El LAUSD trabaja para un regreso a clases seguro en Boyle Heights tras el incendio
El LAUSD ha sustituido los filtros de los sistemas de climatización en decenas de escuelas afectadas por el incendio de Lineage Logistics
Una abuela de Boyle Heights dijo estar preocupada por la salud de sus nietos cuando vuelvan a clases. Crédito: Fotos; Jorge Luis Macías | Impremedia
La seguridad de decenas de miles de estudiantes de aproximadamente 40 escuelas primarias, secundarias y preparatorias de LAUSD está garantizada para su retorno a clases el 12 de agosto, tras verse afectadas por el incendio en el almacén de Lineage Logistics.
En la penúltima sesión informativa sobre el incendio de Lineage, expertos del LAUSD informaron que en decenas de escuelas se reemplazaron los filtros HVAC por filtros MERV 13.
Los filtros HVAC se utilizan para limpiar el aire que circula por el sistema de calefacción y aire acondicionado, atrapando polvo, polen y pelos de mascotas, mientras que los filtros de aire MERV 13, de alta eficiencia, atrapan al menos el 50% de las partículas finas de 0.3 a 1 micra y más del 85% de las partículas de 1 a 3 micras. Además, mejoran notablemente la calidad del aire en las aulas, en casa o en la oficina.
“Juntos, seguiremos trabajando para garantizar que todos los estudiantes permanezcan en la escuela o regresen a ella, donde estén seguros, reciban apoyo y estén listos para aprender”, dijo Andre Spicer, jefe de Escuelas del LAUSD.
Sin embargo, en las inmediaciones de la compañía Lineage aún no se termina la pestilencia, aunque no es tan grave, los residentes de la zona más cercana al incendio del 17 de junio utilizan cubrebocas.

“Nuestra oficina de salud y seguridad ambiental continúa realizando evaluaciones de los planteles, muestreos de superficies, entre otras actividades”, dijo Gilberto Martínez, Administrador de Operaciones de la Región Este del LAUSD. “Reitero: nos importa el bienestar integral del estudiante; por eso, hablamos sobre cómo nuestros trabajadores sociales psiquiátricos pueden brindar apoyo directamente en los planteles”.
El distrito escolar cuenta, además, con consultores de salud mental y servicios de enfermería.
Eliminar posibilidades de toxicidad
Para asegurar que las escuelas estén listas para recibir a los alumnos de la manera más segura posible, expertos de la oficina de seguridad ambiental han trabajado en los aspectos ambientales y de seguridad desde el inicio del incendio, durante el mismo y después de que este se extinguiera.
“Acudimos a las escuelas incluso los fines de semana”, señaló Carlos Torres, director de la Oficina de Salud y Seguridad Ambiental del LAUSD. Aún siguen en las escuelas los ingenieros ambientales, los higienistas industriales y otros especialistas con experiencia en la limpieza ambiental.
“Aunque esta situación en particular es única, nuestro objetivo principal es garantizar que se descarte la presencia de cualquier contaminante preocupante”, dijo Torres.
Para ello, han realizado monitoreos con lectura directa, en colaboración con el Distrito de Gestión de la Calidad del Aire de la Costa Sur (South Coast AQMD) y el Departamento de Salud.

Durante el incendio detectaron material particulado y, ante la presencia de humo, los expertos sabían que había material particulado en suspensión.
Tras una reunión con otros expertos, Torres señaló que llegaron a la conclusión de que el LAUSD estaba implementando las medidas adecuadas de seguridad medioambiental para descartar la presencia de sustancias tóxicas, contaminantes atmosféricos y elementos similares.
“Eso no significa necesariamente que no vaya a haber olor, pero queremos descartar al menos el componente tóxico”, expresó Torres. Las evaluaciones ambientales y los datos de muestreo obtenidos han sido enviados a un laboratorio para confirmar que no existen riesgos para la salud en las escuelas derivados de tóxicos en el aire. En el monitoreo, los expertos buscan sustancias como el monóxido de carbono, el metano y el sulfuro de hidrógeno.
Debido al sistema de paneles solares en el techo del almacén de Lineage, los expertos se centraron inicialmente en el amoníaco empleado en los sistemas de refrigeración del edificio.
Por ello, ahora se analiza la presencia de formaldehído, un gas incoloro, inflamable y de olor muy fuerte, utilizado como desinfectante, germicida y conservante en laboratorios y funerarias.
Muestreos de polvo
La Oficina de Salud y Seguridad Ambiental del LAUSD también realiza muestras de suelo que podrían indicar qué había en el terreno hace 100, 50 o cinco años, pero no ofrecería una respuesta sobre qué pudo haberse depositado en los campus escolares a consecuencia del incendio.
Por ello, basados en las recomendaciones de investigadores, los expertos decidieron realizar muestreos específicos de polvo —tanto en interiores como en exteriores— en zonas que consideraron representativas de los depósitos de partículas suspendidas en el aire durante el último mes.
“Buscamos elementos como silicio, cadmio, cobalto y cobre; se trata fundamentalmente de metales, además de plomo y litio”, manifestó Carlos Torres, quien aseguró que la información será compartida tan pronto como dispongan de ella. Las muestras de dichos elementos químicos podrían encontrarse en zonas de alto contacto —como el área de juegos de los estudiantes, el edificio escolar e incluso los alrededores de las aulas con acceso al jardín—. Si la escuela cuenta con una zona ajardinada, esa área también se incluirá en la toma de muestras de polvo.

Cómo gestionar el estrés de manera saludable
Anne-Marie Gauto, trabajadora social psiquiátrica y coordinadora de campo de salud mental escolar en la región este del LAUSD, dijo que cuando ocurren eventos estresantes en la vida, es importante retomar, en la medida de lo posible, las rutinas y actividades cotidianas.
“Durante el verano, muchos miembros de la comunidad se han visto afectados y sus rutinas diarias han cambiado”, manifestó. “El regreso a clases puede brindarles cierta tranquilidad al retomar las actividades a las que están acostumbrados: una rutina diaria que les permitirá jugar, aprender y descubrir cosas nuevas, lo cual es fundamental cuando se habla de brindar protección”.
La experta en salud mental escolar señaló que, si bien la comunidad se ha visto afectada por el incendio, resulta crucial reconocer a tiempo las señales de estrés.
“Sabemos que el estrés puede repercutir en múltiples aspectos de nuestra vida: el bienestar físico, emocional, conductual y social”, describió. “Identificar estas señales es el primer paso para gestionar el estrés, el cual se manifiesta a través de conductas y se presenta de diversas formas. Esto podría alterar los hábitos de sueño y alimentación, o provocar un distanciamiento de familiares y amigos; por ello, es importante que, como adultos, estemos atentos a estas señales tanto en nosotros mismos como en nuestros hijos, asegurándonos de tomar medidas para gestionar el estrés de manera saludable”.

Destacó que las personas posiblemente hayan experimentado diversas emociones que les hayan provocado dificultades para concentrarse o una sensación de agobio —algo muy común al vivir un evento altamente estresante o al tener que adaptarse a una situación difícil—, así como sentimientos de agobio, un aumento de la ansiedad, la tristeza o la soledad”.
“En el caso de los niños, sus sentimientos a menudo se manifiestan a través de síntomas físicos, como malestar estomacal, dolores de cabeza, etcétera”, dijo. “Son aspectos que conviene tener en cuenta al evaluar su propio nivel de estrés y el de los hijos”.