window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Cobra $1,000 por negociar autos y hoy factura $200,000 al mes en EE.UU.

Un exvendedor cobra $1,000 por negociar autos para clientes en EE.UU. y ya factura $200,000 al mes. Cómo funciona y qué aconseja para ahorrar

Hombre con gafas y camisa verde sostiene un teléfono en un estudio con micrófono mientras negocia la compra de autos en Estados Unidos.

Tomi Mikula construyó un negocio ayudando a compradores a negociar mejores precios de autos frente a concesionarios en EE.UU. Crédito: Retrato creado con AI en base al Instagram de Tomi Mikula | Impremedia

Comprar un auto en Estados Unidos se volvió tan caro y complejo que apareció un nuevo oficio: negociar por ti. Ese es el negocio de Tomi Mikula, un exvendedor de autos que ahora cobra una tarifa fija de $1,000 para conseguir mejores precios a compradores y enfrentarse directamente a concesionarios que muchos consumidores consideran agresivos o poco transparentes.

Su empresa, llamada Delivrd, genera alrededor de $200,000 mensuales y cuenta con un equipo de cinco negociadores profesionales, según reportó The Wall Street Journal.

Cómo funciona el negocio

Mikula trabajó más de una década vendiendo autos y financiaciones dentro del sistema. Ahora usa ese conocimiento “del otro lado del mostrador”.

En lugar de acompañar al cliente al concesionario, hace llamadas a múltiples dealers, compara inventario, enfrenta ofertas y presiona para bajar precios. Su estrategia apunta a evitar algo muy común: que el comprador pase horas en la agencia y termine aceptando condiciones por cansancio. Es decir ahorra tiempo y dinero (que, en la mayoría de los casos, es lo mismo).

También transmite algunas negociaciones en vivo en Instagram, YouTube y TikTok, donde suma unos 600,000 seguidores combinados. Allí muestra llamadas reales con concesionarios, explica cómo detectar trampas comunes y enseña a negociar mejor. Ese contenido lo convirtió en una referencia para personas frustradas con el proceso de compra de vehículos.

Su mensaje central es simple: muchos compradores entran al concesionario sin información y terminan pagando de más por cansancio, presión o confusión financiera.

Por qué conecta con tanta gente

Mikula creció justo en un momento sensible para el mercado de autos en EE.UU.: precios elevados de vehículos nuevos, intereses altos en préstamos, cargos extra al cierre y garantías y paquetes opcionales que inflan la factura final.

Los cargos sorpresa al firmar y las dificultades para pagar créditos e hipotecas han aumentado la desconfianza hacia concesionarios. En ese contexto, vender “tranquilidad” y ahorro se volvió un negocio potente.

Es de Mikula no vende autos. Vende ventaja informativa. Eso suele valer más que el producto mismo cuando el consumidor siente que el sistema está diseñado para complicarlo.

Según el artículo de WSJ, algunos extras pueden aumentar el costo total hasta 30%, y allí aparece la magia de Tomi, que muchas veces logra que el retorno de la inversión vuelva rapidamente.

Lo que recomienda para pagar menos

En la entrevista publicada por WSJ, Mikula compartió varias tácticas:

  1. Negocia el precio total, no la mensualidad: Muchos vendedores enfocan la conversación en cuánto pagarás por mes, lo que puede ocultar el costo real del vehículo.
  2. Habla con varios dealers: Dice que el mínimo razonable es contactar seis concesionarios y comparar ofertas.
  3. No autorices revisión de crédito demasiado pronto: Sugiere hacerlo solo cuando ya acordaste precio y estás listo para comprar.
  4. Revisa cada línea del contrato: Especialmente cargos nuevos que aparezcan al final del proceso.

Para miles de familias latinas en EE.UU., donde el auto es clave para trabajar, llevar hijos a la escuela o moverse fuera de grandes ciudades, pagar $1,000 para ahorrar varios miles en una compra importante puede parecer una inversión razonable.

Evitar sobreprecios puede significar ahorrar miles de dólares. El “smart shopper” llegó para quedarse.

Seguir leyendo:

El Toyota Land Cruiser que no esperaste jamás ya está aquí

Hay alerta en minivans familiares de Honda por una falla

Ojo, Ford ahora vende autos usados certificados en Amazon

En esta nota

Concesionarios vehículo venta de autos
Contenido Patrocinado