Bill Pulte estrena gestión con despidos en oficina creada tras el 11-S
La reestructuración ordenada por la Casa Blanca genera inquietud en el Congreso, que advierte posibles riesgos para la coordinación de la seguridad nacional
Bill Pulte dirigirá de la comunidad de inteligencia por decisión de Trump. Crédito: Mark Schiefelbein | AP
Los primeros despidos en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) comenzaron esta semana como parte de una estrategia impulsada por el presidente Donald Trump para reducir el tamaño de la dependencia encargada de coordinar las actividades de las agencias de inteligencia del país.
De acuerdo con información de MS NOW, los recortes arrancaron el lunes luego de que Trump nombrara a Bill Pulte como director interino de Inteligencia Nacional. El mandatario anunció el pasado 10 de junio, a través de Truth Social, que instruyó a Pulte a ejecutar una reducción inmediata de personal y a reubicar a algunos trabajadores en las agencias de origen de las que provenían.
Inician ajustes en la Oficina de Inteligencia Nacional
Según un alto funcionario de la Casa Blanca citado por MSNBC bajo condición de anonimato, la administración comenzó a implementar los despidos como parte de una revisión más amplia de la estructura de la ODNI.

La oficina fue creada tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 con el objetivo de mejorar la coordinación entre las distintas agencias de inteligencia estadounidenses y fortalecer la prevención de amenazas contra la seguridad nacional.
Bill Pulte, quien asumió el cargo la semana pasada de manera interina, supervisa actualmente las 18 agencias que conforman la comunidad de inteligencia del país. Aunque la administración no ha detallado el número exacto de empleados afectados, reportes señalan que los recortes podrían involucrar a cientos de trabajadores.
Congreso expresa preocupación por posibles riesgos
La decisión ya provocó reacciones entre legisladores demócratas. En una carta enviada a Pulte, el vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, Mark Warner, y el principal demócrata del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Jim Himes, manifestaron su preocupación por el impacto que podría tener una reducción significativa de personal.
Los legisladores señalaron que una disminución importante de recursos humanos podría debilitar las capacidades de coordinación que motivaron la creación de la oficina hace más de dos décadas.
“Dada su falta de experiencia dentro de la comunidad de inteligencia, es difícil imaginar que en tan poco tiempo ya haya desarrollado opiniones bien fundamentadas sobre cómo reducir la ODNI sin incurrir en riesgos para la seguridad nacional”, escribieron Warner y Himes en la carta.
Además, advirtieron que una reestructuración de gran alcance no debería realizarse desde una posición interina ni sin consultar previamente al Congreso.
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