Transformaciones en los pies durante el embarazo: ¿es verdad que crecen?
Las mujeres suelen ganar entre 11 y 18 kilos, lo que puede resultar en una mayor carga sobre estructuras del pie
Una hormona es la causante de la transformación de los pies durante el embarazo. Crédito: Alberto Estévez | EFE
Durante el embarazo, muchas mujeres experimentan un crecimiento en sus pies, tanto en longitud como en anchura, afectando hasta un 70% de ellas. Este cambio tiene un impacto significativo en la talla del calzado.
La relaxina, una hormona segregada durante el embarazo, provoca la laxitud de los ligamentos. Esto facilita el movimiento de la pelvis en el parto, afectando también a los pies. Expertos indican que esta degradación en la estructura de los ligamentos puede resultar en un descenso del arco plantar y mayor tendencia a pie plano.
Esta hormona actúa sobre todos los ligamentos del cuerpo, siendo responsable de cambios en la flexibilidad y estructura del pie.
Factores adicionales que influyen
El aumento de peso durante el embarazo contribuye al crecimiento de los pies. Las mujeres suelen ganar entre 11 y 18 kilos, lo que puede resultar en una mayor carga sobre estructuras del pie, como la fascia plantar y el tendón de Aquiles. Esto puede provocar dolor y afectar el tamaño del pie.
Aunque normalmente ambos pies crecen, puede haber variaciones, como el edema localizado que afecta más a un pie que a otro.
“Lo que dicen la mayoría de artículos es que, normalmente, suele ser en los dos, pero sí que es verdad que puede ser que tengas una pierna con un poquito más de edema también, que haya más acumulación de líquidos y eso haga que afecte más a un pie que a otro, aunque es más habitual de manera bilateral”, explicó a EFE Salud Marta Vinyals, podóloga y profesora de la Universidad de Barcelona.

Normalización posparto
Tras el parto, en la mayoría de los casos, los pies vuelven a su tamaño previo, aunque esto no es universal.
Algunas mujeres pueden experimentar un tamaño permanente mayor, dependiendo de su recuperación de peso y hábitos.
Mitigación del dolor de pies durante el embarazo
Existen varios ejercicios y tratamientos seguros que pueden ayudar a reducir el dolor y la hinchazón en los pies durante el embarazo, siempre que no haya contraindicación médica.
Ejercicios suaves para los pies
Algunos ejercicios simples mejoran la circulación y reducen la tensión en los pies.
- Movilidad de tobillo: siéntate y haz círculos suaves con cada pie (30–60 segundos por lado).
- Flexiones de pie: en silla, apoyando los pies en el suelo, flexiona el pie hacia arriba y luego hacia abajo, repetir 30 veces varias veces al día.
- Rotación de pie: gira cada pie en círculo 8 veces hacia un lado y 8 veces al otro.
- Estiramiento de planta: estirar suavemente los dedos de los pies hacia ti, manteniendo 20–30 segundos por pie.
Tratamientos y cuidados diarios
Además de ejercicios, hay medidas que alivian el dolor y la hinchazón.
- Masajes suaves con crema o aceite para embarazadas, enfocados en planta del pie y talón, para mejorar la circulación.
- Uso de calzado cómodo, con buena sujeción, plantilla acolchada y poco tacón; evitar tacones altos y zapatos muy ajustados.
- Elevar ligeramente las piernas al descansar y evitar estar mucho tiempo de pie o sentada sin mover los pies.
Cuándo consultar al médico
- Es importante ver a un médico o fisioterapeuta si el dolor es muy intenso, aparece de forma repentina, hay mucha hinchazón, enrojecimiento, calor o signos de coágulo (dolor profundo en la pierna, dificultad para caminar).
- Antes de comenzar cualquier rutina intensa o fisioterapia específica, conviene que tu ginecólogo o podólogo te autorice estos ejercicios según tu estado de salud y semana de embarazo.
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