¿Puedes recibir Seguro Social si nunca has trabajado?

Muchas personas creen que no pueden recibir Seguro Social sin haber trabajado. Te explicamos si existen excepciones que podrían permitírtelo

Seguro Social para no trabajadores

Pista que responde a la pregunta: el Seguro Social es un programa pensado para los trabajadores y sus familias. Crédito: Shutterstock

Muchas personas creen que para recibir beneficios del Seguro Social en Estados Unidos es obligatorio haber trabajado durante años y acumulado suficientes aportaciones. Aunque esta es la regla para la mayoría de los beneficiarios, existen algunas excepciones que permiten que ciertas personas accedan a estos pagos incluso si nunca tuvieron un empleo o no lograron reunir los requisitos laborales exigidos por el sistema.

Actualmente, alrededor de 71 millones de personas reciben prestaciones del Seguro Social. La mayor parte corresponde a jubilados que contribuyeron al programa durante su vida laboral, pero también existen beneficios para personas con discapacidad y para familiares de trabajadores que cotizaron al sistema.

Para acceder a los beneficios de jubilación, una persona generalmente debe acumular créditos laborales. Estos créditos se obtienen mediante el trabajo y el pago de impuestos al Seguro Social. Cada año es posible obtener hasta cuatro créditos, aunque la cantidad de ingresos necesaria para conseguirlos aumenta periódicamente. En la mayoría de los casos, se requieren 40 créditos para solicitar beneficios de jubilación, lo que equivale aproximadamente a diez años de trabajo.

Las prestaciones por discapacidad también dependen del historial laboral, aunque el número de créditos necesarios varía según la edad en que la persona quedó incapacitada para trabajar. Dependiendo de cada situación, pueden exigirse entre seis y 20 créditos.

Sin embargo, no haber trabajado no significa automáticamente quedar excluido del sistema. Una de las principales excepciones son los beneficios para sobrevivientes. Estos pagos están destinados a familiares de trabajadores fallecidos que contribuyeron al Seguro Social o que ya recibían prestaciones al momento de su muerte. En determinadas circunstancias, un cónyuge sobreviviente o ciertos dependientes pueden recibir ayuda económica aun cuando no tengan un historial laboral propio.

También existen las llamadas prestaciones familiares, en las que la Administración del Seguro Social (SSA) puede otorgar beneficios al cónyuge o a los hijos de una persona que recibe pagos por jubilación o discapacidad. En estos casos, la elegibilidad se basa en el historial laboral del trabajador principal y no necesariamente en el de los familiares que reciben el beneficio.

La importancia de estos programas queda reflejada en las cifras más recientes. Durante 2024, cerca del 11% de todas las prestaciones del Seguro Social fueron destinadas a familiares de trabajadores fallecidos. Esto representó aproximadamente seis millones de beneficiarios y pagos por unos $8,900 millones de dólares. Además, alrededor de 3.7 millones de dependientes de trabajadores jubilados o con discapacidad recibieron prestaciones familiares por un total de $2,900 millones de dólares.

Por ello, si una persona nunca ha trabajado o considera que no acumuló suficientes créditos laborales, aún podría tener opciones para recibir beneficios. Es claro que eso dependerá del historial de trabajo y de pago de impuestos del Seguro Social del trabajador titular.

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