Isaías se convierte en huracán categoría 2: ¿cuál es su trayectoria hacia EE.UU.?
El NHC advierte sobre una marejada ciclónica de hasta 7 pies, lluvias de hasta 15 pulgadas e inundaciones graves en partes de Alabama, Florida y Georgia
El huracán Isaías tiene vientos de 100 mph y podría tocar tierra en la costa norte del Golfo entre el viernes y el sábado. Crédito: NHC | Cortesía
Isaías se fortaleció este jueves 8 de octubre y se convirtió en un huracán categoría 2, tras alcanzar vientos sostenidos de 100 millas por hora (155 kilómetros por hora), mientras avanza hacia la costa norte del Golfo de Estados Unidos, donde se espera que toque tierra entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) advirtió que el sistema podría intensificarse todavía más durante las primeras horas del viernes y mantenerse como un huracán peligroso mientras se aproxima a la costa. Las autoridades instaron a completar cuanto antes las medidas de protección ante la amenaza de vientos destructivos y una marejada ciclónica capaz de inundar zonas costeras.
En su boletín número 9, emitido a las 4:00 p. m. CDT del jueves, el NHC ubicó el centro de Isaías cerca de la latitud 24,4 norte y la longitud 89,3 oeste, aproximadamente a 215 millas (345 kilómetros) al norte de Progreso, México, y a 325 millas (525 kilómetros) al sur de la desembocadura del río Mississippi.
El huracán se desplazaba hacia el noreste a unas 12 millas por hora (19 kilómetros por hora). Los meteorólogos prevén que el viernes gire hacia el norte, pase al norte de la península de Yucatán y continúe rumbo a la costa estadounidense.
Advertencia por marejada ciclónica en la costa del Golfo
El NHC mantiene una advertencia por marejada ciclónica desde la desembocadura del río Mississippi hasta el río Suwannee, en Florida. También emitió una advertencia de huracán desde Ocean Springs, en Mississippi, hasta el límite entre los condados de Bay y Gulf, en Florida.
Además, permanece vigente una advertencia de tormenta tropical desde el límite entre las parroquias de Jefferson y Plaquemines, en Luisiana, hasta el oeste de Ocean Springs, y desde el límite entre los condados de Bay y Gulf hasta el río Aucilla, en Florida. Hay una vigilancia por marejada ciclónica desde el río Suwannee hasta Yankeetown, también en Florida.

El centro meteorológico alertó que el aumento del nivel del agua podría inundar áreas normalmente secas cerca de la costa. Si la marejada coincide con la marea alta, el agua podría alcanzar las siguientes alturas sobre el terreno:
- De Ocean Springs, Misisipi, hasta Indian Pass, Florida: entre 5 y 7 pies.
- Bahía de Mobile: entre 5 y 7 pies.
- De Indian Pass al río Steinhatchee, Florida: entre 4 y 6 pies.
- De la desembocadura del río Misisipi hasta Ocean Springs: entre 3 y 5 pies.
- Del río Steinhatchee al río Suwannee: entre 3 y 5 pies.
- Del río Suwannee a Yankeetown: entre 2 y 4 pies.
La marejada puede resultar especialmente peligrosa en los tramos costeros expuestos a vientos que empujan el agua hacia tierra, donde las inundaciones podrían combinarse con olas grandes y peligrosas. El NHC recordó que la profundidad de la inundación dependerá también del momento en que se produzca la marejada con respecto al ciclo de las mareas y que sus efectos pueden variar considerablemente en distancias cortas.
La agencia pidió a las personas que se encuentren en las áreas bajo advertencia que sigan las instrucciones de las autoridades locales y ejecuten sin demora las medidas necesarias para proteger sus vidas y propiedades.
Lluvias de hasta 15 pulgadas e inundaciones en el sureste
Isaías también amenaza con provocar lluvias intensas desde el viernes y durante el fin de semana. El pronóstico del NHC contempla acumulaciones de entre 4 y 8 pulgadas en el sur de Alabama, el Panhandle de Florida, la región de Big Bend y el suroeste de Georgia. En algunas zonas, especialmente donde se formen bandas de lluvia sobre el Panhandle y Big Bend, los acumulados podrían llegar a 15 pulgadas.
