Ex CEO de Volkswagen venderá su Ferrari por un auto eléctrico
Herbert Diess calcula que un eléctrico podría generar hasta $1,000 dólares al año al devolver energía a la red
El gran Ferrari Purosangue Handling Speciale. Crédito: Ferrari. Crédito: Cortesía
Herbert Diess está dispuesto a sacar de su garaje un Ferrari con motor de gasolina para dar paso a un coche eléctrico. Pero su decisión tiene poco que ver únicamente con dejar atrás el combustible.
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El antiguo CEO del Grupo Volkswagen quiere aprovechar la batería del vehículo para participar en el sistema eléctrico y, según sus cálculos, obtener ingresos por ello.
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Diess, quien actualmente preside el consejo de administración de The Mobility House, considera que un coche eléctrico puede convertirse en algo más que un medio de transporte cuando permanece estacionado. Su estimación apunta a ingresos de entre $500 y $1,000 dólares al año mediante el uso de la batería para almacenar y devolver electricidad a la red.
La batería también podría generar ingresos
La idea depende de la tecnología Vehicle-to-Grid, conocida como V2G. Los vehículos preparados para este sistema pueden recibir electricidad cuando existe mayor disponibilidad y devolverla cuando la demanda aumenta.
El proceso puede gestionarse mediante software, de manera que el propietario establezca cuánta energía necesita mantener disponible para conducir. El resto de la capacidad podría utilizarse en momentos determinados para aprovechar las variaciones del mercado eléctrico.

Diess considera que esta posibilidad puede cambiar la manera en que se entiende el valor de un coche eléctrico. La batería dejaría de ser únicamente un componente necesario para mover el vehículo y pasaría a funcionar también como almacenamiento energético.
Millones de coches formarían una gran reserva
El potencial aumenta cuando se mira a escala nacional. Diess calcula que Alemania podría alcanzar unos 15 millones de coches eléctricos en 2030. Con baterías de aproximadamente 60 kWh, toda esa flota reuniría cerca de 900 GWh de capacidad.
La propuesta resulta especialmente interesante por el crecimiento de la energía solar y eólica. Cuando estas fuentes producen más electricidad de la que se necesita, los coches podrían aprovechar parte de ese excedente y devolverlo posteriormente.
The Mobility House trabaja precisamente con sistemas capaces de coordinar vehículos, cargadores y mercados eléctricos. La intención es automatizar buena parte del proceso para que el conductor no tenga que estar pendiente de cuándo cargar o descargar la batería.

El Ferrari saldrá del garaje
Diess también quiere comprobar personalmente si esta fórmula funciona. El exresponsable de Volkswagen asegura que venderá su Ferrari de gasolina para adquirir un eléctrico con capacidad de carga bidireccional.
Su decisión refleja hasta qué punto considera relevante esta tecnología. El atractivo no estaría únicamente en conducir sin emisiones directas, sino en poder utilizar la batería cuando el vehículo está detenido.
Aun así, la propuesta todavía enfrenta varios obstáculos. Hacen falta más modelos compatibles, cargadores bidireccionales y reglas que permitan compensar económicamente a quienes suministren energía a la red.

También habrá que considerar el desgaste de las baterías. El uso adicional implica más ciclos, por lo que el beneficio económico tendrá que compensar ese consumo y las condiciones de cada mercado determinarán cuánto puede recibir realmente cada propietario.
Para Diess, sin embargo, el concepto ya tiene suficiente potencial como para cambiar un Ferrari por un eléctrico y poner su propia batería a trabajar cuando el coche esté estacionado.
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