Guía: cómo importar un auto de Japón a Estados Unidos
Importar un auto japonés a Estados Unidos es posible, pero la edad del vehículo y su cumplimiento de las normas federales son determinantes
El Nissan Leaf Nismo. Crédito: Nissan. Crédito: Cortesía
Comprar un auto en Japón y ponerlo a circular en Estados Unidos requiere bastante más que encontrar una buena unidad y pagar el transporte.
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Antes de cerrar cualquier negocio, conviene comprobar si ese vehículo puede entrar legalmente al país y qué requisitos deberá cumplir.
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La edad es uno de los factores que más puede cambiar el proceso. Los autos fabricados hace 25 años o más cuentan con una excepción que facilita considerablemente su importación frente a los modelos más recientes.

La regla de los 25 años
Ese límite permite que deportivos, kei cars y otras versiones japonesas que nunca llegaron oficialmente a Estados Unidos puedan convertirse en opciones para compradores estadounidenses.
Modelos de Nissan, Toyota, Subaru, Mitsubishi y Mazda aparecen con frecuencia entre los vehículos buscados por coleccionistas y aficionados. Sin embargo, no basta con que el modelo sea antiguo. Es necesario comprobar su fecha exacta de fabricación y que la documentación coincida con la identidad del vehículo.
Los autos más nuevos enfrentan exigencias adicionales relacionadas con seguridad y emisiones. Si no cumplen las normas estadounidenses ni entran en una excepción, pueden necesitar modificaciones y procesos de homologación mucho más complejos.

El precio de compra no es el costo final
Una oferta atractiva en Japón puede cambiar bastante cuando se suman todos los gastos asociados. Transporte dentro del país, inspección, embarque, trámites aduaneros, impuestos, almacenamiento y cargos portuarios forman parte de la operación.
Por esa razón, calcular solamente el precio publicado por el vendedor puede llevar a una estimación equivocada.
Empresas especializadas pueden encargarse de buena parte del proceso, desde la compra y revisión del vehículo hasta su traslado internacional.

También importa lo que ocurre al llegar
El proceso no termina cuando el vehículo desembarca en Estados Unidos. Después toca completar el registro correspondiente en el estado donde será utilizado y contratar un seguro que acepte ese tipo de vehículo.
También pueden surgir ajustes relacionados con iluminación, señales u otros elementos dependiendo del auto y de las normas aplicables. En los vehículos importados por la excepción de 25 años, los trámites suelen ser más sencillos, aunque siguen requiriendo documentación y cumplimiento de los procedimientos establecidos.
Revisar el historial, confirmar el número de chasis, comprobar la fecha de fabricación y calcular todos los gastos antes de comprar puede evitar sorpresas. Para quien busca un modelo japonés que nunca se vendió oficialmente en Estados Unidos, conocer esas reglas es el primer paso antes de embarcar el auto.
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