ICE enfrenta rechazo por centros de detención
La búsqueda de bodegas para ampliar centros de detención migratoria provoca rechazo vecinal y presión política en varios estados
Un hombre documenta el recorrido de funcionarios que inspeccionan la instalación para posible reconversión migratoria. Crédito: Charlie Riedel | AP
Durante los últimos meses, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha intensificado la búsqueda de inmuebles industriales para ampliar la capacidad de detención migratoria. Con recursos aprobados el año pasado, la estrategia apunta a reconvertir bodegas y centros logísticos en espacios para alojar a miles de personas mientras se resuelven sus procesos de deportación.
El endurecimiento de la política migratoria impulsada por Donald Trump forma parte de las metas ambiciosas de deportaciones de su administración; sin embargo, la expansión enfrenta un obstáculo creciente: la resistencia de comunidades locales donde vecinos y autoridades temen impactos en seguridad, servicios públicos y convivencia.
Reportes de The Washington Post señalaron que el esquema contempla grandes centros regionales con capacidad para miles de detenidos, además de instalaciones más pequeñas para procesamiento inicial, mientras que Associated Press informó sobre visitas federales a múltiples estados y la compra de algunos predios, lo que aceleró la reacción ciudadana.
Uno de los casos más citados fue el de un antiguo centro de distribución de Pep Boys en Chester, cuya posible conversión en centro de detención detonó protestas bipartidistas. Según The New York Times, funcionarios locales advirtieron que una operación de ese tipo podría rebasar la capacidad de la zona y elevar la tensión con autoridades federales.
En Oklahoma City, el alcalde David Holt elogió públicamente a propietarios que rechazaron negociar la venta de bodegas para estos fines. A nivel federal, el senador Roger Wicker pidió a la secretaria Kristi Noem frenar un proyecto en Byhalia, argumentando que afectaría el desarrollo económico local.
Por su parte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sostiene que las nuevas instalaciones cumplirán estándares de detención. Un portavoz dijo a USA TODAY que no se tratará de “almacenes improvisados”, sino de centros adecuados. Aun así, organizaciones civiles recuerdan reportes previos sobre hacinamiento y condiciones deficientes en algunos recintos.
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