Trump enfrenta acusaciones de censura tras veto a entrevista demócrata en CBS
Stephen Colbert señala presión legal y política tras veto a entrevista con candidato demócrata al Senado
Señalan a Trump por atocensura Crédito: Nathan Howard | AP
El conductor de Stephen Colbert encendió el debate sobre libertad editorial y política en medios en el país al acusar al gobierno de Donald Trump y a CBS de censura, luego de que su programa no pudiera emitir en televisión una entrevista con el legislador demócrata James Talarico, quien compite por un escaño en el Senado.
La polémica surgió cuando la cadena informó al equipo de The Late Show with Stephen Colbert que transmitir la conversación podría activar la regla de “igualdad de tiempo” de la Federal Communications Commission (FCC), que exige dar oportunidades similares a otros candidatos. Entre ellos estaría la congresista Jasmine Crockett.
CBS sostuvo públicamente que no prohibió la emisión, sino que ofreció asesoría legal y alternativas para cumplir la norma. Sin embargo, Colbert contó al aire que recibió instrucciones directas de abogados sobre cómo referirse al tema, algo que, dijo, nunca le había ocurrido en su trayectoria.
Regulación, política y medios en año electoral
El debate no es menor porque la regla de igualdad de tiempo ha tenido históricamente excepciones para entrevistas periodísticas y programas de entretenimiento. No obstante, el actual presidente de la FCC, Brendan Carr, ha planteado revisar esas exenciones para talk shows, lo que podría cambiar el terreno para la televisión en ciclos electorales.
De hecho, la FCC ya abrió una investigación sobre The View por entrevistar al mismo candidato. En contraste, la charla de Colbert con Talarico sí se difundió en YouTube, plataforma que no está sujeta a la jurisdicción de la comisión, donde acumuló millones de visualizaciones.
El caso también llama la atención por el contexto corporativo porque CBS pertenece a Paramount Skydance, dirigida por David Ellison, hijo de Larry Ellison, fundador de Oracle. Paramount, además, busca avanzar en movimientos empresariales que requerirán aprobación regulatoria, incluida la de la FCC, y ha retomado contactos con Warner Bros. Discovery.
Más allá de las acusaciones, el episodio refleja la tensión entre regulación electoral, decisiones corporativas y libertad de expresión en medios. Para algunos, es una aplicación preventiva de la ley; para otros, una señal de presión política indirecta.
En plena temporada electoral en EE. UU., cada decisión editorial se lee también en clave política.
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