Los 6 errores comunes al usar el pago automático

El pago automático puede ser tu mejor aliado si lo usas de manera correcta; pero si te equivocas, eso puede ser un serio problema financiero: qué evitar hacer

Pago automático

El pago automático puede ser tu mejor amigo o enemigo, dependiendo de qué es lo que pongas en él. Crédito: Shutterstock

El pago automático es una funcionalidad que te brindan los bancos y diferentes servicios que te ayudan a despreocuparte de realizar pagos importantes en el mes. Con esta facilidad, se terminan los atrasos, los recargos por mora y hasta de los sobregiros. Sin embargo, esta conveniencia también tiene su parte oscura y aquí te vamos a detallar los errores comunes al utilizar esta configuración, que más que beneficiarte, podría afectar tus finanzas.

1. No tener los fondos suficientes para cubrir las facturas

El pago automático solo funciona si tienes suficiente dinero disponible en tu cuenta bancaria o de crédito enlazada. Y es bueno hacer esta aclaración, porque tener una tarjeta de crédito no te garantiza que tengas el dinero suficiente para hacer tus pagos si consumes tu línea completa. En esos casos, lo más seguro es que te confíes en que se realizó el cargo y no te des cuenta de que no fue así, lo que podría generar que te corten el servicio o que tengas recargos por mora.

Pero cuando hablamos de que tus pagos automáticos están enlazados a tu cuenta bancaria personal, el tema puede ser más complicado. No percatarte de que no se realizó el pago puede ser el menor de tus males, sin embargo, si tu cuenta no tiene protecciones contra sobregiros, el cargo automático puede generarte mayores costos con tu banco.

La solución: revisar tus saldos periódicamente para confirmar que tienes el dinero suficiente para cubrir tus pagos automáticos.

2. No poner recordatorios de pago

Configurar recordatorios sobre los servicios que están en pago automático te ayudará a evitar el error uno: que un cargo no se realice en tiempo y forma o que puedas ocasionar un sobregiro en tu cuenta.

Además, estas alertas te ayudan a detectar problemas antes de que los tengas, como la falta de saldo. También es funcional en el sentido de que podrías hacer una verificación de servicios; muchas personas pagan por cosas que ya no usan o que no se dan cuenta de que ya aumentaron.

3. Usar una sola cuenta para todos tus pagos automáticos

Vincular todos tus pagos automáticos en una sola cuenta bancaria o tarjeta de crédito puede parecer la cosa más conveniente para tu organización financiera, sin embargo, se multiplican los riesgos.

Regresemos al panorama de no tener fondos o crédito suficiente: al tener tus pagos en una sola cuenta, no solo fallarías en la transferencia de un servicio, sino de todos o de la gran mayoría de los que tengas enlazados en ella en fechas muy cercanas.

Para reducir este riesgo es recomendable distribuir los pagos automáticos entre diferentes cuentas siempre que sea posible. Incluso utilizar diferentes compañías financieras podría darte más seguridad ante reclamos o aclaraciones.

4. Agregar servicios en pago automático que no deberías

El pago automático funciona en su máxima expresión cuando tienes facturas que tienen un cobro fijo, como el alquiler, la hipoteca, algún préstamo personal o de auto o algunas suscripciones. Sin embargo, aquellas facturas variables como los servicios públicos y gastos médicos no es aconsejable agregarlas en la automatización.

Consejo: es preferible pagar tus servicios de cobros variables de manera manual, porque te ayuda a tener un mejor control de tu dinero y más atención de tu consumo que puede afectar ciertas facturas, como el de la electricidad.

5. Dejar de actualizar los métodos de pago

Si tienes una tarjeta de crédito o cuenta bancaria vencida en la que tenías pagos automáticos configurados, los cargos de tus servicios fallarán. Siempre que cambies de banco o de emisor de crédito, debes actualizar de manera inmediata tus pagos automáticos para evitar problemas.

Tip: así como te recomendamos configurar alertas para tus pagos automáticos, haz lo mismo en días o semanas previas a la fecha de vencimiento de tu cuenta o tarjeta de crédito.

6. Dejar de revisar tus facturas con regularidad

Como lo has visto, el pago automático puede ser tu mejor aliado, pero el descuido lo puede convertir en tu peor enemigo financiero. Dejar que un servicio se cobre por sí solo no es sinónimo de que te olvides de tus facturas. Si no las revisas, ignorarás cargos incorrectos y aumentos inesperados que podrían desequilibrar tu presupuesto. Incluso esta omisión permitiría la existencia de cargos por suscripciones que ya no usas.

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