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Entran en vigor aumentos en servicios públicos: millones de afectados en EE.UU.

Los aumentos en luz y gas ya entraron en vigor y afectan a millones de hogares. El impacto varía por región y podría crecer en 2026

Aumento de precios de servicios públicos

Desde el año pasado, se aprobaron que muchos reguladores pudieran aumentar el precio de los servicios de luz y gas. Crédito: Shutterstock

El arranque del año trajo un golpe silencioso para millones de familias en Estados Unidos. Sin grandes avisos públicos, los recibos de luz y gas comenzaron a reflejar incrementos que ya habían sido aprobados por reguladores estatales. El efecto es inmediato y generalizado. Los aumentos en los servicios públicos ya están en marcha y presionan aún más el presupuesto de los hogares.

Durante 2025, los reguladores autorizaron 43 aumentos en las tarifas de servicios públicos en distintas partes del país. En conjunto, estas alzas representan $11,600 millones de dólares adicionales que deberán pagar los consumidores. La mayoría de los incrementos ya entraron en vigor, mientras que otros comenzarán a aplicarse en los próximos meses.

El análisis indica que 56 millones de personas verán reflejado el aumento en sus facturas. El impacto llega en un momento complejo, cuando el costo de la energía ya es una de las principales preocupaciones económicas para muchas familias.

Las empresas de servicios justifican los ajustes por la necesidad de reparar infraestructura envejecida, cubrir daños causados por fenómenos climáticos extremos y enfrentar la volatilidad de los precios del combustible. A esto se suma un aumento sostenido en la demanda de electricidad, impulsado en gran medida por centros de datos y nuevas tecnologías.

Los consumidores absorben el costo de los aumentos de tarifas, así como los costos operativos y de capital de la infraestructura, a través de sus facturas mensuales, según PowerLines, una organización sin fines de lucro. Esto ha convertido el tema energético en un nuevo foco de tensión social.

Regiones más afectadas por las alzas

Aunque los aumentos se sienten en todo el país, el impacto varía según la región. Los estados del sur concentran la mayor carga. Allí se aprobaron incrementos por $8,400 millones de dólares, que afectan a casi 14 millones de clientes.

En el noreste, las alzas suman $1,600 millones de dólares, con 7.9 millones de usuarios impactados. El medio oeste enfrenta $1,200 millones de dólares en aumentos, que afectan a 10.1 millones de personas. En el oeste, aunque el monto aprobado es menor, $300 millones de dólares, el número de clientes supera los 24 millones.

Uno de los casos más controvertidos es el de Florida Power & Light, que busca trasladar a los usuarios miles de millones de dólares adicionales en costos durante los próximos años.

Además, aún existen 38 solicitudes de aumento pendientes. Si se aprueban, más de 80 millones de estadounidenses podrían enfrentar facturas más altas.

Presión sobre los hogares y consumo energético

El contexto agrava el problema. Cerca de uno de cada tres estadounidenses tuvo que dejar de pagar algún gasto básico en 2024 para poder cubrir su factura de energía, de acuerdo con análisis de LendingTree basados en datos del Censo. Para julio de 2025, el gasto promedio mensual en servicios públicos rondaba los $250 dólares.

“A esto lo llamamos la nueva política de la electricidad, donde la electricidad es el nuevo huevo”, dijo Charles Hua, director ejecutivo de PowerLines, durante una conferencia de prensa el miércoles pasado, refiriéndose al aumento vertiginoso del precio de los huevos en 2024 y 2025 que se convirtió en un punto focal de la frustración de los consumidores por los costos de los alimentos, en referencia al alza de precios que se convirtió en símbolo del malestar del consumidor.

Las razones detrás de los aumentos dependen del estado. En California, los incendios forestales han sido el principal detonante. En Georgia, influyen eventos climáticos extremos y proyectos de gran escala, como plantas nucleares. A nivel nacional, los centros de datos también presionan la demanda, aunque su impacto varía según el mercado eléctrico local.

Lo que viene para la electricidad y el gas

Las perspectivas no apuntan a un alivio inmediato. La Administración de Información Energética proyecta que los precios residenciales de la electricidad aumenten cerca de 4 % en 2026. En 2024, los hogares gastaron en promedio $1,833 dólares al año solo en electricidad.

El gas natural podría ofrecer cierto respiro, ya que se espera una baja gradual en sus precios. Sin embargo, seguirá siendo volátil. Durante recientes tormentas invernales, los precios alcanzaron niveles no vistos desde 2022. Los futuros del gas natural se liquidaron en casi $7 dólares por MMBtu (unidad térmica británica).

Expertos advierten que, aunque los picos de corto plazo no siempre se reflejan de inmediato en los recibos, una volatilidad prolongada sí puede traducirse en nuevos aumentos. Ante este tipo de aumentos, debes estar más al pendiente de tus aparatos eléctricos que estén conectados y no usas, ya que ese tipo de consumo vampiro es el que te hace pagar de más sin que te des cuenta.

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