Ford GT Mk IV rompe Nürburgring con un tiempo brutal
El Ford GT Mk IV marca un antes y un después en Nürburgring con un tiempo que lo convierte en el auto de combustión más rápido del circuito
El modelo récord Ford GT Mk IV. Crédito: Ford. Crédito: Cortesía
Lo que acaba de hacer Ford en Nürburgring ya pertenece a un lugar de privilegio absoluto.
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El protagonista es el Ford GT Mk IV, un modelo que todavía no pisa la calle pero que ya dejó huella en uno de los circuitos más exigentes del planeta. Con un tiempo de 6:15.977, este prototipo logró colocarse como el auto de combustión interna más rápido en la historia del trazado alemán.
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Nürburgring, el lugar donde se separan los buenos de los mejores
Hablar del Nordschleife es hablar de un desafío serio. Son 12,86 millas llenas de curvas impredecibles, cambios de elevación y sectores donde cualquier error se paga caro. No es casualidad que muchos fabricantes usen este circuito como referencia para medir el verdadero rendimiento de sus autos.
Ford llevaba tiempo buscando destacar aquí. Ya había hecho ruido con modelos como el Mustang GTD, que logró meterse entre nombres importantes como Porsche o Audi.

Incluso sus proyectos eléctricos, como la F-150 Lightning Supertruck y la Transit Supervan 4,2, habían marcado tiempos interesantes. Pero faltaba un golpe definitivo. El GT Mk IV llegó justamente para eso.
Un hiperdeportivo pensado únicamente para ganar
No estamos frente a un auto convencional. El GT Mk IV fue desarrollado con un solo objetivo, ser el más rápido posible en pista. Su producción estará limitada a apenas 67 unidades, lo que ya lo convierte en una pieza extremadamente exclusiva.
Bajo su carrocería de fibra de carbono con diseño alargado se esconde una ingeniería muy afinada. El conjunto está pensado para maximizar estabilidad, agarre y eficiencia aerodinámica en cada tramo del circuito.
El motor es un V6 EcoBoost biturbo que supera los 800 caballos de fuerza, acompañado por una transmisión de competición diseñada específicamente para este proyecto. A eso se suma una suspensión Adaptive Spool Valve desarrollada junto a Multimatic, que permite mantener el control incluso en las zonas más complicadas.

La vuelta perfecta y un piloto clave
Para lograr este registro, Ford confió en Frédéric Vervisch, piloto con experiencia y doble ganador de las 24 Horas de Nürburgring. Su conocimiento del circuito fue fundamental para exprimir todo el potencial del auto.
El propio Vervisch resumió la experiencia de una manera que dice mucho. “una extensión de la voluntad del piloto”. No es una frase menor, sobre todo en un circuito donde la confianza en el auto puede marcar la diferencia entre un récord y un accidente.
Sectores como Kesselchen o Flugplatz, conocidos por su dificultad, fueron claves en esa vuelta histórica. Ahí es donde el GT Mk IV demostró que no solo es rápido, sino también preciso.
El tiempo logrado por Ford lo coloca en un lugar privilegiado. Solo queda por detrás de máquinas muy específicas, como el Porsche 919 Hybrid Evo y el Volkswagen ID.R eléctrico, lo que lo posiciona como el mejor entre los autos de gasolina.
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