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El efecto Trump en 2025: cómo cambiaron la inflación, las tasas y el empleo en su primer año

Donald Trump regresó al poder el 20 de enero de 2025, lleva un año en la Casa Blanca y ha sido un tiempo turbulento entre aranceles, inflación y más

El efecto Trump en 2025: cómo cambió la inflación, las tasas y el empleo en su primer año

Han transcurrido doce meses entre críticas y admiración a su segundo mandato, retomando una vez más su agenda de "America First".  Crédito: Shutterstock

Este martes 20 de enero del 2026, se cumple exactamente un año desde que el presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca para ejercer su primer año de gobierno, en un segundo mandato. Doce meses marcados por cambios políticos y económicos, así como innumerables críticas y admiración a su administración.

La salida de Joe Biden, del partido demócrata, dejó varios temas pendientes, entre ellos: la elevada inflación, las altas tasas de interés, el mercado laboral y la migración. Problemas que Trump, representante de los republicanos, se comprometió durante su campaña electoral a resolver.

Las elevadas tarifas arancelarias

Una de las primeras políticas impulsadas por Donald Trump con su regreso a la Casa Blanca fue el tema de los aranceles, retomando así su agenda de “America First”. Para finales de enero, en un plan de comenzar a realzar la producción nacional, anunció un arancel del 10% sobre todas las importaciones provenientes de China, lo que reavivó además el conflicto comercial entre ambas naciones.

Sin embargo, el mandatario estadounidense sostiene que dichos ajustes a los gravámenes han sido también con la finalidad de frenar las prácticas desleales por parte del país asiático, una brecha comercial que lleva años y que ha dejado en desventaja a Estados Unidos.

Desde finales de enero hasta abril del 2025, el presidente Trump anunció también tarifas arancelarias a sus principales socios comerciales y además vecinos como: Canadá y México de los cuales se importa gran cantidad de materias primas. No obstante, dio excepciones como, por ejemplo, al tema de la energía. Pero no dejó por fuera las tarifas al acero, aluminio, autopartes, entre otros.

Las nuevas tarifas arancelarias tuvieron también una escalada general, cuando, el 2 de abril del 2025, el mandatario anunció el “Liberation Day” o “Día de la Liberación”, extendiendo su plan de aplicar gravámenes del 10% a las importaciones de casi todos los países con los que tiene relación comercial, algunas de las tarifas alcanzaron entre el 20% y 50%, esta decisión sin duda provocó tensiones entre los mercados globales.

Además de buscar impulsar la producción nacional, Donald Trump se ha caracterizado por usar los aranceles como una medida de presión política, comercial y estratégica con sus socios comerciales. En tanto, los datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos para el cierre del año pasado confirmaron que el déficit comercial cayó un 39% uno de sus niveles más bajos desde 2009 y esto debido a la fuerte caída de las importaciones, lo que deja en evidencia que el plan de Trump ha estado dando buenos resultados.

Tasas de interés y tensiones con la FED

Otro de los puntos claves que de inmediato se atacó con la asunción de Trump en su segundo mandato fue el tema de las tasas de interés, las cuales para inicio del 2025 se ubicaban entre el 4.25% y el 4.50%. La Reserva Federal (FED) en los últimos cuatro años desde que se disparó la inflación había estado tomando el control de la política monetaria ajustando los tipos de interés a fin de que el gasto del consumidor disminuyera y la tasa inflacionaria descendiera.

Durante el 2025, la FED, encabezada por su presidente Jerome Powell, mantuvo durante los primeros seis meses las tasas de interés por encima del 4%; sin embargo, en otoño anuncia su primer recorte tras los temores de un mercado laboral ajustado, seguido de tres recortes más de 0.25 puntos porcentuales cada uno, cerrando el año entre el 3.50% y el 3.75%.

Las tasas de interés cerraron el 2025 en el rango del 3.75%.

Aunque las decisiones de los formuladores de políticas monetarias se toman dependiendo de varios factores e indicadores políticos, el mandatario estadounidense ha tenido innumerables roces con la FED, especialmente con su presidente Powell, ya que en reiteradas oportunidades ha solicitado que baje agresivamente las tasas de interés para generar alivio entre los consumidores, petición a la que Jerome se ha negado, resaltando la independencia de la entidad sobre el Ejecutivo.

