Jeep retira más de 328,000 Grand Cherokee por una sensible falla
Jeep llamó a revisión a 328,381 Grand Cherokee por un problema de montaje que podría hacer que un resorte trasero se desprenda
Jeep 4xe todoterreno Crédito: Jeep Cherokee | Cortesía
Un resorte que no quedó correctamente sujeto durante el ensamblaje es suficiente para poner en marcha una de las campañas de revisión más grandes de Jeep para su familia Grand Cherokee.
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La marca llamó a reparación a 328,381 vehículos vendidos en Estados Unidos debido a un posible problema en la suspensión trasera.
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La campaña involucra al Jeep Grand Cherokee L de los años modelo 2021, 2022 y 2023, además de determinados Grand Cherokee de dos filas y Grand Cherokee 4xe correspondientes a 2022 y 2023. Aunque el número de unidades es elevado, Jeep estima inicialmente que solo cerca del 0.1% tendría realmente la condición identificada.
El riesgo está en los resortes traseros
El inconveniente se encuentra en los resortes helicoidales traseros. Según la información de la campaña, el problema no estaría provocado por un defecto del componente, sino por una posible instalación incorrecta durante el ensamblaje del vehículo.
Si un resorte pierde su posición y llega a desprenderse mientras el SUV está circulando, puede alterar el funcionamiento de la suspensión. Además del riesgo para los ocupantes, una pieza que termine sobre la carretera podría convertirse en un peligro para otros vehículos, motociclistas o peatones.
No todos los Grand Cherokee están incluidos. Las unidades que cuentan con suspensión neumática quedan fuera de la campaña porque utilizan una configuración diferente a la afectada por este problema.
La reparación contempla el reemplazo de los aisladores inferiores de los resortes traseros. El procedimiento deberá hacerse en un concesionario autorizado y será completamente gratuito para los propietarios.
Jeep ya tiene antecedentes del problema
La marca se encargará de contactar a los propietarios de los vehículos potencialmente afectados para explicarles cómo proceder y coordinar la visita al taller. También existe la posibilidad de comprobar el estado del vehículo utilizando su número de identificación, conocido como VIN.
Hasta el momento en que se registró la campaña no se habían reportado accidentes ni lesiones directamente relacionados con esta condición. Sin embargo, Jeep contabilizó 29 registros de asistencia a clientes y 409 reclamaciones de garantía vinculadas con el problema.
Estos antecedentes llevaron al fabricante a ampliar la revisión y convocar a todas las unidades que podrían estar expuestas, incluso cuando la proporción estimada de vehículos con la condición real sea muy baja.
Tres versiones del Grand Cherokee están involucradas
El llamado abarca diferentes configuraciones de uno de los SUV más conocidos de Jeep. El Grand Cherokee L es la versión de mayor longitud y ofrece tres filas de asientos, mientras que el Grand Cherokee convencional tiene dos.
Por otro lado, el Grand Cherokee 4xe utiliza un sistema híbrido enchufable que combina un motor de combustión con propulsión eléctrica. Pese a sus diferencias mecánicas y de configuración, determinadas unidades de estas tres variantes forman parte de la campaña.
La suspensión cumple una función fundamental en cualquiera de ellas, ya que ayuda a mantener las ruedas en contacto con el camino y controla los movimientos de la carrocería. Por eso, Jeep decidió intervenir antes de que el problema pueda derivar en consecuencias más serias.
Los propietarios de un Grand Cherokee correspondiente a los años modelo señalados deberían revisar el estado de su VIN y atender la comunicación de Jeep. Si el vehículo aparece incluido, la visita al concesionario permitirá corregir el montaje de los componentes y garantizar que los resortes traseros permanezcan correctamente sujetos.
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