Lágrimas de felicidad 

Los hinchas argentinos en Los Ángeles celebran el pase a la gran final, mientras los ingleses lamentan “60 años de miseria” en Copas del Mundo 

Tomás Montagnini no puede contener las lágrimas tras el triunfo de Argentina frente a Inglaterra.

Tomás Montagnini no puede contener las lágrimas tras el triunfo de Argentina frente a Inglaterra.  Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Gracias, Dios mío” fue la frase con la que Tomás Montagnini resumió el sufrimiento que vivió durante más de 90 minutos, tras la victoria de la selección de Argentina, que venció con apuros 2-1 a Inglaterra. 

Hecho un manojo de nervios, Tomás, nacido en Mar del Plata, Argentina, pasaba de la angustia a la desesperación en el Fairplex de Pomona. Su novia, la mexicana Selma Lozoya, no atinaba a calmarlo un poco. 

“Argentina se ha desempeñado con una consistencia bárbara”, dijo Montagnini. “El esfuerzo que han puesto todos los jugadores, especialmente Messi es increíble; juega para el equipo y el equipo juega para él y para el país…Yo creo que Argentina se lleva la cuarta estrella para celebrar en el Obelisco de Buenos Aires”. 

Tomás junto a su novia Selma Lozoya.

Argentina es tricampeona mundial. Ganó la Copa del Mundo en Argentina 78, México 86 y Qatar 2022. Además, fue finalista en 1930, 1990 y 2014. 

El miércoles, cientos de aficionados en el sur de California vieron el partido bajo techo, mientras que algunos desafiaron la temperatura de 92 °F al mediodía, aunque la sensación térmica alcanzaba los 100 °F. 

Diego Grazzi, de Mercedes, provincia de Buenos Aires, se movía de un lado a otro. No podía estar tranquilo porque Argentina caía 1-0 por el gol del delantero inglés Anthony Gordon, con poco más de media hora para el final. 

“Nos cayó como balde agua fría en medio de este calor asfixiante”, dijo Grazzi. “Pero Argentina lo ganó con huevos, como siempre. Otra vez, era un partido re-importante contra Inglaterra, en la fila del lomo” 

Grazzi consideró que, si bien la selección de los “Tres Leones” buscaba la revancha, “no pudieron con este equipo increíble, que gana todas las batallas, no se da por vencido nunca y busca siempre la victoria hasta el final”. 

Ernesto Molina Vanzzinni y su hijo Geovanni, hinchas albicelestes.
Aficionados argentinos observan atentos el encuentro.
Crédito: Impremedia

Dos pases del astro Lionel Messi cambiaron la historia para los hinchas albicelestes que estaban vigilantes de cada minuto de su reloj. 

Yolie Solórzano, era una de esas personas que estaban no al filo de la butaca sino de la banca. Era algo normal. El nuevo capítulo que vivieron Argentina e Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta revivió su rivalidad de décadas. 

“El contrario fue bien difícil”, dijo la directora de operaciones de una compañía de San Bernardino. “Al principio, los dos se estaban anulando, pero la Argentina es grandiosa y Messi es genial, y nosotros también tenemos otro genio en [Lionel] Scaloni, que hizo los cambios perfectos”. 

Luis Portilla, de la provincia de Mendoza -como todos los hinchas albicelestes- cifró sus esperanzas de victoria de Argentina en Lionel Messi. 

“Es el último mundial de “La Pulga”, y pasarán muchos años hasta que tengamos otro jugador como él”, dijo el consejero de educación en la ciudad de Highland, California, mientras esperaba que su esposa mexicana, Liliana regresara de comprar hamburguesas y papas fritas para su hijo Dorian. 

También el nerviosismo invadió a Marissa Vásquez, quien se frotaba las mejillas y parecía morderse las uñas cada vez que había una ofensiva del seleccionado inglés. 

“El juego estuvo bien, pero ambos equipos cometieron muchas faltas”, analizó. “Yo estaba a favor de Argentina”. 

La fiesta del fútbol celebrada en el Fairplex de Pomona reunió a cientos de hinchas de diversas partes del mundo. 

La comunidad argentina asistió al Fairplex de Pomona a ver el partido ante Inglaterra.
Asi festejaron los argentinos.

Unidos por el fútbol, a la celebración se unieron los ucranianos Joshua Al-Harazi y su novia, Illia Shelesi. 

“Los ataques de Inglaterra fueron más peligrosos”, describió Joshua.  “Al final perdieron porque se replegaron y cometieron errores defensivos”. 

“Inglaterra es mejor que Argentina; juega más limpio”, comentó Janice Dominguez-Sewell, una mujer colombiana casada con Christopher Sewell, de Sheffield, Inglaterra. 

“60 años de miseria”  

David Fresquez, extécnico sénior de servicios multimedia, redes y tecnologías de la información en Claremont Colleges, iba desconsolado por la caída de los “Three Lions”. 

“Cada cuatro años es lo mismo. Nos quedamos cerca de ganar, pero ya llevamos 60 años de miseria”, declaró el hombre, nacido en Elephant & Castle, un animado barrio del centro de Londres, situado justo al sur del río Támesis, en el distrito de Southwark. Inglaterra ganó su única Copa del Mundo en 1966, cuando fue sede de la competencia. 

Daniel Fox, nativo de Londres y entrenador de fútbol en Rancho Cucamonga, dijo que estaba “desilusionado” por la forma en que Inglaterra perdió. 

“Intentamos celebrar la victoria muy temprano”, reflexionó. “A México le ganamos porque nunca dejamos de ir al ataque, y eso no se puede hacer con Argentina; la prueba está en que perdimos. Hoy, nuestros mejores jugadores, Harry Kane y Jude Bellingham, brillaron por su ausencia en el partido”. 

Los ingleses también se hicieron presente para ver el encuentro.

Por su parte, David Zarate-Islington, una londinense mitad peruano y mitad inglés se quejó de los aficionados argentinos que intentaron retarlos a golpes, cuando Lautaro Martínez hizo el gol del triunfo albiceleste. 

“Vinieron a buscar pleito y a lanzar insultos raciales, y eso confirmó la clase de personas que son”, dijo. “Culturalmente, siento que hay cosas un poco turbias. No creo que todos sean malos, porque eso sería caer en estereotipos y generalizaciones. Pero, personalmente, no me gusta su forma de jugar al fútbol ni su política; hasta su [ex] presidente [Alberto Fernández] dijo que los brasileños vienen de la selva, que los mexicanos vienen de los indios y que los argentinos llegaron de los barcos” a América Latina. 

Aunque el objetivo del discurso de Fernández, en junio de 2021, era destacar el vínculo y la herencia europea de Argentina, los hinchas ingleses señalaron: “Sinceramente, eso es detestable. El racismo no tiene cabida en ninguna parte del mundo, y mucho menos en el futbol, el deporte que vemos para desconectar de la vida cotidiana y cosas así”. 

“Creo que, existen campañas para erradicar el racismo en el futbol, pero parece que eso ha quedado en segundo plano con ese equipo de Argentina. Pero nosotros, como aficionados, no deberíamos tolerarlo en absoluto”, dijo Zarate-Islington. 

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