¿Hasta cuándo los cobradores de deudas pueden absorber dinero de tu herencia?

Descubre cuánto tiempo tienen los acreedores para reclamar una herencia y qué ocurre si las deudas superan el valor de un patrimonio

Cobrador de deudas de una herencia

Un cobrador de deudas puede tomar parte de tu herencia, pero tiene un límite de tiempo para hacerlo. Crédito: Shutterstock

Hay una frase muy popular que dicta que hay personas que heredan deudas en vez de bienes y tiene su base en la capacidad que tienen los acreedores de saldar su cuenta pendiente con la herencia del moroso. Antes de que se reparta el patrimonio, los cobradores de deuda pueden absorber parte del dinero que eso signifique. No obstante, hay un límite de tiempo en el que pueden presentar sus respectivas reclamaciones y eso puede jugar a tu favor.

Como en muchos aspectos de los Estados Unidos, no hay una respuesta única, ya que depende de las leyes del estado donde se lleva a cabo la sucesión testamentaria. Durante este proceso, el albacea reúne los bienes del fallecido, identifica las deudas y verifica cuáles reclamaciones son válidas antes de entregar la herencia a los beneficiarios.

Los cobradores de deudas tienen un plazo legal para reclamar el pago de una deuda contra una herencia. Este periodo varía de un estado a otro: en algunos casos puede ser de unos meses, mientras que en otros puede extenderse hasta un año o más.

Si un acreedor no presenta su reclamación dentro del tiempo establecido por la ley, generalmente pierde la posibilidad de cobrar utilizando los bienes del patrimonio. Por ello, es importante que el albacea conozca los plazos que aplican en el estado donde se administra la herencia.

También conviene no confundir este plazo con el tiempo que un acreedor tiene para demandar una deuda. Son procesos distintos y las reglas de la sucesión suelen establecer periodos más cortos para presentar reclamaciones contra una herencia.

Asinismo, no todas las obligaciones desaparecen cuando termina el plazo para reclamar. Las deudas garantizadas, como una hipoteca o un préstamo para un automóvil, continúan vinculadas al bien que las respalda.

Si los pagos dejan de hacerse, el prestamista podría ejecutar la garantía, por ejemplo, mediante la recuperación del vehículo o la ejecución de la hipoteca. En estos casos, los herederos pueden decidir continuar pagando el crédito o buscar otra alternativa para conservar el bien.

Cuando las deudas son mayores que el valor de los bienes, la herencia se considera insolvente. En esa situación, el albacea debe pagar a los acreedores siguiendo el orden de prioridad que marca la ley.

Por lo general, primero se cubren gastos como los funerarios, los costos de la administración de la sucesión, los impuestos y ciertas deudas garantizadas. Después se atienden las obligaciones no garantizadas. Si el dinero se agota, algunos acreedores podrían recibir solo una parte de lo que se les debe o no recibir ningún pago.

En la mayoría de los casos, los hijos adultos y otros familiares no están obligados a pagar las deudas del fallecido únicamente por su parentesco. Sin embargo, sí pueden existir excepciones cuando una persona fue codeudora, cotitular de una cuenta o, en algunos estados, el cónyuge sobreviviente, especialmente donde aplican reglas de bienes gananciales.

Si un cobrador de deudas contacta a la familia poco después del fallecimiento, lo más recomendable es no aceptar ninguna obligación sin antes verificar si realmente existe una responsabilidad legal.

Conocer estas reglas es muy importante para cualquier persona, tanto para quien deja un patrimonio como para quien espera recibirlo. Lo mejor sería no dejar deudas para evitar que alguien quiera quedarse con parte de una herencia.

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