Actualmente, Powell enfrenta una investigación federal por parte del Departamento de Justicia, al que califica como un acto de presión de Trump no solo para reducir las tasas de interés, sino también para su renuncia: pero el mandatario ha negado su participación en estas acusaciones.

El objetivo del 2% y el legado inflacionario de 2022

La inflación anual en Estados Unidos durante 2025 también siguió siendo un tema central en la economía, y uno de los principales problemas por resolver en la agenda del Ejecutivo. Aunque ha mostrado signos de moderación respecto a los picos de 2022 cuando alcanzó el 9.1%, el objetivo del 2% que persigue la FED continúa siendo esquivo.

Durante todo el año, la tasa inflacionaria mostró fluctuaciones. Los precios de ciertos alimentos, bienes y servicios continuaron elevados, lo que provocó que el promedio de los hogares estadounidenses mantuviese sus presupuestos ajustados, alejándose de los gastos discrecionales. En este sentido, el recorrido inflacionario mensual en 2025 para este segundo mandato de Trump se vio de la siguiente manera.

La inflacion en Estados Unidos cerró el 2025 en 2.7%.

Los aranceles también presionaron a esta tendencia, ya que para muchas empresas y comercios fue inevitable no trasladar los gastos adicionales que suponen los gravámenes a las facturas de los consumidores.

Aunque los datos del último trimestre del año confirmaron que, si bien la inflación general mostró una clara desaceleración frente a los máximos de 2022, el costo de vida siguió presionando a los hogares, especialmente en bienes de consumo frecuente.

Un mercado laboral ajustado

De los indicadores claves para la toma de decisiones por parte del FED, además de la inflación, es el mercado laboral, y durante este primer año del segundo mandato de Donald Trump el sector se ha visto nuevamente ajustado con una tasa de desempleo que supera el 4%.

Aunque los datos de la Oficina de Estadística Laborales (BLS) e instituciones privadas indicaban que en los últimos 12 meses la economía estadounidense seguía creando empleo, el ritmo fue mucho más lento que en mandatos anteriores. La participación laboral también descendió especialmente entre los más jóvenes.

Además del disparo de la tasa de desempleo, factores mucho más estructurales mostraban que algunas políticas ejercidas por el mandatario como: las migratorias, han estado influenciando profundamente en el comportamiento del mercado laboral, ya que el desempleo entre los hispanos y migrantes fue uno de los más elevados del país alcanzando el 4.9%, según BLS.

Este año también algunas cifras fueron interrumpidas por un prolongado cierre de gobierno de 43 días, lo que impidió a la FED tener datos más acertados, para sus reuniones.

Vivienda y energía: dos sectores que no ceden

En cuanto al tema de la vivienda, este continúa siendo un motor inflacionario clave. En 2025, los precios de la vivienda aumentaron 0.2% mensual en septiembre, con un alza anual acumulada cercana al 3% solo en el índice de alquiler equivalente para propietarios. La presión de este sector, sin duda sigue afectando de manera directa la percepción de los consumidores, especialmente en hogares de ingresos medios y bajos, que destinan gran parte de su presupuesto a la vivienda.

Sin embargo, Donald Trump a principios de este año informó que impulsará algunas medidas para frenar la compra de viviendas unifamiliares por parte de los inversores institucionales, con el propósito de abaratar las viviendas al promedio estadounidense, en medio de precios históricos imposibles de costear por el ciudadano común.

Por su parte, la energía mostró un comportamiento mixto durante el 2025. La gasolina subió 4.1% en septiembre, mientras que electricidad y gas natural registraron descensos de 0.5% y 1.2% mensuales. Sin embargo, los incrementos anuales siguen siendo significativos: 5.1% en electricidad y 11.7% en gas natural. Este comportamiento resalta la volatilidad del sector y cómo los precios de energía siguen impulsando la inflación general, incluso cuando la FED intenta moderarla.

Artículo desarrollado por: Arlenys Tabare y Samuel González

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