Inquilinos de California piden más control de los alquileres de viviendas

En noviembre, los californianos votarán a favor o en contra de la proposición 10, que busca regular el aumento de las rentas
Inquilinos de California piden más control de los alquileres de viviendas
Miles de niños angelinos viven en las calles por falta de vivienda asequible.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Desde hace más de un año, Gloria Cortez, su marido y sus seis hijitos de 1, 3, 6, 11, 14 y 16 años de edad perdieron su hogar y ya no pueden costear un lugar para vivir. Desde entonces, la familia ha estado viviendo en moteles o en el auto.

“El dueño de casa nos subió la renta dos veces en un año”, recordó Cortez. “Era un departamento de dos recámaras, y estábamos estables, pero cuando pedimos reparaciones, empezaron a hacernos la vida imposible”, recordó.

Cortez estaba embarazada y el doctor le había indicado que el moho que había en las paredes del apartamento le haría daño a ella y a sus niños.

Según la madre, cuando le pidieron al dueño que hiciera las reparaciones, fue cuando comenzó el hostigamiento.

Nos cortaban la electricidad, el agua, o ponían la música a todo volumen para que no podamos dormir, recordó la madre. Cortez tuvo que ir al hospital, y su esposo perdió su trabajo porque debía quedarse cuidando a sus hijos. Finalmente, el dueño los llevó a corte y, de un día para el otro, la familia quedó en la calle.

Mis tres hijos mayores tienen que ir a terapia, porque esto les está afectando demasiado. Hubo días en que teníamos que elegir entre pagar gasolina para llevarlos a la escuela, o comprar comida. En Pomona hay muchas familias que están en la misma situación, pero nos ignoran. Nunca en mi vida creí que podría estar en una situación como esta”, confesó la madre.

Cortez, junto a numerosas familias homeless que no pueden costear una vivienda, apoyan la proposición 10, una iniciativa que podría ayudar a cientos de familias angelinas a costear un hogar.

Control de alquiler

El próximo 6 de noviembre, los californianos acudirán a las urnas, para decidir, entre otras cosas, el futuro de la proposición 10.

Quienes apoyan a la iniciativa están a favor de que los gobiernos locales puedan adoptar control de alquiler, mientras que quienes se oponen, buscan prohibir que dichos gobiernos puedan regular los aumentos de alquiler.

“La proposición 10 es una herramienta crítica y esencial, especialmente para las comunidades de color y de bajos recursos, que están siendo desplazadas de sus hogares”, indicó Amie Fishman, Directora ejecutiva de Non-Profit Housing Association or Northern California.

“En la zona de la bahía estamos viendo muchas familias que se quedan en la calle. Es malo para la comunidad porque esta crisis de vivienda afecta principalmente a niños, familias y veteranos, tres grupos que necesitan estabilidad y predictibilidad”.

La aprobación de Proposición 10 revocaría la ley de alquiler de vivienda Costa-Hawkins que impide que las municipalidades impongan control de alquiler en viviendas construidas después de 1995. Bajo Costa-Hawkins, la ciudad de Los Ángeles no puede controlar la renta de viviendas construidas después de 1978.

En la actualidad, uno de cada tres hogares paga más de la mitad de sus ingresos en alquiler, lo que hace que cientos de familias vivan a un mes de perder su hogar.

Son muchas las familias que residen en moteles en el sur de California por no poder costear un alquiler.

Información para inquilinos

Desde hace 8 años, Ymelda Álvarez alquila un departamento de una recámara en Boyle Heights, por $1,000 dólares al mes, en el que vive con su esposo y una de sus dos hijas.

“La dueña de casa nomás quiere que sus inquilinos vivan en los departamentos por 8 meses, no más de un año, así después puede volverlos a rentar y pedir más dinero”, indicó Alvarez. Según la inquilina, la dueña les dice a sus inquilinos que necesita el departamento para un familiar, o deja de hacer reparaciones necesarias, hasta que finalmente los inquilinos dejan el apartamento.

En su caso particular, Álvarez fue a la corte y por ese motivo ya no pueden aumentarle de manera descontrolada, ni desalojarla. Pero aún, la dueña de casa no realiza ninguna reparación que necesite hacerse en el departamento.

“Tenemos que vivir rodeados de cucarachas y no nos hacen ninguna reparación, pero, ¿cómo nos movemos? Uno tiene que vivir como ellos dicen”, comentó. “Mucha gente no está informada de sus derechos y por eso los dueños de casa se aprovechan”, agregó Alvarez quien también apoya a la proposición 10.

“Estamos en un momento crítico en el que las familias necesitan protección para que no vuelva a ocurrir la avalancha de desalojos de familias que quedaron sin hogar en la crisis de 2008. Por ello, nosotros apoyamos a la proposición 10”, indicó Isela Gracian, presidenta de ELACC  (East LA Community Corporation) , una organización que aboga por la justicia social y económica en Boyle Heights y el Este de Los Ángeles.
Gracian explicó que para combatir la crisis de vivienda actual es necesario proteger a los inquilinos y al mismo tiempo, duplicar la construcción de viviendas.

Oposición a Proposición 10

Quienes se oponen a Proposición 10 argumentan que controlar el alquiler podría desalentar a los urbanizadores a construir nuevas viviendas.

“La Cámara de Comercio de Los Ángeles se opone a esta iniciativa”, indicó María Salinas, presidenta y CEO de la cámara. “Creemos que existe una crisis de vivienda asequible y una crisis de personas sin hogar, pero evaluamos a fondo esta iniciativa y creemos que es defectuosa”, señaló.

“Estamos conscientes de que la situación de la vivienda es crítica, pero esta iniciativa hará que la mala situación empeore”, coincidió Debra Carlton, vicepresidente senior y relaciones públicas de la Asociación de departamentos de California. Carlton argumentó que el control de alquiler en ciertas áreas hará que los dueños retiren sus propiedades del mercado y en lugar de alquilarlas, las vendan.

Por otro lado, los partidarios de la medida, argumentan que el control de las rentas no inhibirá la construcción de nuevas viviendas.

“Las ciudades que tienen control de renta son el ejemplo de que la construcción de viviendas no disminuye cuando se regulan los alquileres. Es falso creer que el control de la renta inhibirá la construcción de nuevas viviendas”, argumentó Gracian. “La necesidad de viviendas accesibles seguirá en aumento en el futuro”.