“Los latinos terminarán pagando más por los neumáticos”
Nueva normativa en California exigiría que la mayoría de los neumáticos de repuesto tengan baja resistencia a la rodadura
José Reyes, de "Reyes Tires" en la avenida Florence de Los Ángeles. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia
Si bien la Comisión de Energía de California (CEC), que tiene autoridad cuasi legislativa y ha puesto en marcha una nueva normativa que exigirá el uso de neumáticos de baja resistencia a la rodadura en la mayoría de las compras de neumáticos de repuesto dentro del estado a partir de 2029 desde ya enfrenta rechazo por parte de propietarios de negocios de venta de llantas y expertos en la materia que podrían desafiar el tema en los tribunales.
Recientemente, la CEC aprobó el llamado Programa de Eficiencia de Neumáticos de Repuesto (RTEP), los primeros estándares de eficiencia del país para neumáticos de repuesto destinados a vehículos de pasajeros y camionetas ligeras vendidos en California.
La CEC afirma que esta medida reducirá la contaminación al mejorar, en esencia, el rendimiento de combustible o la autonomía eléctrica de todos los automóviles y camionetas ligeras, además de ahorrar dinero a los consumidores.
Los neumáticos que vienen de fábrica en los automóviles nuevos suelen estar diseñados para ofrecer a los conductores un mejor rendimiento en el consumo de combustible.
Sin embargo, de acuerdo con la CEC, las llantas de repuesto convencionales son menos eficientes, lo que significa que los consumidores a menudo pierden eficiencia y autonomía al cambiarlas.
Además, señalan que las nuevas normas de ahorro de costos están diseñadas para garantizar que los neumáticos de repuesto sean, en promedio, tan eficientes energéticamente como los que se venden con los vehículos nuevos.
Los comisionados de la CEC aseguran que los nuevos protocolos permitirán a los conductores de California ahorrar casi mil millones de dólares al año en costos de gasolina y electricidad.
Asimismo, estas normas reducirán las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2 millones de toneladas métricas anuales, una cifra equivalente a retirar aproximadamente 400,000 automóviles de gasolina de las carreteras de California.
“Nos enorgullece aprobar las primeras normas de eficiencia para los neumáticos de repuesto del país”, declaró David Hochschild, presidente de la CEC. “Esta medida ayudará a los californianos a ahorrar cerca de mil millones de dólares al año en combustible, al tiempo que reduce la contaminación y aumenta la autonomía de los vehículos en circulación”.

Esa visión la comparte Francesca Mosteller, directora de Asuntos Gubernamentales Estatales y Locales de Michelin Norteamérica: “La dirección que ha tomado California es coherente con el enfoque integral y sostenible de Michelin para reducir el impacto de los neumáticos en todas las etapas de su ciclo de vida, sin comprometer la seguridad ni otras prestaciones importantes para los consumidores”.
“Un análisis defectuoso”: Latinos, a pagar los platos rotos
Aunque los umbrales propuestos en la normativa son técnicamente viables dentro de los plazos establecidos, Darren Thomas, presidente y director ejecutivo de Dunlop Tire North America, declaró a La Opinión que el análisis de la Comisión de Energía de California (CEC) “es defectuoso” porque se basa en que la resistencia a la rodadura de los neumáticos se midió en condiciones de laboratorio en lugar de en condiciones reales.
“Nuestra preocupación es que, si los neumáticos de repuesto se centran en una sola característica, se perderán muchas otras prestaciones de rendimiento y seguridad”, dijo Thomas.
“Hasta ahora, el mercado de repuestos ha invertido cientos de millones de dólares en fabricar neumáticos que los consumidores desean y que funcionan muy bien para ellos”, agregó. “Ahora tendremos que desarrollar neumáticos para cumplir con una normativa legal; y desarrollar productos para cumplir con una legislación es muy distinto a desarrollarlos pensando en el consumidor”.
Frente a esta situación, Darren Thomas lamentó que la comunidad latina no cuente con la información necesaria sobre el tema: “Esto va a ser un reto y los latinos terminarán pagando más por los neumáticos”.
Si el costo actual de cambiar cuatro llantas fluctúa entre $500 y $1,200 en Costco, bajo las nuevas regulaciones aumentaría entre el 20% y 30% más.
“Probablemente será un aumento del 20%, ya que el coste de los materiales es un factor, el de la cadena de suministro es otro, el del inventario es otro y el del propio neumático es otro. Así que hay múltiples vías por las que aumentará el precio del neumático, lo cual es lamentable”, advirtió el director ejecutivo y presidente de Dunlop Tires North America.
El impacto en los negocios
Daniel Gama, propietario de 110 Freeway Tire & Roadside, ubicado en el 427, al oeste de la avenida Florence, dijo que desconocía los alcances de la nueva normativa de la CEC, aunque comentó que la mayoría de sus clientes tienen autos “caros” y generalmente adquieren neumáticos de marca como Michelin y Goodrich, a diferencia de los latinos.
