Cambio radical: Stellantis apuesta por autos más baratos
Stellantis acelera su cambio de estrategia tras la salida de Carlos Tavares y apuesta por reducir márgenes de beneficio para ofrecer coches más accesibles
Más del Jeep Cherokee 2026. Crédito: Stellantis. Crédito: Cortesía
Las prioridades dentro de Stellantis están cambiando de forma visible. El gigante automovilístico, nacido de la fusión entre FCA y PSA, empieza a tomar distancia del modelo de negocio que marcó su etapa inicial bajo el liderazgo de Carlos Tavares.
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La nueva hoja de ruta apunta en una dirección clara: coches más baratos, mayores volúmenes de venta y márgenes de beneficio más ajustados.
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Carlos Tavares fue una figura central en los primeros años del grupo. Desde 2021 y hasta su salida a comienzos de 2025, el ejecutivo defendió una estrategia basada en la reducción de costes industriales y en maximizar el beneficio por cada unidad vendida.
El resultado fue contundente durante un tiempo: Stellantis llegó a registrar algunos de los márgenes más altos de toda la industria automotriz.
Sin embargo, el contexto ha cambiado. La presión del mercado, la aparición de nuevos competidores y un consumidor cada vez más sensible al precio han puesto en evidencia las limitaciones de ese enfoque. Hoy, Stellantis asume que mantener márgenes elevados ya no es compatible con seguir creciendo en ventas.
Sacrificar margen para ganar cuota de mercado
El nuevo rumbo del grupo pasa por aceptar menores beneficios por vehículo a cambio de precios más competitivos. Esta estrategia no es teórica: ya se está aplicando en varios modelos clave del portafolio. En el segmento de los eléctricos compactos, el ajuste ha sido especialmente visible.
El Opel Corsa eléctrico es uno de los ejemplos más claros. Su precio actual parte desde aproximadamente $29,900 dólares, una cifra sensiblemente inferior a la que mostraba hace apenas un año. El Peugeot E-208 siguió un camino similar y hoy arranca en torno a los $31,700 dólares, tras una reducción significativa.

Estas decisiones buscan reactivar la demanda y evitar que los modelos de Stellantis queden fuera de juego frente a propuestas más asequibles. El objetivo ya no es destacar por rentabilidad, sino por competitividad.
Renault marca el ritmo en Europa
Uno de los factores que más ha influido en este giro estratégico ha sido el crecimiento del Grupo Renault. La marca francesa logró reposicionarse con fuerza gracias a una combinación de diseño atractivo, tecnología moderna y precios bien ajustados. El Renault 5 E-Tech se convirtió rápidamente en uno de los coches eléctricos más deseados de Europa.
Más allá de la nostalgia que despierta su nombre, el Renault 5 ha sabido conectar con el público por su practicidad, su enfoque urbano y, sobre todo, por un precio de entrada razonable. Ese equilibrio obligó a Stellantis a reaccionar, especialmente en marcas como Opel y Peugeot, que compiten directamente en el mismo segmento.
La llegada de nuevas generaciones del Corsa y del E-208, prevista para el próximo año, reforzará esta ofensiva. Ambos modelos incorporarán baterías de CATL, lo que permitirá reducir costes de producción y ofrecer precios aún más atractivos sin sacrificar autonomía ni prestaciones.

FIAT y Citroën sienten la presión china
Si Opel y Peugeot ocupan el corazón de la gama de Stellantis, FIAT y Citroën representan su oferta más accesible. En este terreno, la presión es todavía mayor debido al avance de fabricantes chinos y marcas de bajo costo que están ganando terreno rápidamente en Europa.
Modelos como el Citroën ë-C3 ya reflejan esta tensión competitiva. Su precio pasó de rondar los $25,000 dólares en el lanzamiento a situarse actualmente cerca de los $21,300 dólares para la versión con 320 km de autonomía. Esta rebaja no es un caso aislado, sino el primer paso de una estrategia más amplia.
Stellantis planea ajustes similares para el ë-C4 y para la nueva gama eléctrica de FIAT, que tomó impulso con el reciente lanzamiento del Grande Panda. El objetivo es claro: competir de tú a tú con marcas como Dacia, MG y con propuestas chinas de BYD, como el Dolphin Surf.
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