Mazda renovará el 6e con una nueva batería en 2027

Mazda prepara una importante actualización para el 6e con una nueva batería que promete mejorar la autonomía y la velocidad de recarga

El atractivo Mazda 6e

El atractivo Mazda 6e. Crédito: Mazda. Crédito: Cortesía

Mazda ya trabaja en una evolución importante para el 6e, su sedán eléctrico. Aunque el modelo llegó con grandes expectativas al mercado europeo, la marca considera que todavía hay margen para mejorar dos aspectos que muchos conductores valoran al elegir un vehículo de este tipo, la autonomía y el tiempo de recarga.

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Con ese objetivo, la firma japonesa prepara una actualización que debutará en 2027 y que modificará uno de los elementos más importantes del vehículo.

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La estrategia busca ofrecer un producto más competitivo sin alterar el diseño que ha convertido al Mazda6e en uno de los eléctricos más atractivos de la marca.

Una sola batería para toda la gama

Actualmente, el Mazda6e se ofrece con dos tecnologías de baterías. La versión de entrada utiliza una batería de litio-ferrofosfato (LFP), mientras que la variante de mayor autonomía incorpora una de níquel-manganeso-cobalto (NCM).

Sin embargo, Mazda decidió cambiar de rumbo. El fabricante eliminará la batería NCM y adoptará una única batería LFP de mayor capacidad para todas las versiones.

La intención es combinar una mejor autonomía con tiempos de carga más rápidos, evitando que los clientes tengan que elegir entre una u otra ventaja.

Más autonomía y una recarga más eficiente

El Mazda6e de mayor alcance homologa actualmente hasta 552 kilómetros bajo el ciclo WLTP. Aunque se trata de una cifra competitiva, la marca considera que puede mejorar frente a la nueva generación de vehículos eléctricos que está llegando al mercado.

Todavía no se conocen los datos oficiales de autonomía de la futura actualización, pero Mazda asegura que el nuevo paquete permitirá optimizar tanto el rendimiento como la velocidad de recarga, uno de los aspectos que más críticas recibió el modelo en su lanzamiento.

El Mazda6e
El Mazda6e. Crédito: Mazda.
Crédito: Cortesía

La experiencia del CX-6e marca el camino

Esta decisión no surgió de la nada. Mazda ya aplicó una estrategia similar en el desarrollo del nuevo CX-6e, un SUV eléctrico que llegará a los concesionarios con una batería LFP de 78 kWh y capacidad de carga de hasta 195 kW en corriente continua.

Gracias a esa fórmula, la compañía simplifica la producción y reduce la complejidad del sistema de gestión de la batería. Las diferencias entre versiones pasarán a concentrarse principalmente en el equipamiento, manteniendo las conocidas configuraciones Takumi y Takumi Plus.

Mazda sostiene que la nueva batería no solo beneficiará la autonomía. La mayor estabilidad térmica de la tecnología LFP ayudará a reducir las exigencias del sistema de refrigeración durante las recargas rápidas y en situaciones de alta demanda de potencia.

Además, la ubicación del paquete de baterías en la parte baja del chasis seguirá favoreciendo un centro de gravedad reducido y un reparto equilibrado del peso. Con ello, la marca espera conservar el comportamiento dinámico que caracteriza a sus modelos, mientras hace del Mazda6e un sedán eléctrico mucho más competitivo cuando llegue su actualización prevista para 2027.

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