Ojo: los autos más robados en 2025 y panorama para 2026
El robo de vehículos en EE.UU. ya no responde solo a forzar cerraduras. Las bandas criminales combinan hackeo digital y logística internacional
Hyundai Elantra 2025. Crédito: Hyundai. Crédito: Cortesía
El mapa del robo vehicular en Estados Unidos está cambiando de forma silenciosa pero profunda. Las cifras se han estabilizado frente a los picos recientes, aunque las tácticas delictivas evolucionaron con rapidez.
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Hoy no basta con reforzar la alarma de fábrica. Los grupos organizados emplean clonación de señales, manipulación del sistema CAN y reprogramación electrónica para llevarse un vehículo en cuestión de minutos.
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Los reportes más recientes de la National Insurance Crime Bureau muestran que el fenómeno ya no distingue únicamente entre autos económicos y modelos de lujo. Existen dos estrategias claras: volumen para el mercado de piezas y robo selectivo por encargo para exportación ilegal.

Los modelos más robados por volumen
El análisis del primer semestre de 2025 confirma que los autos de alta circulación siguen encabezando la lista. Son unidades con gran presencia en carretera y fuerte demanda de componentes en talleres de desmantelamiento.
Top 10 por número de reportes
- Hyundai Elantra: 12,450 unidades reportadas.
- Hyundai Sonata: 10,120 unidades reportadas.
- Honda Accord: 9,230 unidades reportadas.
- Chevrolet Silverado 1500: 8,800 unidades reportadas.
- Honda Civic: 7,150 unidades reportadas.
- Kia Optima: 6,890 unidades reportadas.
- Ford F-150: 5,420 unidades reportadas.
- Toyota Camry: 5,100 unidades reportadas.
- Honda CR-V: 4,950 unidades reportadas.
- Kia Soul: 4,500 unidades reportadas.
La lógica detrás de esta lista es sencilla: piezas fáciles de revender, amplio parque vehicular y disponibilidad de versiones antiguas sin inmovilizador robusto. Aunque varias marcas implementaron actualizaciones masivas de software, el efecto residual de vulnerabilidades pasadas sigue impactando las estadísticas.

Alta gama: menos casos, más riesgo
Un enfoque distinto lo aporta el Highway Loss Data Institute, que mide la probabilidad relativa de robo frente al total de unidades en circulación del mismo modelo.
Los deportivos y pickups de lujo dominan la tabla
- Chevrolet Camaro ZL1: 39 veces más probable que el promedio nacional.
- Acura TLX: 21 veces más riesgo que la media.
- GMC Sierra 2500: 10 veces más probabilidad de pérdida.
- Dodge Durango: 6 veces por encima del promedio.
- Land Rover Range Rover: 5.5 veces más riesgo que lo habitual.
En estos casos, el objetivo no es el desmantelamiento. Se trata de vehículos de alto valor intrínseco, codiciados por su potencia y demanda internacional. Las bandas utilizan clonación de llaves inalámbricas y capturan la frecuencia del control remoto en segundos, evitando forzar cerraduras o activar alarmas.

Las ciudades más afectadas
El robo vehicular tampoco impacta de forma uniforme. Existen focos metropolitanos donde la tasa supera con creces el promedio nacional.
- Bakersfield: 1,120 robos por cada 100,000 habitantes.
- San Francisco – Oakland: 1,050 incidentes.
- Albuquerque: 980 casos.
- Portland: 920 incidentes.
- Memphis: 890 reportes.
En estos mercados, las aseguradoras comenzaron a aplicar recargos en pólizas y a distribuir dispositivos físicos de bloqueo de manera preventiva.

Hackeos por faros y puerto OBD
El método conocido como “CAN bus injection” se ha convertido en una de las técnicas más sofisticadas. Los delincuentes retiran parte del guardabarros y acceden al cableado de los faros delanteros para introducir códigos maliciosos en la red interna del vehículo.
Marcas como Toyota y Lexus han reportado incidentes asociados a esta práctica. La ingeniería mecánica ya no es suficiente: la vulnerabilidad ahora es informática.
El puerto OBD-II también es utilizado para programar llaves vírgenes en menos de dos minutos. Los dispositivos empleados son compactos y automatizados, lo que permite sustraer el vehículo sin activar señales acústicas.

Componentes más codiciados y nuevas tendencias
No siempre se roban autos completos. Algunos módulos de bolsas de aire pueden alcanzar hasta $800 dólares en el mercado negro, generando márgenes atractivos para los delincuentes. En contraste, las regulaciones más estrictas sobre metales preciosos redujeron el robo de convertidores catalíticos en varios estados.
En el extremo opuesto del mapa, Vermont y New Hampshire mantienen las tasas más bajas de robo vehicular del país.
El panorama de 2026 muestra que la protección ya no depende solo de cerrar el vehículo correctamente. Implica actualizar software, utilizar bloqueos físicos y comprender que la seguridad digital es tan importante como la mecánica.
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