¿Por qué los boletos de avión seguirían caros aunque baje el combustible?
Los pasajeros continuarán asumiendo los costos adicionales por el aumento del combustible en tarifas aéreas más altas, reducción de vuelos, entre otros
El precio del combustible para avión aumento desde febrero hasta la fecha un 81%. Crédito: Shutterstock
Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero de este año, que ha provocado interrupciones en el suministro de petróleo en Oriente Medio tras el cierre del estrecho de Ormuz, los precios de la gasolina y combustible para aviones encarecieron; este último aumentó en lo que va de año un 81%, lo que ha generado que muchas aerolíneas realicen ajustes en sus tarifas y servicios.
Teniendo como referencia el Índice Argus de Combustible para Aviones de EE. UU., el cual calcula el precio promedio del combustible para aviones en los mercados de Chicago, Houston, Los Ángeles y Nueva York, antes del conflicto el costo por galón rondaba los $2.50 dólares; en abril alcanzó el pico máximo de $4.88 dólares por galón para luego retroceder ligeramente a los $4.53 dólares por galón a principios de septiembre.
Este aumento de precios para los pasajeros se traduce en aumento de tarifas aéreas, reducción de vuelos y rutas menos rentables, cobro adicional por equipaje u otros servicios, ya que muchas aerolíneas deciden realizar los ajustes para cubrir los costes adicionales.

Es por esa razón que economistas como Brett House, profesor de la Escuela de Negocios de Columbia, señalan que, aunque los costos del combustible para aviones retrocedan, muchas aerolíneas se mantendrán cautelosas y no bajarán los precios de los billetes aéreos.
Para House, actualmente, “no es solo el nivel de los costos del combustible lo que representa un problema o un desafío para las aerolíneas. También lo es la volatilidad”, menciona a ABC News.
Según el especialista, “las aerolíneas suelen decidir con varios meses de antelación cuántos vuelos operar y qué asientos ofrecer, teniendo en cuenta los costes previstos del combustible y otros gastos. Comienzan a vender billetes incluso antes. Si bien los precios de los asientos en un mismo vuelo pueden variar repetidamente, las aerolíneas no pueden cobrar más por los asientos ya vendidos si los precios del combustible se disparan repentinamente”, explicó.

Hasta los momentos, American Airlines, United, Southwest Airlines, entre otras aerolíneas, han reducido sus horarios de vuelo, rutas menos rentables y otros servicios debido al aumento del precio del combustible, y es que por cada centavo por galón se le está añadiendo a las fracturas de estas compañías hasta $10 millones de dólares en combustible, explicó el director financiero, Devon May.
Por lo que, mientras los precios continúen elevados, “las probabilidades de que se eliminen los recargos por combustible y se reduzcan las tarifas aéreas en los próximos meses es muy baja”, afirmó House.
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