Estados Unidos sorprendió a propios y extraños

La contundente goleada a Paraguay fue recibida con mesura durante la fiesta futbolística en el Centro Cívico de Pasadena

Angelinos apoyaron a EEUU en Pasadena.

Angelinos apoyaron a EEUU en Pasadena. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

Al menos 2,000 espectadores congregados en la plazuela del Centro Cívico de Pasadena desafiaron la alta temperatura de 85 grados y acabaron celebrando con bombos y platillos el debut avasallador de la selección de Estados Unidos, 4-1, ante una inofensiva e inoperante representación de Paraguay, en su debut por el Grupo D de la Copa Mundial de la FIFA 2026. 

“Tenemos una chance de llegar a la final”, se atrevió a pronosticar, Katie Colburn, una turista de Florida que acudió a ver el partido de la selección de las barras y las estrellas contra la “Albirroja” que dirige el argentino Gustavo Alfaro, conocido como el “Cazador de utopías” un término que podría utilizarse, además, para describir cualquier proyecto o sistema ideal que parece de muy difícil realización en la práctica. 

Centenares de sillas fueron dispuestas a lo largo y ancho de la plazoleta de la calle Green, rodeada de varios puestos de comida de hamburguesas, perros calientes, tacos y burritos, ofrecidos a precios excesivamente altos. 

“Pague $18 por una hamburguesa”, se quejó Andrés Jiménez, residente de Pasadena. “Lo bueno fue que traje mis propias cervezas, porque, de lo contrario, aquí le sacan un ojo de la cara a uno”.’ 

 Desde el comienzo del partido, Estados Unidos ejerció una fuerte presión sobre una selección guaraní agazapada que tardó demasiado tiempo en responder al intenso despliegue físico del equipo que comanda el argentino Mauricio Pochettino. Hasta el minuto 72, Julio César “La Joya” Enciso descontó el marcador a 3-1 y salvó de la deshonra total a los sudamericanos, 

Críticas a Donald Trump 

Sin embargo, los mismos hinchas estadounidenses censuraron el trato de “criminales” que las autoridades federales dieron a las delegaciones de Senegal y Uzbekistán, con la aplicación de una serie de medidas antiinmigración y de seguridad que ha afectado a cientos de personas e incluso jugadores. 

“Es demencial e inaceptable lo que ha hecho la administración de Trump”, declaró Greg Samarge, un empleado de mercadotecnia que llegó de Burbank a la fiesta futbolística, acompañado de su esposa Natalie y sus hijos Lucas y Román. 

“No le hemos dado la bienvenida al mundo ni a los fanáticos de otros países que el gobierno considera inferiores, Nosotros, los verdaderos americanos los queremos aquí. Es detestable lo que han hecho”. 

Su compatriota Michael Chamsfodine, residente de Glendora dijo: “Es una porquería lo que le han hecho. Son selecciones nacionales no terroristas”, criticó. “Lo que hicieron es políticamente estúpido”. 

James Soto y su hijo Zidane, de seis años llegaron al Centro Cívico de Pasadena dos horas antes del cotejo, y tuvieron que aguantar el fuerte calor inicial: unos 85 grados, aunque al final la fiesta futbolera tuvo un refrescante aire de verano. 

Un futbolista que rompe bloques 

“Me gustaría que Estados Unidos ganara 4-1, con dos goles de Christian Pulisic, uno de Weston McKennie y el otro de Folarin Balogun”. Sus deseos fueron cumplidos doblemente por Balogun. 

Desde antes del silbatazo inicial, la confianza de los hinchas estadounidenses se centró en la estrella del seleccionado, Christian Pulisic, quien juega para el AC Milán de Italia y en el veloz Folarin Balogun, este último autor de dos goles. 

“Pulisic es la clase de jugador que puede romper los bloques defensivos rivales”, dijo Soto. 

Curiosamente, la explanada del Centro Cívico de Pasadena también fue colmada con familias hispanas, vistiendo la casaca de la selección nacional de México. 

“México ya ganó, y ahora nos tocó apoyar al país donde nací”, dijo Luis Coronado, hijo de David y María Coronado. Ella, originaria de Veracruz, Mexico y su padre, de El Salvador. 

Sin embargo, no todo fue dulzura y alegría, ya su esposa Luisa se quejó de los precios de los alimentos que se expandieron a lo largo de la calle Green. 

Ella compró apenas una caja pequeña de papas fritas con pollo, un burrito, tres vasos con agua y una michelada, por los cuales tuvo que pagar $90.00 

“Todo está bien caro”, dijo Luisa Coronado. 

Así se vivió el ambiente en Pasadena:

El impacto psicológico de Estados Unidos 

Con la bandera de Estados Unidos a su espalda, el hondureño Christian Moore mencionó a La Opinión que, de acuerdo con el rendimiento de la selección de Estados Unidos, no le extrañaría que llegara a la ronda de octavos de final del Mundial. 

“He visto algunos de los partidos dee Estados Unidos y el equipo juega con confianza, aunque nos deben más goles”, dijo el empleado de servicios públicos en la ciudad de Monterey Park, oriundo de San Pedro Sula. 

Su pronóstico inicial era un triunfo 2-1 de Estados Unidos, y le sorprendió el 3-0 de los primeros 45 minutos del cotejo celebrado ante 70,494 espectadores en el SoFi Stadium de Inglewood, aunque reconoció que la Albirroja perdió el control y el ánimo desde el minuto 7, por el autogol de Damián Bobadilla. 

“Nunca entendí porque Paraguay siguió encerrada a la defensa después del autogol ni cuando perdían 2-0”, analizó el costarricense Carlos Maroto para quien Estados Unidos realizó una actuación impecable, 

“Fue sorprende que no esperaron a maniatar a Paraguay y que salieran tan ofensivos y no le dejaron tocar la pelota por mucho tiempo”, añadió. “Por ahora tienen un impacto psicológico enorme por la victoria contundente, ojalá que les alcance el aspecto físico, porque apenas ha sido el primer partido”. 

Durante la fiesta futbolística no se presentó ningún incidente. Siete elementos del Departamento de Policía de Pasadena fueron suficientes para controlar el orden. 

La primera jornada del Grupo D se completa este sábado con el encuentro entre las selecciones de Australia y Turquía. 

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