Alarma por votos rechazados en California ante retrasos en el correo electoral
Boletas por correo llegaron tarde hasta cuatro veces más; expertos alertan riesgo para votantes, sobre todo rurales
Expertos advirten a votantes que deben envir su voto con anticipación para ser tomado en cuenta Crédito: Juan Minchillo | AP
El sistema de voto por correo en California enfrenta nuevas señales de alerta. Expertos electorales han advertido que el número de boletas rechazadas por llegar tarde se cuadruplicó en recientes comicios, encendiendo preocupaciones sobre el acceso efectivo al voto, especialmente en comunidades rurales.
De acuerdo con datos estatales analizados por Los Angeles Times, durante la elección especial del 4 de noviembre —en la que se votó la Proposición 50—, el promedio de votos por correo rechazados por retraso pasó de 2 por cada 1,000 en 2024 a 8 por cada 1,000 en 2025. Aunque el porcentaje puede parecer bajo, el incremento ha sido significativo y sostenido en varios condados.
“Algo cambió“, reconoció Melvin E. Levey, director de la Oficina del Registro Electoral del condado de Merced. “No nos gusta ver boletas fuera de plazo. Si alguien se toma la molestia de votar, queremos que su voto cuente”.

En Merced, por ejemplo, el número de papeletas tardías se multiplicó casi por siete respecto al año anterior. Casos similares se reportaron en otros condados como Kern y Riverside, donde miles de votos no fueron contabilizados por no cumplir con los requisitos de tiempo.
El problema parece estar vinculado a cambios recientes en el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS), que redujo la frecuencia de recolección de correo en algunas zonas, sobre todo rurales. Esto ha provocado retrasos en el matasellado de las boletas, un requisito clave para que sean válidas.
“Nunca se debe enviar la papeleta el día de las elecciones”, advirtió Cathy Purcell, portavoz del USPS, quien recomendó a los votantes enviarlas al menos una semana antes.
Sin embargo, esta recomendación ha generado confusión. Durante años, muchos electores confiaban en que podían depositar su voto incluso el mismo día de la elección sin mayores problemas. “Es un cambio drástico”, explicó Paul Mitchell, experto en datos electorales. “La gente está siguiendo patrones que antes funcionaban y ahora podría quedarse sin que su voto cuente”.

El impacto no ha sido uniforme
En condados ubicados a más de 80 kilómetros de centros de procesamiento postal, la tasa de votos tardíos se cuadruplicó, lo que refuerza la preocupación sobre desigualdades geográficas en el acceso al voto.
Las autoridades electorales ya habían advertido sobre este riesgo. Antes de la elección, la secretaria de Estado de California, Shirley Weber, pidió a los votantes evitar dejar sus boletas en buzones el último día. “No queremos que la gente asuma que todo funcionará como antes”, señaló.
El debate ocurre en un contexto político tenso; mientras líderes demócratas defienden el voto por correo como una herramienta clave para ampliar la participación, el presidente Donald Trump ha impulsado nuevas restricciones, insistiendo —sin pruebas— en que este sistema facilita el fraude.
Más allá de la disputa política, especialistas coinciden en que el problema actual es operativo. Cambios en la logística del correo, combinados con hábitos de votación que no se han ajustado, están dejando fuera miles de votos válidos.
Y, como advirtió Levey, detrás de cada boleta rechazada hay una intención clara de participar que, por razones ajenas al votante, podría no ser escuchada.
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