Fernando Mendoza quiere inspirar a latinos en el Rose Bowl
El quarterback de sangre cubana Fernando Mendoza dice que están "más hambrientos y humildes que nunca" para el duelo de playoffs contra Alabama
Fernando Mendoza, quarterback de la Universidad de Indiana, charla con reporteros en Los Ángeles días antes del Rose Bowl 2026. El joven de sangre cubana es la gran atracción del partido contra Alabama. Crédito: Marcio Jose Sanchez | AP
Cuando Fernando Mendoza llegó a la Universidad de Indiana para ser su quarterback en la temporada 2025 del fútbol americano colegial, una de las primeras cosas que hizo fue demostrar real interés por cada uno de sus compañeros. Su estrategia fue básica y directa: aprenderse el nombre de todos.
“Quería asegurarme de que supieran que me importaban”, explicó Fernando Mendoza este martes al recordar que se acercaba a los demás jugadores con fotos de todos ellos en sus manos para poder identificarlos.
“Algunas personas podrían pensar que era un acosador, alguien un poco extraño con todas esas fotos del roster”, contó Mendoza entre risas durante una reunión con reporteros en Los Ángeles. “Si no me aprendí los nombres a la primera vez, seguro que lo hice a la segunda”.
El liderazgo de Mendoza floreció en el campus de Indiana y por supuesto en la cancha. Los Hoosiers tuvieron la mejor temporada de su historia con un récord perfecto (13-0) y Mendoza, el carismático mariscal de sangre cubana, fue el principal artífice con una actuación tan brillante que hace algunas semanas fue premiado con el Trofeo Heisman como el jugador más sobresaliente de la nación.
Este jueves 1 de enero, Fernando Mendoza será visto por más gente que nunca antes en su vida. Liderando al equipo No. 1 de la NCAA, jugará el Rose Bowl o Tazón de las Rosas en contra de la Universidad de Alabama (11-3). El partido programado para iniciar a las 1 pm Pacífico (TV: ESPN) corresponde a uno de los duelos de cuartos de final de los playoffs.
Fernando Mendoza quiere brillar e inspirar ante público hispano
Aunque solo tiene 22 años, Mendoza conoce de la trascendencia del Rose Bowl -tanto del majestuoso estadio de Pasadena como del juego que cada año se celebra en el día de Año Nuevo- y por ello se saborea la oportunidad.
“Es un momento especial para mí, para mi familia. Tan solo poder jugar enfrente de un público hispano, latino…”, dijo Mendoza, cuyos cuatro abuelos nacieron en Cuba, cuando le preguntaron sobre jugar en el mítico estadio.
“Quiero inspirar a jóvenes latinos y siempre quiero representar mi cultura lo mejor posible. Es lo que estoy buscando hacer el jueves”, apuntó Mendoza en inglés con la facilidad de palabra que le caracteriza.

La importancia de jugar en el Rose Bowl para Mendoza
El joven hombre nacido en Boston y criado en Miami vivió algunos años en California, estado en el que jugó dos temporadas como quarterback titular de los Golden Bears de California en Berkeley antes de transferirse a Indiana.
“Crecer viendo el Rose Bowl, mis tres años en California, escuchar a todos hablar acerca del Rose Bowl me ayudó a entenderlo, a entender lo monumental que es este juego”, agregó Mendoza, quien actuó una vez en el estadio de Pasadena cuando era quarterback de los Golden Bears. “Creo que el Rose Bowl es la imagen del fútbol americano colegial”.
Mendoza también elogió el clima del sur de California como “el mejor del mundo”, pero esta vez será distinto. Las típicas imágenes de cielo azul, sol brillante y las montañas San Gabriel al fondo durante el Tazón de las Rosas cambiarán por panorámicas de nubles y lluvia. El pronóstico es de inevitable tormenta entre miércoles y jueves en toda la región. Se espera el primer Rose Bowl bajo lluvia en 20 años.
Mendoza revela que tiene familia mexicana en Los Ángeles
Con o sin buen clima, Fernando Mendoza será el hombre a seguir en el juego considerado más importante de la historia del equipo de Indiana. En el estadio contará, además de las decenas de miles de seguidores de su universidad, con mucha familia, incluyendo parientes mexicanos que viven en Los Ángeles, según reveló.
No podía faltar la pregunta sobre qué comida mexicana o cubana es su preferida. Su respuesta incluyó enchiladas como su platillo favorito y croquetas tradicionales de Cuba como algo que nunca puede fallar.
Pero el hambre de Fernando en este momento no es de comida, sino de triunfos. Él asegura que los 26 días de inactividad desde que Indiana conquistó el título de la poderosa Conferencia Big Ten les ha permitido disfrutarlo y luego darle la vuelta a la página de ese triunfo memorable sobre Ohio State -que entonces era el equipo No. 1-, así como dejar atrás los numerosos honores recibidos por él y sus compañeros.
“Estamos más hambrientos y humildes que nunca”. Una rosa en la boca y el boleto a las semifinales están en juego.
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