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DHS está contra reloj por fondos ante receso del Congreso

El cierre del DHS es parcial y no implica una paralización total de la seguridad nacional, pero sí genera incertidumbre

Un agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) da el visto bueno mientras se instalan barreras fuera del edificio federal

Un agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) da el visto bueno mientras se instalan barreras fuera del edificio federal  Crédito: Adam Bettcher | AP

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) enfrenta un nuevo episodio de presión presupuestaria al entrar en su cuarto día de cierre parcial por falta de un acuerdo en el Congreso que garantice su financiación hasta septiembre. El estancamiento llega en un momento políticamente sensible, con el debate migratorio en el centro de las diferencias entre demócratas y republicanos, así como la salida de Tricia McLaughlin del departamento.

Aunque en días previos se hablaba de avances, el panorama se complicó debido a que la Cámara de Representantes de Estados Unidos y el Senado de Estados Unidos están en receso y no prevén retomar sesiones sino hasta la próxima semana. Esta pausa reduce el margen para negociaciones presenciales y retrasa cualquier votación sobre el presupuesto del DHS.

De acuerdo con reportes de Associated Press, algunos actores clave en la negociación se encuentran en viajes oficiales al extranjero, lo que ha desviado la atención del tema presupuestario. Aun así, agencias prioritarias como ICE y CBP mantienen operaciones gracias a fondos ya asignados en paquetes fiscales previos, lo que amortigua el impacto inmediato del cierre.

Choque político por migración y supervisión

El nudo del desacuerdo sigue siendo la política migratoria. Los demócratas presionan para que cualquier ley de financiación incluya disposiciones de supervisión y ajustes en la aplicación de las leyes migratorias, especialmente tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, calificó una propuesta republicana como “incompleta e insuficiente”, sin detallar públicamente sus objeciones. En paralelo, el líder demócrata en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, afirmó en el programa Face the Nation que su partido busca “cambios significativos y transformadores”, describiendo sus planteamientos como medidas de sentido común.

Desde la bancada republicana, la senadora Katie Britt dijo a Fox News que su partido no aceptará acuerdos que, en su opinión, debiliten la aplicación de la ley migratoria.

Presión por el calendario político

El factor tiempo añade tensión. Está previsto que el presidente Donald Trump ofrezca un discurso sobre el Estado de la Unión en los próximos días, un evento que podría poner foco nacional en el tema presupuestario.

Por ahora, el cierre del DHS es parcial y no implica una paralización total de la seguridad nacional, pero sí genera incertidumbre administrativa y mantiene en vilo a empleados federales, contratistas y comunidades atentas a la política migratoria.

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