Subir escaleras es un ejercicio estupendo para la salud
Subir escaleras se ha convertido en una práctica cada vez más habitual en las recomendaciones de ejercicio
Participantes suben 86 tramos de escaleras durante la 35a edición de la carrera Empire State Building Run-Up en Nueva York, el 8 de febrero de 2012 | Archivo. Crédito: Jason DeCrow | AP
Subir escaleras se ha convertido en una práctica reconocida por sus múltiples beneficios. Según el Dr. Luis Rodríguez, neumólogo pediátrico consultado por Associated Press (AP), esta actividad no solo trabaja las piernas, el corazón y los pulmones, sino que su eficacia está respaldada por investigaciones que sugieren que solo cuatro minutos de escalera equivalen al ejercicio de diez minutos de caminata rápida.
“Me han echado de casi todos los hoteles de la ciudad”, contó a AP Tom McGee, un investigador de mercado de 69 años que vive cerca de Chicago, que comenzó a subir escaleras para hacer ejercicio hace 20 años como parte de un esfuerzo por dejar de fumar.
Subir escaleras se ha convertido en una práctica cada vez más habitual en las recomendaciones de ejercicio, pero también tiene sus inconvenientes para la práctica.
Desafíos a la hora de la práctica
A pesar de sus beneficios, los entusiastas del ejercicio se enfrentan a obstáculos. Los administradores de edificios a menudo restringen el acceso a las escaleras debido a preocupaciones sobre la responsabilidad legal.
Esto ha llevado a que muchos interesados busquen alternativas, ya que les resulta complicado encontrar escaleras disponibles.
Estrategias para superar obstáculos
Los aficionados al escalado, como Carmen Erickson y Vivian Dawson, comenta AP, han hallado formas creativas de continuar con su actividad. Entre sus métodos se incluyen la búsqueda de hoteles en plantas superiores o el uso de estacionamientos.
La necesidad de acceder a escaleras ha convertido este ejercicio en una actividad de ingeniería social.

Lucha por el acceso a escaleras
Organizaciones de salud abogan por mejores accesos a escaleras, citando que estas áreas no presentan más riesgo legal que otros espacios comunes.
Un estudio de 2018 reveló que más de un millón de lesiones relacionadas con escaleras ocurren cada año en EE.UU., afectando especialmente a mujeres y adultos mayores. Estas cifras resaltan la urgencia de revisar las políticas actuales de acceso.
Subir escaleras de forma efectiva y segura
Para subir escaleras de manera segura y efectiva, conviene combinar una buena postura, buen agarre y un ritmo controlado, evitando distracciones y cargas pesadas. A continuación detallo las técnicas más útiles, tanto para personas sanas como para quienes tienen alguna limitación.
Postura y movimientos básicos
- Sube siempre mirando hacia adelante, con la cabeza erguida y los ojos revisando los peldaños inmediatos para evitar tropezones.
- Mantén el torso recto (sin doblarte demasiado), apoyando todo el pie sobre cada escalón y subiendo con una pierna a la vez, sin apresurarte.
- Usa un ritmo constante: respira pausadamente y evita correr o subir de dos en dos escalones si no estás muy en forma.
Uso de pasamanos y agarres
- Agárrate al pasamanos con al menos una mano y, si puedes, mantén dos puntos de apoyo (por ejemplo, dos pies y una mano, o dos manos y un pie) para aumentar el equilibrio.
- Si llevas ayuda técnica (bastón, muletas), coloca primero la pierna más fuerte en el escalón, luego el apoyo y, por último, la pierna más débil; al bajar se invierte el orden.
Seguridad y prevención de caídas
- Mantén las manos libres; si necesitas llevar algo, usa mochila, bolsa cruzada o cinturón de herramientas, en vez de cargar objetos grandes o inestables.
- Evita subir o bajar si la escalera está mojada, resbaladiza o mal iluminada; aclara el paso de objetos que puedan hacer tropezar.
- En escaleras de mano, no uses los últimos peldaños superiores y mantén el cuerpo siempre enfrentado a la escalera, sin inclinarte demasiado hacia un lado.
Fortalecimiento para subir escaleras mejor
- Ejercicios como sentadillas con apoyo, estocadas cortas y elevaciones de piernas fortalecen muslos, glúteos y pantorrillas, lo que facilita subir escaleras con menos esfuerzo y más estabilidad.
- Caminar diariamente y subir escaleras de forma gradual (por ejemplo, un piso más cada día) mejora la resistencia cardiovascular y la coordinación para el movimiento repetitivo de subir y bajar.
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