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Solicitudes de desempleo caen en EE.UU. mientras aumenta el déficit comercial

Las solicitudes de desempleo caen en EE.UU., pero el déficit comercial aumenta y crecen las dudas sobre la economía y el impacto de la guerra

Solicitudes de desempleo, última semana de marzo

La última semana de marzo marcó una caída sorpresiva en las solicitudes por desempleo. Crédito: Shutterstock

En una situación que sorprendió a muchos especialistas, el panorama económico de Estados Unidos mostró señales mixtas: las solicitudes de desempleo cayeron de manera pronunciada, aunque el comercio exterior reflejó un desequilibrio creciente. El aumento de la energía por las tensiones en Medio Oriente, la inflación y los recortes empresariales parecieran que aún no muestran un efecto determinante en los últimos reportes oficiales del país.

De acuerdo con el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, las solicitudes iniciales para el beneficio por desempleo bajaron en la última semana. Se registraron 202,000 nuevas peticiones, una disminución de 9,000 frente a la semana previa. Además, la cifra quedó por debajo de las expectativas del mercado, lo que sugiere que los despidos siguen siendo bajos.

Este indicador sorprendió a muchos especialistas, quienes no esperaban esta caída. Cuando las solicitudes bajan, generalmente significa que menos personas están siendo despedidas, aunque hay referencias de lo contrario. Grandes compañías como Dell, Oracle, Morgan Stanley, Amazon y UPS han anunciado recortes de personal en semanas recientes.

Con esta nueva información, los economistas lo describen como un mercado laboral de “baja contratación y pocos despidos”. Esto puede complicar la situación para quienes buscan trabajo, ya que hay menos oportunidades disponibles.

En tanto, el número de personas que continúan recibiendo beneficios por desempleo subió a 1.84 millones, lo que sugiere que, aunque hay pocos despidos, quienes pierden su trabajo están tardando más en encontrar uno nuevo.

La guerra en Medio Oriente ha disparado los precios de la energía, elevando los costos tanto para empresas como para consumidores. El precio de la gasolina en Estados Unidos ya superó los $4 dólares por galón, algo que no ocurría desde hace más de tres años. Esto reduce el dinero disponible para otros gastos y puede frenar la economía.

Los mercados bursátiles no han estado ajenos a estas circunstancias y es lógico. Se estima que en marzo se perdieron cerca de $3.2 billones de dólares en valor bursátil. Además, el presidente Donald Trump advirtió que continuará con acciones militares, lo que mantiene la tensión global.

Esperamos un crecimiento del empleo más débil y una tasa de desempleo más alta para 2026 de lo que habíamos pronosticado antes de la guerra”, comentó Nancy Vanden Houten, economista de Oxford Economics, a Reuters. “Pero el impacto de la guerra en el mercado laboral tardará un poco en materializarse”.

Por otro lado, el Departamento de Comercio reportó que el déficit comercial creció un 4.9% en febrero, alcanzando los $57,300 millones de dólares. En palabras más simples, significa que el país está importando más bienes y servicios de los que exporta.

El aumento en las importaciones, especialmente de tecnología, energía y bienes de consumo, explica gran parte de este desequilibrio. Aunque las exportaciones también crecieron y alcanzaron niveles récord, no fue suficiente para compensar el ritmo de compras al exterior.

Las tensiones comerciales y los aranceles impulsados por la administración de Trump han generado incertidumbre entre empresas, lo que impacta tanto la inversión como el comercio global.

Además, el índice preferido de la Reserva Federal, conocido como el dato de la inflación subyacente, que mide los precios al consumidor excluyendo alimentos y energía, se ubica en 2.8%, por encima de su objetivo del 2%. Esto, sumado al aumento en los precios de la energía, complica cualquier intento de reducir las tasas de interés en el corto plazo.

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Desempleo en EEUU
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