México queda bajo la lupa de EE.UU. por la trata de personas: las zonas y grupos más vulnerables
El Departamento de Estado reportó 489 investigaciones el último año y advirtió sobre los riesgos para migrantes, menores, mujeres y trabajadores agrícolas
El informe de Estados Unidos identifica a migrantes, menores y trabajadores agrícolas entre los grupos más expuestos a la trata en México. Crédito: Imagen creada por Georgina Elustondo | Impremedia
El Departamento de Estado mantuvo a México en el Nivel 2 de su informe anual y reportó 489 investigaciones durante 2025. El documento identifica riesgos en zonas fronterizas, áreas agrícolas y regiones turísticas.
México continúa bajo observación de Estados Unidos por su respuesta frente a la trata de personas. El Departamento de Estado mantuvo al país en el Nivel 2 de su Informe sobre Trata de Personas 2026, una clasificación que reconoce esfuerzos oficiales, pero advierte que todavía no se cumplen por completo los estándares mínimos para combatir este delito.
El informe analiza las acciones adoptadas entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026, incluyendo investigaciones, procesos judiciales, condenas, identificación de víctimas y servicios de protección.
La clasificación no representa un ranking general de inseguridad. Evalúa principalmente la actuación del gobierno frente a la trata y las medidas implementadas para prevenir la explotación, investigar a los responsables y asistir a las víctimas.
México investigó 489 casos de trata durante 2025
Según los datos incorporados por el Departamento de Estado, las autoridades mexicanas reportaron la investigación de 489 casos de trata de personas durante 2025, tanto en el ámbito federal como estatal.
Además, los fiscales iniciaron procesos contra 268 sospechosos. De ese total, 177 fueron investigados por delitos relacionados con trata sexual y 37 por explotación laboral. El resto correspondió a casos de otras modalidades o investigaciones en las que no se especificó el tipo de explotación.
El informe también evalúa si las autoridades cuentan con mecanismos adecuados para detectar a las víctimas, derivarlas a servicios de asistencia y protegerlas durante las investigaciones y los procesos judiciales.
Qué significa que México esté en el Nivel 2
El Nivel 2 significa que México no cumple completamente con los estándares mínimos establecidos por Estados Unidos para eliminar la trata de personas, aunque demuestra esfuerzos significativos para acercarse a esos objetivos.
La categoría no equivale a la peor calificación. El Nivel 3 se aplica a los gobiernos que no cumplen con los estándares mínimos y tampoco muestran esfuerzos suficientes para corregir la situación.
Sin embargo, permanecer en el Nivel 2 implica que persisten deficiencias en áreas como:
- Identificación de víctimas.
- Investigación y condena de los responsables.
- Protección de menores y migrantes.
- Atención psicológica, médica y legal.
- Disponibilidad de refugios especializados.
- Prevención de la explotación laboral y sexual.
- Investigación de posibles casos de complicidad oficial.
El Departamento de Estado aclara que la clasificación se basa en la respuesta institucional y no únicamente en la cantidad de víctimas registradas.
Las zonas donde aumentan los riesgos
El informe no presenta un ranking de los estados o ciudades más peligrosos de México, pero sí describe contextos y regiones donde las personas pueden estar más expuestas a redes de trata.
1) La frontera sur
Los migrantes y solicitantes de asilo que ingresan o atraviesan México pueden ser víctimas de explotación sexual, trabajo forzado, secuestros y extorsiones.
La situación se agrava cuando las personas dependen de traficantes para trasladarse, acumulan deudas o permanecen durante largos períodos en zonas precarias mientras esperan continuar su viaje hacia Estados Unidos.
2) Las ciudades fronterizas del norte
El informe advierte sobre la vulnerabilidad de migrantes y solicitantes de asilo que esperan avanzar hacia Estados Unidos. Estas personas pueden quedar expuestas a redes criminales, extorsiones, secuestros y explotación para pagar deudas relacionadas con su traslado.
Las ciudades fronterizas también registran riesgos vinculados con la explotación sexual comercial de menores y la captación de personas mediante falsas oportunidades laborales.
3) Las zonas agrícolas
Los trabajadores que migran desde estados con altos niveles de pobreza hacia regiones agrícolas pueden ser víctimas de explotación laboral.
Entre las prácticas señaladas se encuentran:
- Retención de salarios.
- Endeudamiento impuesto por empleadores o reclutadores.
- Cobro ilegal de comisiones para conseguir empleo.
