La brecha salarial entre hombres y mujeres se recorta lento: estudio

La brecha salarial entre hombres y mujeres se reduce, pero persisten diferencias profundas y nuevas señales preocupantes para la fuerza laboral femenina

Brecha salarial entre hombres y mujeres

Aunque la brecha salarial entre hombres y mujeres se ha acortado en 40 años, es insuficiente todavía. Crédito: Shutterstock

La reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres avanza, pero lo hace a un ritmo desigual y con señales contradictorias. Los datos más recientes muestran mejoras sostenidas desde los años ochenta. Sin embargo, el camino está lejos de ser uniforme para todas las mujeres y ciertos indicadores laborales empiezan a encender alarmas.

El Pew Research Center documenta que las mujeres de 25 a 34 años han experimentado uno de los progresos más notables. En 1982 recibían el equivalente a 74 centavos por cada dólar que ganaba un hombre. En 2024 esa cifra subió a 95 centavos.

El promedio general, considerando todos los grupos de edad, también mejoró. Pasó de 65% hace cuatro décadas a 85% en la actualidad. Aun así, la ventaja masculina persiste y demuestra que el avance ha sido parcial.

Las cifras cambian cuando se observa únicamente el empleo a tiempo completo. La Oficina del Censo de Estados Unidos indica que las mujeres con jornada completa ganaron en promedio 81 centavos por dólar masculino en 2024. Este dato representa un retroceso. Son tres centavos menos que los registrados dos años antes. El estancamiento salarial femenino contrasta con el crecimiento de ingresos entre los hombres.

Pew identifica varios factores que explican por qué la brecha se ha ido cerrando a lo largo del tiempo. El aumento en el nivel educativo femenino, la reducción de la segregación ocupacional y una mayor experiencia laboral han impulsado avances claros. Más mujeres ocupan hoy puestos de mayor remuneración que antes se reservaban sobre todo a los hombres. Pero esa evolución no ha sido suficiente. Las mujeres siguen siendo mayoría en trabajos de menor paga, lo que mantiene la diferencia global.

“Estamos viendo que el crecimiento salarial de los hombres supera al de las mujeres y que, en los últimos dos años, casi no ha habido crecimiento salarial para las mujeres, y eso es lo que está contribuyendo al aumento de la brecha salarial”, comentó Jasmine Tucker , vicepresidenta de investigación del Centro Nacional de Derecho de la Mujer, a Forbes.

Tucker subraya que las mujeres negras sufren con mayor dureza este ensanchamiento de la brecha. Su situación laboral se ha vuelto más frágil en un contexto de menor crecimiento salarial y mayores barreras de acceso.

Las tendencias de participación laboral aportan otra capa de preocupación. En el último año, 338,000 mujeres abandonaron la fuerza laboral. En ese mismo periodo, 138,000 hombres ingresaron. La presencia de madres trabajadoras cayó casi 3% y alcanzó su nivel más bajo en tres años. El desempleo entre mujeres negras subió más de un punto porcentual desde enero y se ubica casi tres puntos por encima del promedio nacional.

“Creo que vamos a mirar atrás a las estadísticas actuales sobre las mujeres que abandonan la fuerza laboral y las mayores tasas de desempleo de las mujeres negras, y decir que deberíamos haber sabido que nos dirigíamos hacia una recesión económica”, observó Tucker.

Es cierto que las expectativas salariales de las mujeres han crecido en los últimos 40 años, sin embargo, pesar de que hablamos de centavos de diferencia con los hombres, sigue siendo una diferencia considerable, que se acrecienta por los problemas económicos y sociales que las siguen alejando de mejores oportunidades laborales.

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