“Al final de cuentas los que van a pagar los platos rotos son los latinos”, dijo Gama. “Hay que esperar a que empiecen a aplicar la ley”.
José Reyes, dueño de “Reyes Tires”, explicó que en la comercialización de llantas nuevas y de repuesto, las usadas pueden tener un rendimiento de hasta 60,000 millas, dependiendo de la marca.
Reyes mencionó especificaciones técnicas como las capas de alambre que tiene un neumático para la resistencia y la capacidad de carga.
“Por ejemplo, las llantas de una camioneta pick up deben soportar una presión de aire de 80 libras, y las de un automóvil de pasajeros, entre 35 y 40 libras”, dijo. “La gente puede ahorrar dinero simplemente calibrando bien las llantas; así puede optimizar el rendimiento y mitigar los gastos por el precio elevado de la gasolina”.
“Lo que pasa es que muchas veces los clientes prefieren lo más barato y, al final, pagan caro”, subrayó. “Pero reducir la carga en los vehículos ayuda a disminuir el consumo de combustible”.

Medidas legales contra minoristas
Reyes tenía dudas sobre si la CEC enviaría inspectores a todas las llanteras para verificar qué tipo de neumáticos les vendían a los clientes.
“La normativa establece qué productos pueden venderse u ofrecerse a la venta en California. La Comisión de Energía puede comparar el inventario que ofrece un minorista —ya sea en línea o en tienda física— con su base de datos de neumáticos certificados”, respondió Harrison Reilly, de la CEC, a La Opinión.
“La Comisión de Energía podría revisar el inventario de un minorista a raíz de una queja (por ejemplo, de un competidor) o como parte de sus labores habituales de supervisión del cumplimiento de la normativa en todo el estado. La Comisión de Energía ya realiza una labor similar para supervisar su programa de eficiencia de electrodomésticos, empleando diversos métodos para controlar qué productos se venden u ofrecen a la venta en el estado.
¿Se enfrentarían los propietarios de tiendas de neumáticos a sanciones por vender neumáticos que no cumplan con la nueva normativa? De ser así, ¿cuáles serían dichas sanciones?
“La venta ilegal de neumáticos que no cumplen con la normativa dará lugar a medidas de ejecución. Por lo general, la prioridad es lograr que el minorista se ajuste a la normativa; no obstante, la severidad de las medidas dependerá de las circunstancias”, indicó Reilly.
Añadió que la CEC exigirá a los fabricantes que certifiquen, bajo pena de perjurio, que sus neumáticos cumplen con la norma de eficiencia. La certificación se verificará mediante pruebas en laboratorios independientes y la presentación obligatoria de los informes de dichas pruebas.
Además, la CEC emprenderá acciones legales si los fabricantes no cumplen con la norma.
“Los minoristas solo podrán vender neumáticos que cumplan con la normativa y figuren en la base de datos de neumáticos certificados de la CEC”, dijo. Para garantizar condiciones equitativas entre los minoristas, la CEC velará por el cumplimiento mediante la supervisión física y en línea de los inventarios. Si la CEC detecta incumplimientos, notificará a los minoristas y tomará medidas legales”.
¿Mandato a los tribunales?
La CEC cuenta con décadas de experiencia en la aplicación de normas de eficiencia energética para bombillas, televisores, ordenadores, aparatos de aire acondicionado, cargadores de baterías y muchos otros productos de consumo. Para garantizar prácticas comerciales justas, el equipo de cumplimiento supervisa el sector y adopta medidas contra los fabricantes y minoristas que incumplen la normativa, incluidos quienes operan en línea o tienen su sede fuera de los Estados Unidos.
Las normas de eficiencia energética han permitido a los californianos ahorrar 200,000 millones de dólares en costes de electricidad durante los últimos 50 años.
En California, las más de 200 agencias, departamentos, juntas y comisiones del poder ejecutivo de California poseen autoridad reglamentaria, ya sea expresa o implícita”, señaló el sitio de noticias California Globe, centrado en información del “Estado Dorado”.
“La facultad de adoptar reglamentos en este estado se ejerce mediante una autoridad cuasi legislativa delegada por la Legislatura de California a las agencias administrativas del poder ejecutivo. Dicha facultad emana de una ley promulgada por la Legislatura, y no de la Constitución estatal, la cual confiere la potestad legislativa al poder legislativo del gobierno del estado”.
De esa manera, alguien podría llevar el asunto a los tribunales, tal como hicieron los fabricantes de automóviles durante el primer mandato sobre vehículos de cero emisiones (ZEV), una medida que perdió fuerza hace más de 30 años.
