Llaman a electores a crear plan de votación para elecciones intermedias

Les piden no dejarse llevar por el miedo y los rumores sobre la posible presencia del ICE alrededor de las urnas

Las elecciones de medio término se celebrarán el 3 de noviembre.

Las elecciones de medio término se celebrarán el 3 de noviembre.  Crédito: AP

Frente a los temores que han desatado los rumores sobre la posible presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en los centros de votación, y otras barreras de acceso en las elecciones intermedias de noviembre, líderes de organizaciones comunitarias hicieron un llamado a los electores de las minorías a preparar un plan de votación. 

“Mi consejo es que elaboren un plan para votar. Piensen en cómo desean hacerlo y planifiquen con antelación. Si optan por el voto por correo, tomen las medidas necesarias para solicitar la boleta y asegúrense de saber cómo devolverla a la oficina electoral a tiempo”, dijo John C. Yang, presidente y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice | AAJC. 

Durante la videoconferencia “Obstáculos para votar en las elecciones de mitad de mandato: Impacto en los votantes de grupos étnicos”, organizada por American Community Media (ACoM), Yang afirmó que el voto será decisivo en estas próximas elecciones; ya que muchas personas de la comunidad se ven afectadas por las políticas a nivel federal, estatal o local. 

“Ya se trate del precio de la gasolina, de los alimentos o de la atención médica para nuestros familiares, todos tenemos un interés en esta elección. Por eso es vital que participemos; además, muchos de nosotros provenimos de familias inmigrantes”. 

Mitos y falsedades 

Indicó que existen algunos mitos o falsedades con respecto al voto por correo en las elecciones intermedias. 

“La semana pasada, la Corte Suprema emitió un fallo reafirmando que la gestión del voto por correo no estará a cargo del gobierno federal ni del Servicio Postal de Estados Unidos; y, seguirá siendo administrada por las autoridades electorales estatales”, indicó Yang. 

Por lo tanto, hizo ver que es importante disipar el temor de que no se puede votar por correo; es posible hacerlo y sigue siendo un método de votación confiable y, para muchas personas de nuestra comunidad, puede ser la opción preferida. 

“En segundo lugar, respecto a los rumores sobre si ICE o las fuerzas del orden estarán presentes en los centros de votación, debemos estar preparados para esa posibilidad”. 

¿Qué implica estar preparados? 

“Ante todo, reconocer que las personas deben poder votar sin miedo ni intimidación. Si se encuentra con agentes del orden o con personal de ICE, es fundamental conocer sus derechos”. 

Dijo que en el peor de los casos, una acción sencilla es preguntar: “¿Estoy detenido?” o ¿Se me está reteniendo por algún motivo? Si no le dan una razón clara para retenerlo, siempre puede preguntar: ¿Soy libre de irme?”, y deberían permitirle marcharse”. 

Otro aspecto importante, enfatizó, es alzar la voz si el ICE los detiene, y hablar fuerte para que quienes estén cerca puedan ayudar a protegerlos o entender lo que sucede. 

“Habrá personas presentes como observadores electorales para ayudar a proteger el proceso, y ellos podrían intervenir para asistirlos en esa situación”. 

También, dijo que hablar, leer o escribir en inglés no es un requisito para participar en las elecciones. 

De hecho, expuso que según la Ley Federal de Derechos Electorales (Voting Rights Act), los electores tienen derecho a recibir asistencia lingüística. 

“Puede llevar consigo a un intérprete o traductor al centro de votación, siempre y cuando esa persona no sea su empleador ni forme parte de su sindicato”. 

Comentó que muchos miembros de la comunidad prefieren votar por correo para poder analizar la boleta con calma y disponer de tiempo suficiente en la comodidad de su hogar. 

“Quiero decirles que no permitan que el miedo ni la desinformación los disuadan de votar. Para los ciudadanos, es su derecho. Esta es su oportunidad para alzar la voz. No permita que quienes buscan asustarlo deliberadamente logren que guarde silencio”. 

El caso de Texas 

Jesus Zamora, director de trabajo de campo de la organización Mi Familia Vota dijo que en Texas, la comunidad latina representa más del 40% de todos los residentes. 

Sin embargo, sostuvo que esta realidad demográfica solo se traduce en representación local cuando los miembros de la comunidad están registrados y listos para participar. 

“Lamentablemente, nuestras leyes exigen que el registro se realice mediante un formulario en papel y a través de un registrador electoral voluntario autorizado. No contamos con un sistema de registro de votantes en línea”. 

Indicó que la historia que más escuchan de muchos miembros de la comunidad latina es que su centro de votación más cercano está a unos 30 o 40 minutos andando. 

“No tengo cómo llegar allí ni medios para comprar un auto o pagar transporte. ¿Cómo se supone que llegue? preguntan”. 

Indicó que enfrentan muchos obstáculos en Texas, pero están trazando una hoja de ruta para el futuro en los próximos cinco a diez años, buscando siempre lograr una representación equitativa en todo el estado para la comunidad latina y para los demás grupos. 

Los votantes nativos americanos 

Jacqueline de León, abogada del Native American Rights Fund, dijo que a través de una serie de audiencias públicas en territorios indígenas, pudieron exponer las fallas sistémicas y los problemas que enfrentan los votantes nativos. 

“Entre estos problemas se incluye la falta de acceso o de acceso equitativo a las urnas. A veces, los votantes nativos deben recorrer 20, 30, 40, 50 o incluso hasta 100 millas para llegar a una urna o para acceder a oportunidades de registro electoral desde sus reservas rurales”. 

Además, expuso que a menudo sus viviendas carecen de dirección postal, lo que dificulta el registro y provoca un número desproporcionado de rechazos de sus solicitudes. 

Tampoco cuentan con servicio de entrega de correo a domicilio; esto significa que, inevitablemente, los nativos americanos deben invertir recursos para poder votar, ya que con frecuencia deben desplazarse hasta una oficina de correos para acceder a su correspondencia. 

“Estas oficinas suelen cobrar una tarifa por el alquiler de un apartado postal y, en muchos casos, se encuentran a distancias considerables de 20 a 50 millas, por lo que, en la práctica, los nativos americanos quedan estructuralmente excluidos del proceso electoral”. 

En riesgo de ser silenciados 

Monica Spencer, directora estatal en Georgia de VoteRiders, dijo que hay millones de votantes en riesgo de ser silenciados debido a las leyes de identificación electoral, por lo que afrontan esta crisis mediante una combinación única de organización comunitaria sobre el terreno, difusión y educación digital, colaboración con socios y defensa de derechos. 

Indicó que actualmente, 38 estados exigen algún tipo de identificación para votar, y constantemente surgen nuevas leyes, como la reciente normativa en Arizona y la legislación que avanza en Maine. 

“Estas leyes nuevas y más estrictas crean barreras generalizadas para los votantes elegibles, y su constante cambio genera confusión. La gente realmente no sabe qué llevar consigo al momento de votar”. 

Además, señaló que hay personas que sienten vergüenza o se sienten intimidadas ante la idea de ir a votar sin identificación, o temen que se les niegue el derecho al voto por no contar con el documento adecuado. 

“Las leyes de identificación de votantes socavan y distorsionan la democracia; ya que impiden que millones de votantes participen en el proceso democrático, debilitando a nuestro país y haciéndolo menos representativo y, ciertamente, menos inclusivo”. 

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