y en posibles procesos de deportación. 

“Por instrucciones de la Oficina de la alcaldesa Bass, el Departamento de Policía de Los Ángeles, ha dejado de emitir citaciones penales a vendedores ambulantes y está trabajando para desestimar todas las citaciones penales emitidas por error, asegurándose de que no terminen con antecedentes penales por trabajar para mantener a sus familias”, dio a conocer María Hurtado, portavoz de la alcaldesa. 

Hurtado añadió que desde que asumió el cargo, la alcaldesa ha invertido millones de dólares, incluidos casi $500,000 este año fiscal, en el programa de carritos para vendedores ambulantes, un programa conjunto de la ciudad y el condado que ayuda a los vendedores ambulantes a establecer o hacer crecer sus negocios. 

“Muchos vendedores operan con presupuestos muy ajustados y no cuentan con el flujo de efectivo constante necesario para iniciar o ampliar sus negocios; este programa busca cerrar esa brecha”, dijo a La Opinión. 

MacArthur Park ha experimentado una crisis de personas sin hogar y delincuencia en los últimos años.

Agregó que la alcaldesa Bass y su equipo continuarán reuniéndose con los vendedores ambulantes para implementar políticas y programas basados en sus necesidades. 

“Los vendedores ambulantes son una parte esencial de la gastronomía de clase mundial de Los Ángeles y una fuente de sustento para miles de angelinos trabajadores. Apoyar a los vendedores ambulantes de Los Ángeles es más importante que nunca ante las redadas y acciones continuas de ICE”, expresó Bass en un comunicado. 

La ley municipal que prohíbe acampar en la vía pública también se conoce como la Sección 41.18 del Código Municipal de Los Ángeles. La ciudad cuenta desde hace tiempo con leyes contra la vagancia. 

En 2021, el Concejo Municipal modificó esta sección para prohibir los campamentos a 500 pies (unos 150 metros) de lugares sensibles, como escuelas públicas y bibliotecas. Posteriormente, la medida se amplió para incluir guarderías, parques, pasos subterráneos y zonas cercanas al río Los Ángeles, entre otros. 

La concejal Eunisses Hernández, representante del Distrito 1, donde se ubica el MacArthur Park, y la alcaldesa Bass han implementado diversas medidas para mantener y mejorar la seguridad pública en el parque, financiando equipos de limpieza de calles, programas de asistencia para personas sin hogar y otras iniciativas. 

Entre estas acciones, Bass, Hernández y el LAPD fueron objeto de críticas por imponer una prohibición que impedía a los vendedores ambulantes vender alimentos y otros artículos en los alrededores de la estación de metro Westlake/MacArthur Park. 

La ciudad había instalado una valla que bloqueaba el acceso a la acera, obligando a los vendedores a buscar nuevos lugares para instalar sus puestos. Ahora sus lugares de venta se localizan al sur de la intersección de las calles Alvarado y Séptima. 

La Opinión contactó a la oficina de Hernández para conocer cómo están abordando la situación. 

 ¿Cuál fue la reacción de la concejal Eunisses Hernández al enterarse de que el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) estaba multando a los vendedores ambulantes en MacArthur Park? 

“Nuestra oficina no solicitó esta medida de control; cualquier pregunta sobre por qué los agentes decidieron aplicar estas disposiciones de esta manera debe dirigirse al LAPD”, respondió Jonathan Romero, de la oficina de Hernández. 

Ahora que se ha detenido la emisión de multas, ¿qué sucederá con los antecedentes “penales” de las personas multadas, quienes —debido a dichas sanciones— podrían convertirse en blancos fáciles para el sistema de inmigración y enfrentar un mayor riesgo de deportación? 

“Las secciones 41.18 y 56.11 del Código Municipal de Los Ángeles (LAMC) no son leyes sobre la venta ambulante. Si bien ninguna de estas disposiciones se aplica exclusivamente a los angelinos sin hogar, utilizarlas para sancionar a vendedores que operan legalmente elude las protecciones que California estableció mediante la ley SB 946. Las infracciones relacionadas con la venta en aceras se rigen por la sección 42.13 y, desde que la SB 946 entró en vigor, solo pueden sancionarse mediante citaciones administrativas (ACE). Un volante informativo del LAPD no prevalece sobre la ley estatal ni convierte códigos municipales ajenos al tema en normativas de venta ambulante”, fue la respuesta de Romero. 

¿Podrá la gente volver a vender mercancías cerca de la estación de metro Westlake/MacArthur Park?  ¿Cuál es el mensaje de la concejal Hernández para los residentes de la zona de MacArthur Park? 

“Hemos expresado nuestra seria preocupación al LAPD y hemos instado al departamento a revisar y rectificar de inmediato su actuación, corregir cualquier información errónea difundida entre los vendedores y buscar una solución para cada citación emitida indebidamente.  

Nos preocupa especialmente la posibilidad de que los vendedores reciban cargos penales o citaciones por delitos menores debido a la venta en aceras. Entre los vendedores ambulantes hay una proporción elevada de personas mayores, inmigrantes y mujeres; el contacto innecesario con el sistema de justicia penal puede exponer a estos vendedores a riesgos de detención o deportación bajo una administración federal que ataca agresivamente a las comunidades inmigrantes”, respondió Romero. 

“Nos van a dejar trabajar en paz” 

Hasta ahora se desconoce el número de vendedores callejeros que fueron multados. A ellos se les notificaría que sus adeudos y multas han sido cancelados, según informó la oficina de prensa de la alcaldesa Karen Bass. 

Noemi y su perrita chihuahua que la cuida en sus ventas callejeras de champús y productos de belleza, en las inmediaciones del MacArthur Park.

“Es una buena noticia que nos van a dejar trabajar en paz”, subrayó Noemi Aguilar, una mujer salvadoreña de 76 años, quien vende toda clase de champús y productos de belleza, desde hace cuatro décadas. 

A un lado de ella, la guatemalteca Ana Marina, de 54 años, se lamentaba de no haber tenido al menos una venta de ropa nueva y de segunda mano. 

“Imagínese si me dan una multa. De por sí que hay veces que no puedo pagar ni la renta”, dijo. “La semana pasada solamente gané $20.00”. 

Ana Marina estaba triste porque no había vendido ni un dólar.

Hace falta coordinación 

Raúl Claros, director ejecutivo de California Rising, quien conoce la problemática que rodea a MacArthur Park y al Corredor Salvadoreño en relación con los vendedores ambulantes y las personas en situación de calle, criticó que en el área ha habido una total falta de regulación y de orden público. 

Claros señaló que la reciente acción del LAPD para imponer multas a vendedores bajo la ley anticamping, aunque los residentes y dueños de propiedades demandan limpieza y seguridad, “existe una falta de coordinación entre la alcaldesa [Karen Bass], la concejal [Eunisses Hernández] y la policía [LAPD]”. 

Raúl Claros, director ejecutivo de California Rising.

El activista mencionó a La Opinión el proyecto Centro Westlake como una posible solución para reubicar a los vendedores y propuso la creación de mercados designados o “night markets” mediante asociaciones público-privadas en lotes abandonados, específicamente cerca de la esquina de 12 y Vermont. 

“Hay una disparidad en la aplicación de las leyes: se otorgan advertencias iniciales, pero no hay un seguimiento efectivo para evitar el desorden crónico en MacArthur Park”, enfatizó. “Además, muchos vendedores operan sin permisos, generando desorden en el área”. 

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