Ford conquista Pikes Peak con el eléctrico Super Mustang Mach-E

La marca estadounidense logró la victoria absoluta en Pikes Peak con un prototipo eléctrico de más de 1,400 caballos de fuerza

Ford Super Mustang Mach-E EV

Ford Super Mustang Mach-E EV. Crédito: Ford. Crédito: Cortesía

Las montañas de Colorado volvieron a poner a prueba a pilotos e ingenieros en una de las competencias más exigentes del automovilismo. Esta vez, quien terminó celebrando fue Ford, que consiguió la victoria absoluta en la edición 104 de la Pikes Peak International Hill Climb gracias a un vehículo eléctrico desarrollado para desafiar todos los límites.

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El gran protagonista fue el Super Mustang Mach-E EV, un prototipo de competición que combina una potencia descomunal con una avanzada carga tecnológica. Al volante estuvo el francés Romain Dumas, uno de los especialistas más reconocidos en este tipo de pruebas.

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Su ascenso hasta la cima quedó registrado en 8 minutos y 18.202 segundos, una marca suficiente para imponerse al resto de participantes y sumar un nuevo capítulo a la historia de Ford en las carreras.

Un triunfo con sabor especial

La victoria llega en un momento simbólico para la compañía estadounidense. Ford celebra este año 125 años de actividad en el mundo de la competición, una tradición que comenzó con el propio Henry Ford utilizando las carreras como escaparate para demostrar el potencial de sus desarrollos mecánicos.

La relación entre la marca y Pikes Peak tampoco es nueva. Los vehículos de Ford estuvieron presentes en las primeras etapas de esta legendaria subida y ahora regresan a lo más alto con una propuesta completamente distinta, impulsada exclusivamente por electricidad.

El Super Mustang Mach-E EV fue desarrollado junto a STARD y representa uno de los proyectos más extremos creados por Ford Performance.

Su sistema de propulsión utiliza tres motores eléctricos capaces de entregar más de 1,400 caballos de fuerza a las cuatro ruedas. A ello se suma una batería de 50 kWh y un sistema de frenado regenerativo capaz de recuperar hasta 710 kW durante las desaceleraciones.

Los ingenieros también dedicaron un enorme esfuerzo al trabajo aerodinámico. El resultado fue una cifra de hasta 5,443 kilogramos de carga aerodinámica, un registro extraordinario incluso para los estándares más exigentes de la competición.

La montaña que no perdona errores

Pikes Peak conserva su reputación como una de las pruebas más duras del planeta. El recorrido se extiende a lo largo de casi 20 kilómetros y obliga a superar 156 curvas antes de alcanzar la meta en la cima de la montaña.

Cada edición representa una batalla constante entre potencia, precisión y valentía. Un pequeño error puede arruinar meses de preparación en cuestión de segundos.

Por eso el éxito de Ford tiene un valor especial. Además de levantar el trofeo, la marca demostró el potencial de las tecnologías que podrían influir en el desarrollo de futuros vehículos eléctricos e híbridos. Y lo hizo en uno de los escenarios más desafiantes y prestigiosos del automovilismo mundial.

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