Fechas de implementación
Las fechas de implementación de la Fase 1 y la Fase 2 —1 de enero de 2029 y 2033, respectivamente— son los plazos para que los fabricantes cumplan con las normas de eficiencia.
Los minoristas podrán vender sus existencias restantes de neumáticos de repuesto una vez que entren en vigor las nuevas normas.
Existen numerosas excepciones en las nuevas normas. Entre ellas se incluyen los neumáticos de competición, los grandes para todoterrenos, los de invierno para nieve y los de invierno de alto rendimiento aptos para todo tipo de clima.

También se eximen los neumáticos de diseño exclusivo mediante una excepción para los de producción limitada. La lista completa de excepciones se encuentra en esta página.
Aunque un neumático esté sujeto a la norma, puede recibir un objetivo menos estricto si alcanza determinados niveles de rendimiento.
“Contamos con categorías de productos especiales para neumáticos de duración ultra larga, de ultra alto rendimiento y de tipo “run-flat” (que permiten circular tras una pérdida de presión). No aplicamos un enfoque único para todos los casos”, expuso Harris.
Primero el 1 y luego el 2: USTMA
Tracey Norberg, vicepresidenta ejecutiva y asesora jurídica general de la U.S. Tire Manufacturers Association (USTMA/Asociación de Fabricantes de Neumáticos de Estados Unidos) que opera 55 instalaciones en 16 estados y sustenta casi un millón de empleos en todo el país, hizo varias recomendaciones a la CEC sobre la reglamentación del Programa de Eficiencia de Neumáticos de Repuesto.
“Compartimos los objetivos de la Comisión de mejorar la eficiencia energética y proporcionar a los consumidores información significativa sobre el rendimiento”, dijo Norberg a los comisionados de la CEC.
“Asimismo, reconocemos la existencia de compensaciones reales y cuantificables en el rendimiento de los neumáticos entre la resistencia a la rodadura, la vida útil de la banda de rodadura y la adherencia en mojado; dichos intercambios pueden acarrear consecuencias posteriores, como un aumento en la generación de neumáticos de desecho y mayores costes de reposición para los consumidores”.
Norberg señaló que los intercambios de neumáticos pueden ser especialmente profundos en determinadas categorías y sugirió reforzar la nueva normativa.
“En primer lugar, el ámbito de aplicación. Instamos a la Comisión a eximir de gravamen a los neumáticos de equipo original que se vendan como repuestos.
“Estos neumáticos se desarrollan conforme a especificaciones de seguridad precisas y específicas para cada vehículo, y las empresas miembros de la USTMA suelen estar obligadas por contrato a suministrarlos en el mercado de reposición”
“También recomendamos excluir los neumáticos de competición homologados para circulación en carretera, ya que no están diseñados para un uso prolongado en vías públicas”.
En segundo lugar, respecto a los neumáticos para camionetas ligeras (LT), destacó que la prueba de adherencia en terreno mojado propuesta —la norma ISO 23671— se desarrolló y validó exclusivamente para neumáticos de automóviles para pasajeros, y no ha sido validada para neumáticos LT, “por lo que su aplicación a estos últimos arrojaría resultados poco fiables”.

Por consiguiente, recomendó aplazar los requisitos para neumáticos LT hasta que se pueda estudiar, validar y adoptar una metodología de ensayo adecuada.
En tercer lugar, Tracey Norberg se refirió a los neumáticos destinados a condiciones de nieve severa.
“Recomendamos establecer una definición única y clara —basada en el umbral de rendimiento objetivo de la norma ASTM F1805 y en la presencia del símbolo del copo de nieve dentro de una montaña de tres picos— para identificar los neumáticos aptos para condiciones de nieve severa, y proponemos que dichos neumáticos queden exentos de la normativa”.
Actualmente, la propuesta trata estos neumáticos de manera distinta, por lo que instó a la Comisión a unificar dicho enfoque.
En cuarto lugar, respecto al marco de cumplimiento, la normativa debería incluir una estructura de certificación por familias de neumáticos que permita realizar pruebas representativas en grupos de neumáticos con características de diseño comunes, además de establecer tolerancias de medición explícitas para la resistencia a la rodadura y la adherencia en superficie mojada.
“Estas medidas son coherentes con las normas internacionales y garantizan la precisión de la información”, dijo la vicepresidenta ejecutiva y asesora jurídica general de la USTMA.
En quinto lugar, la aplicación de la normativa: un entorno de aplicación desigual perjudica a las empresas que cumplen correctamente la normativa.
“Recomendamos que la CEC implemente mecanismos claros de vigilancia del mercado y de aplicación de la norma, asegurando que todos los neumáticos autorizados para su venta en la Fase 1 cumplan plenamente tanto con los estándares mínimos de rendimiento recomendados como con los requisitos de clasificación”, subrayó y animó a la CEC a incorporar una revisión del programa de la Fase 1 antes de implementar la Fase 2.