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Es momento de la charla incómoda con tu hijo sobre dinero

Hablar con tus hijos sobre dinero es tan importante y se evita como con otros temas. Hacerlo a tiempo previene problemas financieros futuros

Plática padre e hijo sobre dinero

Nunca es tarde para platicar con tus hijos sobre dinero, especialmente, cuando estás en tu jubilación y requieres apoyo en tus finanzas. Crédito: Shutterstock

Hablar con los hijos nunca ha sido fácil cuando el tema genera incomodidad. Durante años, la conversación difícil en muchas familias ha sido la relacionada con la sexualidad. Sin embargo, existe otra charla igual de delicada que suele posponerse aún más. Es la conversación sobre dinero, herencia y decisiones importantes para el final de la vida.

Para muchos padres, especialmente aquellos que envejecen, sentarse con sus hijos adultos para hablar de finanzas provoca ansiedad. No se trata solo de números. También implica hablar de control, dependencia y futuro. Aun así, expertos coinciden en que evitar esta charla puede generar más problemas que beneficios.

La organización AARP incluso ha bautizado este momento como “la otra charla”. Publicó una guía titulada “The Other Talk: A Guide to Talking With Your Adult Children About the Rest of Your Life” (La otra conversación: una guía para hablar con tus hijos adultos sobre el resto de tu vida). El tema volvió a cobrar relevancia cuando una pareja de la Generación X explicó por qué decidió contarle a sus hijos todos los detalles sobre su dinero en AARP The Magazine.

Por qué es importante tener esta conversación

Hablar de finanzas con los hijos adultos no es un acto de dramatismo. Es una decisión práctica. Si los padres no explican dónde están sus cuentas, sus deudas o sus activos, los hijos pueden perder meses buscándolos cuando ocurre una emergencia.

“Estás ahorrando meses y miles de dólares con solo hablar un poco”, explicó Craig Parker, subdirector legal de Trust & Will, en referencia a las consecuencias de no comunicar los planes financieros familiares.

Muchos adultos mayores pierden la capacidad de manejar pagos, cheques o trámites digitales antes de fallecer. Si los hijos no conocen la situación financiera, tampoco podrán ayudar cuando sea necesario.

“Como padre, una de las cosas más amables que puedes hacer por tus hijos es reducir la cantidad de acertijos y sorpresas que tendrán que enfrentar cuando estés en el hospital o cuando ya no estés”, señaló George Mannes, editor ejecutivo de AARP The Magazine.

David Hamilton, asesor financiero de Hamilton Wealth–Northwestern Mutual, agregó que hablar de estos temas “reduce la ansiedad y la preocupación de la siguiente generación”.

La falta de comunicación también puede sembrar conflictos familiares. Cuando un padre queda incapacitado, los hijos pueden discutir sobre decisiones médicas o sobre dónde y cómo debería vivir.

En palabras de Parker, “la mayor parte de los litigios en sucesiones proviene de familias que no hablaron”.

Cuándo es el mejor momento para hacerlo

Muchas personas reconocen que deberían hablar de herencia y dinero. Sin embargo, pocas lo hacen. Una encuesta de 2024 de RBC Wealth Management reveló que el 89% de los baby boomers con alto patrimonio considera importante hablar con sus herederos. Solo el 39% lo ha hecho.

Los especialistas coinciden en que no existe un momento perfecto. Existe el momento oportuno. Y ese suele ser antes de lo que se piensa.

“Una vez que los hijos son adultos, cuanto antes mejor”, afirmó Mannes.

Si algunos hijos aún son menores, se pueden compartir solo lineamientos generales. La profundidad de la conversación puede ajustarse según la edad y la madurez.

Hamilton recomienda no tratar esta charla como un evento único. “Es mejor tener estas conversaciones de manera continua, no como algo de una sola vez”.

Cómo abordar un tema tan sensible

La clave está en la honestidad y la empatía. Los hijos necesitan la información, pero tampoco quieren imaginar el deterioro o la muerte de sus padres.

“Hay que manejarlo con empatía, porque puede ser una conversación incómoda”, explicó Hamilton.

Una forma de iniciar es aclarar que no se trata de una despedida. Hamilton sugiere algo como: “No planeamos irnos a ningún lado pronto, pero queremos que estén preparados cuando llegue ese día”.

No es necesario entrar en detalles médicos extremos. Basta con explicar dónde están los documentos importantes.

“Mi intuición es decirles a tus hijos tanto como creas que pueden manejar”, señaló Mannes.

Qué temas deben incluirse en la charla

Esta conversación no gira solo en torno a lo que se tiene. También aborda el porqué.

“No es tanto una discusión sobre la muerte, sino sobre valores y dejar claro cuáles son”, explicó Parker.

Es útil explicar por qué se conservaron ciertos bienes, qué expectativas se tenían sobre el ahorro y qué decisiones se tomaron a lo largo de la vida.

También es importante cubrir aspectos concretos:

  • El plan patrimonial. Define qué ocurre con los bienes y quién puede tomar decisiones en caso de emergencia.
  • El testamento o fideicomiso. Estos documentos establecen cómo se distribuyen los activos. Un fideicomiso puede evitar el proceso de sucesión judicial.
  • El poder legal. Permite que otra persona tome decisiones médicas o financieras en nombre del titular.
  • Las directrices anticipadas. Indican qué tipo de atención médica se desea o no recibir en caso de incapacidad.

Tan importante como los documentos es explicar quién fue designado para cada rol y por qué. Esa claridad puede prevenir resentimientos y malentendidos.

Hablar de dinero con los hijos no quita tranquilidad. Al contrario, puede convertirse en una forma concreta de protegerlos emocional y financieramente cuando más lo necesiten. Y, especialmente, cuándo tú lo requieras.

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