Trump busca cambiar el censo de 2030: millones de inmigrantes podrían quedar fuera
La propuesta del gobierno podría alterar la representación de estados con alta población inmigrante y desatar una nueva batalla legal
La propuesta para el censo de 2030 podría excluir a millones de inmigrantes del cálculo de representación Crédito: Michelle R. Smith | AP
La administración de Donald Trump volvió a poner al censo de Estados Unidos en el centro de una disputa política y constitucional. Esta vez, el gobierno propone cambiar las reglas para el conteo de 2030 y excluir de la base utilizada para repartir los escaños del Congreso a determinados inmigrantes que no sean ciudadanos estadounidenses ni tengan una green card.
La propuesta fue publicada por la Oficina del Censo en el Federal Register esta semana y todavía no es una regla definitiva. El documento plantea que los residentes permanentes legales, es decir, quienes tienen una green card, sí sean considerados para la distribución de representación, mientras que quedarían fuera los inmigrantes irregulares y personas con ciertos permisos migratorios temporales.
El cambio tendría consecuencias que van mucho más allá de una cifra estadística.

Millones podrían quedar fuera del conteo
Washington Post reveló que el propio gobierno sostiene que algunas personas sin residencia permanente no deberían formar parte de la base utilizada para determinar la representación porque, según su interpretación, no tienen un vínculo suficientemente permanente con Estados Unidos.
El documento señala que esas personas no serían consideradas “verdaderos habitantes” ni tendrían una residencia habitual suficiente debido a su supuesto nivel de vínculo y lealtad con el país.
El problema es que la Decimocuarta Enmienda establece que la representación debe distribuirse tomando en cuenta “el número total de personas” de cada estado. Por eso, organizaciones defensoras de los derechos civiles y expertos ya anticipan demandas contra la propuesta.

Reuters reportó que la medida podría modificar la distribución de representantes y recursos federales, afectando especialmente a estados con grandes comunidades inmigrantes.
El gobierno también contempla utilizar una enorme cantidad de registros administrativos para determinar el estatus migratorio de las personas. Entre las fuentes mencionadas aparecen bases del Departamento de Seguridad Nacional, Hacienda, Estado y otras agencias federales.
Trump ya intentó modificar el censo
No sería la primera vez que Trump intenta cambiar la manera en que el gobierno mide a la población. Durante su primer mandato, su administración buscó incorporar una pregunta sobre ciudadanía en el censo de 2020.
La disputa llegó a la Corte Suprema, que en 2019 bloqueó la decisión de agregarla en ese momento, después de cuestionar las razones ofrecidas por el gobierno.
Ahora, la nueva propuesta llega con un alcance todavía mayor: además de modificar quién cuenta para la representación política, plantea restricciones a preguntas demográficas relacionadas con raza y etnia, información que históricamente se ha recopilado en los censos.

La propuesta abre un periodo de 30 días para recibir comentarios públicos. Después, el gobierno tendría que decidir si avanza con las modificaciones.
Por ahora, la gran incógnita es si los tribunales permitirán que estas nuevas reglas lleguen al censo de 2030 como lo ha deseado el presidente Trump desde su primer mandato.
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