- Amenazas de violencia.
- Viviendas inadecuadas.
- Falta de acceso a agua, alimentos y atención médica.
- Impedimentos para que los hijos de los trabajadores asistan a la escuela.
Los trabajadores indígenas y las familias jornaleras aparecen entre los grupos con mayor riesgo en este tipo de explotación.
4) Tlaxcala
El informe menciona a Tlaxcala como una zona donde expertos locales reportan una prevalencia especialmente alta de trata sexual infantil.
Según el documento, algunas redes familiares reclutan y manipulan a niñas y adolescentes mediante relaciones sentimentales, falsas promesas o vínculos dentro de la propia comunidad. En ciertos casos, familiares u otras personas cercanas pueden facilitar la explotación.
5) Zonas turísticas
Las autoridades también reportan riesgos de explotación sexual comercial de menores en zonas turísticas. El documento señala que algunos de los responsables pueden ser extranjeros, incluidos ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y países de Europa occidental.
Quiénes son más vulnerables a la trata
La trata de personas puede afectar a individuos de cualquier edad y género. Sin embargo, el Departamento de Estado identifica como grupos especialmente expuestos a:
- Niñas, niños y adolescentes.
- Menores no acompañados.
- Mujeres y niñas.
- Personas indígenas y afrodescendientes.
- Migrantes y solicitantes de asilo.
- Personas desplazadas internamente.
- Personas LGBTQI+, incluidas personas transgénero.
- Personas con discapacidades físicas o mentales.
- Trabajadores informales.
- Trabajadores agrícolas y sus familias.
- Niños que viven en territorios controlados por grupos criminales.
El informe advierte que la vulnerabilidad suele estar relacionada con la pobreza, la discriminación, la violencia intrafamiliar, la falta de empleo y la necesidad de migrar dentro o fuera del país.
Mujeres, niñas y niños enfrentan mayor riesgo de explotación sexual
El Departamento de Estado señala que las mujeres y los menores mexicanos son reclutados mediante falsas ofertas de empleo, relaciones sentimentales engañosas, amenazas o extorsiones.
La captación también puede producirse a través de redes sociales, aplicaciones de citas, y falsos anuncios laborales. También pueden estar involucrados contactos familiares o de pareja, y hay muchos casos relacionados con promesas de ayuda para viajar o cruzar una frontera.
Las personas transgénero también aparecen identificadas como particularmente vulnerables a la explotación sexual.
El documento indica, además, que la explotación sexual infantil en internet continúa aumentando y que los menores pueden ser captados a través de redes sociales, páginas web y videojuegos.
Hombres y mujeres también son víctimas de trabajo forzado
La trata no se limita a la explotación sexual. Hombres, mujeres y menores pueden ser sometidos a trabajo forzado en sectores como:
- Agricultura.
- Servicio doméstico.
- Cuidado de niños.
- Manufactura.
- Minería.
- Procesamiento de alimentos.
- Construcción.
- Turismo.
- Mendicidad.
- Ventas callejeras.
En el caso de los trabajadores agrícolas, los reclutadores pueden ofrecer salarios y condiciones que luego no se cumplen. Una vez que la persona comienza a trabajar, puede quedar atrapada por deudas, amenazas, retención de documentos o falta de pago.
Migrantes y solicitantes de asilo, entre los grupos más expuestos
Las personas que atraviesan México rumbo a Estados Unidos enfrentan riesgos adicionales porque pueden encontrarse sin documentos, recursos económicos, vivienda estable o redes de apoyo.
El informe advierte que algunos migrantes pueden ser obligados a trabajar para pagar rescates, deudas o costos de traslado. Otros pueden ser víctimas de explotación sexual, secuestro o extorsión.
El temor a ser detenidos o deportados también puede impedir que denuncien los abusos. El Departamento de Estado señala que las autoridades no siempre identifican correctamente a las víctimas dentro de los grupos migrantes y que algunas personas pueden ser detenidas o penalizadas por actos cometidos como consecuencia directa de la explotación.
Persisten deficiencias en la atención a las víctimas
El informe señala que los servicios para las víctimas varían considerablemente según la región y que en algunas zonas son insuficientes o no están disponibles. Además, sostiene que la disponibilidad de refugios especializados tampoco es uniforme.
En algunos casos, los servicios médicos y psicológicos se limitan a evaluaciones iniciales, mientras que los programas de reintegración a largo plazo siguen siendo limitados.
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