Kash Patel, bajo presión antes de las elecciones: así opera el FBI para complacer a Trump
Una investigación revela presiones, renuncias y pesquisas electorales que han generado inquietud dentro del FBI
Clientes acudieron a The Luna Firm en Rancho Mirage para reclamar respuestas sobre sus casos y pagos, según un video difundido en X. Crédito: Lamkey, Jr. | AP
El director del FBI, Kash Patel, enfrenta nuevos cuestionamientos por la manera en que la agencia ha manejado investigaciones relacionadas con las elecciones de 2020 y la próxima contienda de mitad de mandato en Estados Unidos.
Una investigación publicada este viernes por The Atlantic, elaborada a partir de entrevistas con más de 40 funcionarios actuales y anteriores de la administración, empleados del FBI, integrantes del Congreso y personas cercanas a la Casa Blanca, describe una creciente presión para que el Departamento de Justicia produzca resultados en pesquisas relacionadas con las denuncias de fraude electoral promovidas por Donald Trump.

Según el reportaje de la periodista Sarah Fitzpatrick, Patel habría tratado de convertir las reclamaciones electorales de Trump en una prioridad central del FBI, incluso cuando varias investigaciones no han producido hasta ahora resultados sustanciales.
A principios de este año, Patel aseguró en una entrevista con Maria Bartiromo que la agencia tenía información suficiente para avanzar contra quienes, según él, participaron en irregularidades relacionadas con las elecciones.
“He estado con el presidente prácticamente desde el primer día en este asunto”, dijo Patel, según la publicación. En aquella ocasión añadió que trabajaban con fiscales del Departamento de Justicia y que habría arrestos.
Cinco meses después, esas detenciones no se habían producido.

Presiones y pesquisas electorales
El reportaje señala que Patel ha recibido información sobre investigaciones de integridad electoral en estados como Arizona, Florida, Nueva Jersey y Ohio. De acuerdo con tres personas citadas por el medio, el director habría pedido a funcionarios que “investiguen con mayor detenimiento” o que “vuelvan a investigar” cuando no aparecían nuevos hallazgos.
El FBI rechazó esa interpretación. Un portavoz de la agencia afirmó que la seguridad electoral continúa siendo una de sus prioridades y aseguró que hubo un aumento del 500% en las investigaciones y detenciones relacionadas con integridad electoral durante este año. La oficina también negó que existieran preocupaciones internas sobre ese enfoque.
La situación ocurre mientras aumenta la atención sobre el papel del FBI durante las elecciones de mitad de mandato. En septiembre, Patel se negó a descartar la presencia de agentes en centros de votación cuando fue interrogado por senadores. Durante aquella audiencia afirmó que el FBI tendría coordinadores de delitos electorales en sus oficinas de campo.

Además, Andrew Bailey, uno de los subdirectores del FBI, anunció recientemente su renuncia. Bailey dijo que quería pasar más tiempo con su familia, aunque su salida se produjo en medio de cambios y tensiones dentro de la agencia.
La Casa Blanca niega presión para presentar cargos
Uno de los puntos más delicados del reportaje son las afirmaciones de funcionarios que describieron presiones para obtener acusaciones formales antes de las elecciones.
Una fuente citada por la publicación aseguró: “El presidente quiere acusaciones formales. Quiere gente esposada. Quiere los titulares”.
La Casa Blanca rechazó esa versión y afirmó que es falsa la idea de que Trump dicte a quién debe investigar o acusar el Departamento de Justicia. Un portavoz sostuvo que las decisiones se toman con base en las pruebas y que nadie es acusado sin que un gran jurado determine que existe causa probable.
El propio Patel también ha defendido públicamente el trabajo del FBI. En una comparecencia ante el Senado en septiembre, evitó comprometerse a descartar por completo la presencia de agentes federales en los centros de votación, una postura que generó cuestionamientos de legisladores demócratas.

El reportaje plantea así una disputa más amplia sobre el papel que debe desempeñar el FBI en las elecciones y hasta dónde puede llegar una agencia federal en investigaciones vinculadas con las denuncias electorales de un presidente.
Mientras The Atlantic recoge testimonios de funcionarios que describen inquietud dentro de la agencia, el FBI sostiene que sus investigaciones responden a denuncias y hechos que deben ser evaluados conforme a sus procedimientos. La Casa Blanca, por su parte, niega que exista una instrucción política para fabricar acusaciones.
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