¿Con qué frecuencia debes canjear las recompensas de tu tarjeta de crédito?
Descubre cada cuánto conviene canjear puntos, millas o cash back (efectivo) de tus tarjetas de crédito y evitar que tus recompensas pierdan valor o expiren
Las tarjetas de crédito con recompensas bien usadas pueden ayudarte a conseguir otros beneficios financieros. ¡No los pierdas! Crédito: Shutterstock
Acumular puntos, millas o cash back (devolución en efectivo) puede sentirse como ganar dinero extra. Pero guardarlos demasiado tiempo también implica riesgos. Saber cada cuánto canjear las recompensas de tu tarjeta de crédito puede marcar la diferencia entre aprovechar al máximo tus beneficios o perder valor con el paso del tiempo.
Las recompensas no son efectivo en tu cuenta bancaria, funcionan más como una moneda propia del emisor de tu tarjeta de crédito o del programa de lealtad. Puedes intercambiarlas por viajes, créditos en el estado de cuenta o productos. Sin embargo, están expuestas a devaluaciones y cambios en las reglas.
La frecuencia ideal para canjear depende del tipo de recompensa que tengas. No es lo mismo recibir 2% de cash back que acumular millas para un vuelo internacional. Cada sistema tiene sus propias ventajas y riesgos.

Si tu tarjeta ofrece devolución en efectivo, la estrategia puede ser sencilla. El valor del cash back suele ser fijo. Un dólar en recompensas equivale a un dólar aplicado como crédito o depósito. Por eso, muchos expertos recomiendan establecer una rutina regular.
Puedes canjear tus recompensas cada mes cuando se acrediten en tu cuenta. También puedes guardarlas y utilizarlas una vez al año para gastos grandes, como regalos navideños o vacaciones. Algunas tarjetas incluso permiten activar redenciones automáticas al alcanzar cierto monto.
Por ejemplo, tarjetas de crédito que ofrecen un 2% fijo en compras, como la Wells Fargo Active Cash Card, facilitan este proceso porque no requieren estrategias complejas. En estos casos, canjear con frecuencia reduce el riesgo de olvidar tus recompensas.

El panorama cambia con las recompensas de viaje. Las millas aéreas y los puntos de hotel pueden variar en valor con el tiempo. Los programas pueden aumentar el costo en puntos de ciertos vuelos o eliminar socios de transferencia.
Un ejemplo claro es el de cabinas premium en aerolíneas internacionales. En algunos casos, los precios en millas han aumentado y se han añadido restricciones. Esto demuestra que guardar puntos durante muchos años puede reducir su poder adquisitivo.
Por eso, una regla general es no acumular millas por más de uno o dos años sin un plan concreto. Si aparece una buena oferta o disponibilidad para el viaje que deseas, suele ser mejor canjear en ese momento. Esperar demasiado puede jugar en tu contra.
Sin embargo, hay situaciones donde sí conviene ahorrar. Algunos vuelos en clase ejecutiva a Europa pueden requerir 70,000 millas o más. En esos casos, necesitarás tiempo para reunir el saldo suficiente. Ahorrar te da acceso a experiencias que no serían posibles con canjes pequeños.
También te permite mayor flexibilidad. Muchos programas usan precios dinámicos. Los vuelos más demandados cuestan más millas. Tener un saldo amplio te da opciones de horario y ruta más convenientes.

Para acumular puntos más rápido, algunas personas optan por abrir tarjetas con bonos de bienvenida atractivos. Por ejemplo, ofertas de 100,000 puntos tras cumplir un gasto mínimo pueden acercarte rápidamente a un viaje internacional. Lo importante es tener una idea clara de cómo usar esos puntos.
Otro factor clave es la expiración. En general, las recompensas asociadas directamente a una tarjeta no vencen mientras la cuenta esté abierta y al día. Pero los programas de hoteles suelen establecer plazos de 18 a 24 meses sin actividad.
Algunas aerolíneas en Estados Unidos no tienen política de vencimiento. Otras, como American Airlines AAdvantage, establecen que las millas expiran tras 24 meses de inactividad. En esos casos, una pequeña compra con una tarjeta co-brandeada puede reiniciar el reloj.
Si decides cerrar tu tarjeta, revisa las reglas antes de hacerlo. Normalmente, hay un periodo de gracia para usar o transferir los puntos. También puedes moverlos a un programa de aerolínea u hotel, o compartirlos con un familiar si el programa lo permite.
Las recompensas son una herramienta poderosa si se manejan con estrategia. Revisar tus saldos, conocer las reglas y establecer un calendario de canje puede ayudarte a proteger su valor. Tus puntos no deberían quedarse olvidados mientras pierden fuerza con el tiempo.
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