Trump defiende los aranceles del 25% y ataca al auto eléctrico
Durante su visita a General Motors en Michigan, Trump defendió los aranceles y avisó que el motor de combustión seguirá vivo mientras él gobierne
Fábrica de General Motors. Crédito: General Motors. Crédito: Cortesía
Donald Trump llegó a principios de semana a las instalaciones de pruebas de General Motors en Milford, cerca de Detroit, y no se guardó nada.
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Entre elogios a la marca y críticas al coche eléctrico, el presidente aprovechó el escenario para reafirmar su respaldo a la industria automovilística tradicional y atribuirse buena parte del reciente repunte del sector en Estados Unidos.
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El recorrido comenzó junto a Mary Barra, consejera delegada de General Motors, quien le mostró a Trump algunos de los modelos más representativos de la compañía.
Después llegó el turno de dirigirse a los trabajadores, y ahí el mandatario no cambió su estilo habitual: “He hecho más por vosotros que vuestros padres, ¿de acuerdo?”, lanzó, antes de asegurar que, “por fin”, el país cuenta con un presidente que defiende a la industria automovilística.
Los aranceles, la bandera de su política industrial
Trump volvió a poner sobre la mesa los aranceles del 25% que aplica a los vehículos y componentes importados, una medida que, según él, está trayendo de vuelta la producción a suelo estadounidense.
“La regla es sencilla: si fabricas tus camionetas o tus coches fuera de Estados Unidos, pagarás una tasa por el derecho a venderlos aquí y obtener beneficios. Construye tu fábrica en Michigan o en cualquier otro lugar de Estados Unidos y produce los vehículos aquí mismo, y no tendrás que pagar ningún arancel”, explicó.

General Motors, el ejemplo que Trump quiere mostrar
El presidente también celebró los números de General Motors, que según dijo aumentó un 20% la producción de camionetas y SUV en lo que va del año, además de planear una inversión de $9,000 millones de dólares en sus plantas estadounidenses durante los próximos dos años.
“Están volviendo a casa porque, sinceramente, cuando fabrican aquí no hay aranceles. Es increíble lo que los aranceles están haciendo por GM. Han recorrido un largo camino. Al resto del mundo no le gusto, pero no pasa nada. Se llama ‘Estados Unidos primero'”, afirmó.
Las palabras de Trump llegan solo semanas después de que General Motors anunciara una inversión de $4,000 millones de dólares para trasladar, desde 2027, la producción de los modelos Chevrolet Blazer y Chevrolet Equinox desde México hacia las plantas de Spring Hill, en Tennessee, y Kansas City, en Kansas. La fábrica de Orion Township, en Michigan, pensada inicialmente para vehículos eléctricos, terminará produciendo SUV grandes y pick-ups de combustión, luego de que la demanda de eléctricos se enfriara.
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