Guardias de seguridad en L.A. exigen mejores contratos  

Más de 14,000 guardias de seguridad de empresas poderosas en California dicen estar listos para irse a huelga

Guardias en toda California tomaron las calles el miércoles por la mañana, incluida Los Ángeles, para exigir salarios justos.

Guardias en toda California tomaron las calles el miércoles por la mañana, incluida Los Ángeles, para exigir salarios justos. Crédito: Janette Villafana | Impremedia

“¿Qué queremos?” “¡Contratos!” “¿Cuándo los queremos?” “¡Ahora!”

Estas son las palabras que resonaron entre los edificios de la Avenida Constellation y la Avenida de las Estrellas en Los Ángeles el miércoles por la mañana mientras decenas de guardias de seguridad que protegen a las grandes empresas de tecnología marchaban por la calle exigiendo que estas empresas les paguen salarios justos o que se preparen para una huelga.

La marcha y el potencial de una huelga, dirigidos por SEIU-United Service Workers West, se producen tras meses de negociaciones sobre salarios justos y mejores prestaciones con 15 empresas de seguridad privada y sus empleadores, durante las cuales el sindicato ha puesto de relieve la disparidad entre la remuneración de los guardias y la inmensa riqueza que protegen.

“La mayoría de estos guardias de seguridad son afroamericanos y latinos, y protegen algunos de los edificios más importantes de California, así como a las industrias líderes de nuestro estado; sin embargo, reciben un salario injusto”, declaró Anton Farmby, secretario y tesorero de SEIU-USWW. “¿Cómo es posible que estas corporaciones multimillonarias no puedan —o más bien no quieran— pagarles a sus empleados, quienes protegen sus propiedades, un salario digno?”

Recientemente, los miembros de SEIU-United Service Workers West votaron a favor de autorizar una huelga de alrededor de 14,000 guardias de seguridad en el condado de Los Ángeles y el Área de la Bahía, en medio de las negociaciones contractuales con importantes empresas de seguridad, como Allied Universal y Securitas, entre otras. 

El miércoles, decenas de guardias de seguridad y sus aliados llenaron autobuses, camionetas y autos — muchos vestidos con sus camisetas moradas del sindicato — para asistir a la marcha con la esperanza de que se escucharan sus voces. 

Uno de ellos era Paul Rose, quien ha trabajado para Allied Universal desde 1999, desempeñando diversos puestos de seguridad en diferentes edificios y ha sido delegado sindical en los lugares donde trabaja desde hace más de 20 años. 

Con los años, él ha visto crecer la unión y ha defendido y protegido a varios empleados contra el maltrato y los pagos injustos. 

“Yo he visto muchas injusticias en esta industria y no es justo. Tenemos que seguir peleando porque nos merecemos un contrato mejor; nos merecemos respeto en la mesa de negociaciones”, explicó Rose. “Estuve en una de las reuniones aquí en Los Ángeles y, cuando nos fuimos, nos dijeron que no nos iban a dar nada”.

“Esto nos está estresando; nos hace sentir que nos dan por sentado cuando estamos cuidando edificios de varios millones de dólares y nos ponemos en riesgo todos los días.”

Trabajadores marchan por la Avenida Constellation y la Avenida de las Estrellas en Los Ángeles.
Crédito: Janette Villafana
Los guardias de seguridad de toda la ciudad de Los Ángeles se manifestaron para exigir mejores salarios y mejores condiciones laborales.
Los guardias de seguridad de toda la ciudad de Los Ángeles se manifestaron para exigir mejores salarios y condiciones laborales.
Crédito: Janette Villafana

Los trabajadores denunciaron negociación de mala fe, vigilancia por parte de los oficiales, medidas disciplinarias en represalia, imposición de cambios unilaterales, coacción ilegal, restricciones e interferencia en el derecho a la huelga de los oficiales, así como otras prácticas injustas en el trabajo mientras luchan por un contrato justo. 

Tras meses de negociaciones, varias empresas de seguridad ofrecieron a los trabajadores un aumento de tan solo 65 centavos durante los próximos dos años.

Los organizadores y trabajadores, algunos de los cuales se salieron de sus puestos para asistir a la marcha, dijieron que eso no es suficiente para sobrevivir y sacar a sus familias adelante. 

“Es nuestro momento de luchar contra el 1% porque un daño contra uno es un daño contra todos”, dijo Evangelina López. “Necesitamos estar juntos, hombro a hombro, porque en estos tiempos difíciles nos están minimizando y nos hacen sentir como si no valemos como trabajadores. Es una vergüenza”.

Evangelina López toma el microfono en apoyo a sus companeros de trabajo.
Evangelina López toma el micrófono en apoyo a sus companeros de trabajo.
Crédito: Janette Villafana

“¿Creen que con un aumento de 65 centavos pueden mantener un plato de comida para sus hijos en la mesa? ¿Creen que pueden mandar a sus hijos a la universidad para que reciban una educación? ¿Creen que con esos 65 centavos pueden tener una vida digna?”, exclamó López. 

Algunos de los empleados presentes —entre los cuales había quienes no querían que se mencionaran sus nombres ni las empresas para las que trabajaban— contaron historias de dificultades. Los guardias de seguridad mencionaron que tenían que desempeñar más de un trabajo de seguridad para llegar a fin de mes; otros informaron que tenían que dormir en sus autos solo para no gastar dinero en gasolina, ya que los lugares de trabajo están lejos de donde viven. Ahorrándoles un poco de dinero para otros gastos. 

Los organizadores señalaron que la oferta salarial más reciente de las empresas no aborda la crisis del costo de vida que enfrentan los oficiales ni refleja los riesgos que estos asumen a diario como personal de primera respuesta en los edificios, campus y espacios públicos que protegen.

Miembros de SEIU-United Service Workers West.
Miembros de SEIU-United Service Workers West.
Crédito: Janette Villafana
Trabajadores se unen para exigir contratos justos de sus empleados.
Los trabajadores se unen para exigir contratos justos para sus compañeros.
Crédito: Janette Villafana
Flor Molina, es una guardia de seguridad por más de 20 años en la ciudad de Los Ángeles.
Flor Molina, es una guardia de seguridad por más de 20 años en la ciudad de Los Ángeles.
Crédito: Janette Villafana

Flor Molina, quien ha sido guardia de seguridad por más de 20 años en la ciudad de Los Ángeles, dijo que ama su trabajo, pero admite que cada día se enfrenta a varios peligros. Dice que desde 2020 ha notado que la población de personas sin hogar (homeless) con enfermedades mentales ha aumentado en el lugar donde trabaja, lo que la ha puesto en peligro en varias ocasiones. 

Cuenta que en la compañía en la que ella trabaja no les dan ninguna protección ni seguridad, ni los dejan cargar gas pimienta ni armas no letales para su propia seguridad.

“Hay personas armadas, personas que nos escupen y que son muy agresivas, y muchos trabajamos solos,y aun así no quieren pagarnos adecuadamente”, dijo Molina. “También les estamos pidiendo a las empresas que nos brinden un entrenamiento adecuado para lidiar con estas situaciones. Necesitamos un entrenamiento que se aplique al día a día, no solo un repaso de información”.

Según los organizadores en el lugar, el presidente de SEIU-USWW, David Huerta, presentó una notificación oficial de huelga de 72 horas a los empleadores de la empresa contratista de seguridad que contrata a los guardias. Los guardias dicen que comenzarán la huelga en cualquier turno que comience a partir de las 4:30 a. m. del viernes 18 de septiembre si no reciben una respuesta de las compañías para ese entonces.

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