¿Blanco, rosa o marrón? La ciencia detrás del ruido que mejor concilia el sueño

Los especialistas clasifican el ruido según cómo distribuye la energía sonora a lo largo del espectro de frecuencias. De ahí surgen las tres categorías

¿Blanco, rosa o marrón? La ciencia detrás del ruido que mejor concilia el sueño

Plácido sueño apoyado con herramientas sonoras. Crédito: H_Ko | Shutterstock

Cada vez más personas recurren a un zumbido constante —el de un ventilador, la estática de una radio o el rumor de la lluvia— para conseguir dormirse. La industria de las aplicaciones de sueño y los altavoces “sound machine” ha convertido esta costumbre en un negocio millonario, pero detrás de la moda hay física acústica y, cada vez más, evidencia científica que empieza a distinguir cuál de estos sonidos funciona mejor.

Los especialistas clasifican el ruido según cómo distribuye la energía sonora a lo largo del espectro de frecuencias, de manera similar a como la luz blanca contiene todos los colores del arcoíris. De ahí surgen tres categorías principales.

“Colores” del ruido

Ruido blanco. Contiene todas las frecuencias audibles en igual intensidad. Suena como una radio sintonizada en una frecuencia sin señal, con un timbre agudo y estático, similar al de un ventilador o un aire acondicionado. Es el más conocido y el más usado en los dispositivos para bebés.

Ruido rosa. Es ruido blanco, pero con las frecuencias más altas reducidas, lo que produce un sonido más grave y suave, parecido a una lluvia constante o al viento. Muchas personas lo describen como más agradable que el blanco, que a algunos les resulta “áspero”.

Ruido marrón (o rojo). Tiene un énfasis aún mayor en las frecuencias bajas que el rosa, lo que genera un sonido profundo y retumbante, como una cascada lejana o el viento fuerte. Su nombre no proviene de ningún color, sino del físico Robert Brown y sus observaciones sobre el movimiento aleatorio de partículas.

¿Por qué un ruido ayuda a dormir?

El cerebro procesa constantemente los estímulos sensoriales, incluso mientras dormimos, por lo que sonidos como un ronquido, una conversación o un coche pasando pueden despertarnos de golpe. Sin embargo, no es el sonido en sí lo que interrumpe el sueño, sino el cambio brusco respecto al silencio previo.

Un ruido de fondo constante actúa como una especie de “colchón acústico” que amortigua esos contrastes y evita el sobresalto.

¿Qué dice la evidencia sobre cada uno?

La investigación reciente empieza a marcar diferencias entre los tres tipos:

Ruido blanco: según Jennifer Martin, profesora de medicina de la UCLA y vocera de la Academia Americana de Medicina del Sueño, distintos estudios muestran que puede mejorar la calidad del sueño, en particular en pacientes hospitalizados, bebés, niños y personas con insomnio, además de ayudar a la concentración. Sin embargo, existen estudios que no han encontrado un impacto positivo relevante, y los especialistas advierten contra reproducirlo a volúmenes altos. Un dato importante: en personas con tinnitus, el ruido blanco puede empeorar la percepción del zumbido.

Ruido rosa: es el que acumula el respaldo científico más sólido hasta ahora. Un estudio publicado en Frontiers in Human Neuroscience encontró que el ruido rosa reproducido durante el sueño potenció el sueño profundo de ondas lentas y mejoró la consolidación de la memoria en adultos mayores. En la misma línea, una revisión publicada en el Journal of Clinical Sleep Medicine halló resultados positivos en cerca del 82% de los estudios sobre ruido rosa, frente a un 33% en los estudios sobre ruido blanco.

Ruido marrón: es el menos estudiado de los tres. Los científicos reconocen que todavía no hay muchos datos disponibles sobre sus efectos, aunque algunas personas reportan que les resulta útil para relajarse, aunque otras lo encuentran demasiado intenso para usar de noche. Suele recomendarse especialmente para tapar ruidos graves e intermitentes, como el encendido y apagado de una caldera o un aire acondicionado.

El mito del televisor de fondo

Un hábito muy extendido —dejar la televisión encendida para dormir— no cumple la misma función que el ruido de color. Martin señala que el mayor malentendido es creer que dormir con el televisor encendido ayuda: una vez que la persona se duerme, las variaciones de volumen y tono del contenido se vuelven perjudiciales, justo lo contrario de lo que se busca con un sonido constante.

¿Cuál es el mejor?

Los propios expertos son cautos a la hora de coronar a un ganador único. No existe un color de ruido que sea mejor para todo el mundo: el ruido blanco es el más eficaz para tapar sonidos súbitos como el tráfico o los ronquidos; el ruido rosa cuenta con el respaldo científico más fuerte para mejorar la calidad del sueño; y el marrón es el más grave, preferido sobre todo para relajarse o concentrarse. La opción más eficaz termina siendo la que cada persona encuentra más relajante, siempre reproducida a un volumen seguro, por debajo de los 70 decibeles.

En definitiva, la recomendación de los especialistas es experimentar: probar cada tipo de ruido unas cuantas noches y prestar atención a cómo responde el propio cuerpo, más que buscar una fórmula universal.

Sigue leyendo:

· Exposición a la luz durante el sueño nocturno puede dañar el corazón
· De la copa a la pastilla: jóvenes eligen ansiolíticos antes que el alcohol
· Despertar varias veces por la noche podría anticipar el riesgo genético de Alzheimer

En esta nota

sueño
Contenido Patrocinado