En las zonas costeras de las Carolinas se esperan entre 3 y 5 pulgadas, con máximos locales de hasta 8 pulgadas. En buena parte del resto del sureste de Estados Unidos podrían caer entre 1 y 3 pulgadas, con acumulaciones localizadas de hasta 5 pulgadas.
El centro meteorológico advirtió que es probable que se produzcan inundaciones repentinas y urbanas en la región. Los efectos podrían ser considerables en amplias zonas del sur de Alabama, el Panhandle de Florida y el suroeste de Georgia. También se esperan crecidas de ríos, algunas potencialmente significativas.
El pronóstico incluye además un riesgo aislado de tornados a partir de la noche del viernes en las áreas costeras de Alabama, el Panhandle de Florida y el extremo suroeste de Georgia. La amenaza podría continuar el sábado en el este de Alabama, Georgia y el Panhandle floridano.
Las autoridades meteorológicas también alertaron sobre condiciones peligrosas de oleaje y corrientes de resaca. El oleaje que afectaba las zonas occidental y septentrional de la península de Yucatán debía extenderse hacia el norte, en dirección a la costa del Golfo, durante el viernes.
Vientos de fuerza de huracán desde el viernes por la noche
Según el boletín, los vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 15 millas (30 kilómetros) desde el centro de Isaías, mientras que los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan hasta 125 millas (205 kilómetros).
Las condiciones de huracán se esperan dentro del área bajo advertencia desde la noche del viernes hasta las primeras horas del sábado. Los vientos de tormenta tropical podrían comenzar el viernes y afectar las zonas bajo aviso durante esa jornada y la noche siguiente.
El NHC informó que la presión central mínima del sistema era de 975 milibares. Los especialistas prevén un fortalecimiento adicional hasta las primeras horas del viernes y advirtieron que Isaías podría conservar su peligrosidad mientras se acerque a la costa norte del Golfo.

Florida y Alabama activan medidas de emergencia
Ante la amenaza del huracán, Florida y Alabama habían declarado emergencias en decenas de condados, de acuerdo con los reportes difundidos antes del último boletín. Florida activó la medida en 25 condados, mientras que Alabama lo hizo en 40.
Florida también había anunciado el despliegue de más de 12,000 integrantes de equipos de respuesta, incluidos unos 5,000 miembros de la Guardia Nacional y miles de trabajadores de empresas eléctricas, además de personal de transporte y seguridad pública. Los recursos preparados incluían ambulancias, embarcaciones, aeronaves, maquinaria pesada, combustible, generadores y agua embotellada.
Las medidas de preparación contemplaban evacuaciones obligatorias en algunos condados del Panhandle de Florida y evacuaciones voluntarias en zonas costeras de Alabama. También se habían anunciado cierres y cancelaciones de actividades escolares, mientras las autoridades se preparaban para interrupciones en los servicios y daños asociados a las inundaciones y los vientos.
El aeropuerto de Pensacola había previsto suspender los vuelos comerciales el viernes por la mañana. En distintas localidades también se organizaron distribuciones de sacos de arena y trabajos preventivos para proteger infraestructura y redes eléctricas.
Las indicaciones concretas pueden variar según el condado y la evolución del ciclón. El NHC recomendó consultar los avisos de las oficinas meteorológicas locales y cumplir las instrucciones de evacuación y protección emitidas por las autoridades.
Impacto en la industria petrolera del Golfo
La amenaza de Isaías también había provocado interrupciones en las operaciones petroleras en alta mar. Según los reportes previos, cerca de 63% de la producción de petróleo de la región se había detenido, lo que representaba alrededor de 1,3 millones de barriles diarios fuera de operación. Además, se había evacuado a trabajadores de 121 de las 371 plataformas tripuladas.
Las autoridades y empresas del sector seguían pendientes de la trayectoria del huracán y de las condiciones que podría encontrar la infraestructura energética en el Golfo.
El último boletín del NHC no anunció cambios en las advertencias vigentes y mantuvo la previsión de que Isaías llegue a la costa norte del Golfo entre el viernes por la noche y las primeras horas del sábado. La agencia insistió en que las preparaciones para proteger vidas y propiedades deben completarse este jueves, antes de que los vientos hagan más difíciles o peligrosas las labores en exteriores.
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