Alarma en Arizona: centro de ICE operaría frente a depósito con riesgo químico masivo
Bomberos locales aseguran que no han sido consultados sobre cómo evacuar a cientos de migrantes detenidos ante una posible fuga tóxica
El futuro centro de detención del ICE en Arizona se ubicaría frente a una instalación que almacena sustancias químicas peligrosas. Crédito: Rebecca Blackwell | AP
La construcción de un nuevo centro de detención para inmigrantes en Surprise, Arizona, ha encendido las alarmas entre autoridades locales, activistas y especialistas en seguridad pública. El motivo no es únicamente la expansión de la infraestructura migratoria impulsada por la administración de Donald Trump, sino la ubicación elegida: justo frente a un enorme almacén de sustancias químicas peligrosas cuya propia evaluación de riesgos advierte sobre posibles fugas tóxicas que podrían afectar a más de 73 mil personas.
De acuerdo con una investigación de Project Salt Box, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) planea utilizar un almacén adaptado para albergar entre 1,000 y 2,000 inmigrantes detenidos en West Sweetwater Avenue, en la ciudad de Surprise. Al otro lado de la calle opera una instalación de la empresa Rinchem, dedicada al almacenamiento de materiales peligrosos como cloro, amoníaco, flúor y cloruro de hidrógeno.
La preocupación principal radica en que las personas recluidas en el centro no podrían evacuar por sí mismas en caso de una emergencia química.

Bomberos denuncian falta de coordinación
El jefe del Departamento de Bomberos y Servicios Médicos de Surprise, Steven Faraclas, reveló que ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ni ICE, ni la empresa contratista GardaWorld Federal Services se han puesto en contacto con su corporación para coordinar protocolos de emergencia relacionados con el futuro centro.
“Por el momento, no”, respondió Faraclas cuando fue consultado sobre si alguna de esas entidades había solicitado apoyo para planificar una eventual evacuación.
La declaración ha generado inquietud porque el propio departamento es la autoridad responsable de responder ante accidentes químicos en la zona.

Según registros revisados por el medio antes citado, Rinchem presentó ante reguladores federales un escenario de fuga considerado realista en el que 20 mil libras de cloruro de hidrógeno podrían liberarse en apenas diez minutos. Utilizando modelos de riesgo de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la compañía estimó que una nube tóxica podría extenderse hasta 4.3 kilómetros (2.7 millas) alrededor de la planta.
Dentro de esa zona de impacto se encuentran escuelas, vecindarios, comercios y el futuro centro de detención.
Cuestionan evaluación ambiental del proyecto
Las dudas también han alcanzado el ámbito legal. La organización comunitaria Northwest Valley Indivisible pidió a las autoridades locales exigir explicaciones sobre los protocolos de evacuación, sistemas de detección química y medidas de confinamiento antes de que las instalaciones entren en funcionamiento.

“¿Acaso alguien del DHS o del ICE revisó uno de los mayores almacenes de químicos peligrosos del valle antes de gastar 70 millones de dólares para encerrar a personas allí?”, cuestionó Lynne Gehling, integrante del grupo.
La preocupación coincide con una demanda presentada por el fiscal general de Arizona, quien sostiene que el edificio fue diseñado para uso industrial y no para albergar una población cautiva frente a una instalación con materiales peligrosos.
Documentos revisados por el mismo medio indican que ICE sí realizó evaluaciones ambientales relacionadas con riesgos de inundación y otros factores, pero no hizo referencia al depósito químico de Rinchem ni a posibles procedimientos de evacuación en caso de accidente.
Mientras tanto, el proyecto permanece envuelto en litigios que forman parte de una creciente oposición a la expansión nacional de centros de detención migratoria impulsada por el gobierno federal.

Aunque el DHS sostiene que ha cumplido con los requisitos legales y ambientales, la principal pregunta sigue sin respuesta: ¿qué ocurriría con cientos o incluso miles de personas detenidas si una nube tóxica obligara a evacuar la zona en cuestión de minutos?
Por ahora, las autoridades locales reconocen que ese escenario todavía no ha sido discutido formalmente.
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