Miles de aficionados belgas celebran la fiebre mundialista en Los Ángeles, pese a quedar eliminados

Aficionado viaja desde Bélgica a EEUU con su auto

Los aficionados belgas hacen porras minutos antes de dirigirse al partido de fútbol, el viernes 10 de julio en Inglwood.

Los aficionados belgas hacen porras minutos antes de dirigirse al partido de fútbol, el viernes 10 de julio en Inglwood. Crédito: Janette Villafana | Impremedia

Una ola de rojo, negro y amarillo se apoderó de CineVita en Inglewood este viernes, cuando miles de aficionados belgas se reunieron para previo al partido contra España para alentar a su equipo.

Los europeos eligieron el lugar adecuado, ya que CineVita es la carpa belga tipo “Spiegeltent” más grande del mundo, fabricada a mano en Bélgica por la familia Klessens. A partir de las 9 de la mañana, cada rincón de los 15,000 pies cuadrados de espacio estaba cubierto de fanáticos que gritaban, bailaban y celebraban su amor por el futbol y, por supuesto, por su equipo que un par de horas más tarde se mediría a España en el Estadio Los Ángeles por el pase a las semifinales del Mundial.

Los hinchas viajaron desde muy lejos para asistir al partido, algunos de ellos confesaron que era su primera vez visitando Los Ángeles.

Viaja al Mundial con su carro

Entre la multitud de aficionados estaba Adam El Manawy y su carro “The Beast”, ambos viajaron desde Bélgica hasta Los Ángeles para ver el partido de cuartos de final contra España. El viaje es solo una de las muchas paradas que ha hecho Manawy en este mundial y dice que este es el cuarto Mundial al que asiste y la segunda vez que viaja con su carro.

“Crucé el Atlántico, me traje mi carro desde Bélgica hasta Baltimore y luego manejé hasta Seattle para asistir al primer partido de Bélgica contra Egipto, y ahora estoy aquí en Los Ángeles”, dijo Manawy, quien está documentando su viaje en las redes sociales. “Quiero que este carro forme parte del universo de la Copa Mundial y que se convierta en una tradición traerlo para que los fanáticos como yo se tomen fotos con él”.

Para él, su carro, un BMW coupé de la década de los 80, es su bebé; lo tiene decorado con los colores de su país y porta una tejana con los colores de su bandera. Explica que viajar con “The Beast” le ha ayudado a conectarse con mucha gente fuera de su cultura cada vez que va a un nuevo partido.

Adam El Manawy y su carro “The Beast” en el partido de Belgica y Espana.
Adam El Manawy y su carro “The Beast” en el partido entre Bélgica y España.
Crédito: Janette Villafana
Aficionados celebran su amor por el equipo de Belgica.
Aficionados celebran su amor por el equipo de Bélgica.
Crédito: Janette Villafana

Reveló que el carro viaja en barco y él lo alcanza en avión.

“Se trata de crear conexiones; para mí, el futbol es eso: conocer gente nueva, divertirse y apoyarnos unos a otros; es más que solo un deporte”, agregó.

Oliver, cuya cara estaba pintada de rojo y con cuernos saliendo de su cabeza, un homenaje a su equipo, conocido como los Diablos Rojos de Bélgica, también viajó de Bélgica a Los Ángeles. Ayer aprovechó para tomarse fotos con muchos fanáticos y se unía a las porras cuando el público empezaba a gritar. Dijo que es su primera vez en Los Ángeles, pero que le ha encantado convivir con toda la gente que ha conocido.

“Estar aquí con toda esta gente es una sensación que hay que vivir porque no se puede explicar; lo único que sé es que todos estamos felices de estar aquí y, sin importar cuál sea el marcador, la vamos a pasar bien”, dijo Oliver.

Un gol para Stella

La fiesta futbolera reunió a personas de diferentes edades y hasta mascotas que también llevaban los colores rojo, negro y amarillo. Algunas personas, como Oliver, tenían la cara pintada y otras llevaban disfraces o pancartas con diferentes frases.

Un letrero que llamaba la atención era el de una pareja casada que tenía una pancarta que decía “lo sentimos, los extrañamos, pero nos estamos divirtiendo”, con una foto de sus hijos, otros mensajes eran aún más personales.

Como el de Sophie Rockele y su familia, que sostenían una sábana con la frase “Un gol más para Stella”.
“Stella es una luchadora contra el cáncer, tenía 16 años y falleció hace dos semanas”, dijo Rockele. “Era de Bélgica y era la estrella más brillante de su país, así que decidimos traerla con nosotros y esperamos que marquen un gol en su honor”.

“No está con nosotros en carne y hueso, pero está con nosotros en espíritu; a ella le habría fascinado estar aquí; le encantaba todo esto”, agregó.

Sophie Rockele y su familia sostienen una sabana en honor a su hija Stella quien murio de cancer hace dos semanas.
Sophie Rockele y su familia sostienen una sabana en honor a su hija Stella, quien murió de cáncer hace dos semanas.
Crédito: Janette Villafana
Enrique Garibay, Guadalupe Rodriguez, y Marco Méndez de Mexicali Baja California posan con fanaticos de belgica.
Enrique Garibay, Guadalupe Rodríguez y Marco Méndez de Mexicali, Baja California, posan con fanáticos de Bélgica.
Crédito: Janette Villafana
Oliver y Jose Jorge Navarro un fanatico de Mexico disfrutan un momento de risa en el partido de Blegica contra Espana.
Oliver y José Jorge Navarro, un fanático de México, disfrutan de un momento de risa en el partido de Blegica contra España.
Crédito: Janette Villafana
Una fanática posa para una foto mientras marcha hacia el estadio para ver el partido.
Crédito: Janette Villafana
Fanáticos de México apoyando al equipo de Bélgica.
Crédito: Janette Villafana

México presente

Aunque el lugar estaba repleto de camisetas belgas, entre la multitud destacaban algunos toques color verde. Señales de la comunidad latina de Los Ángeles, que lucía sus camisetas y sombreros mexicanos, mientras agitaba en alto la bandera belga y animaba a los europeos.

Sin duda, fue una sorpresa para los belgas, pero fue un apoyo que recibieron con los brazos abiertos. Uno de ellos fue José Jorge Navarro, quien asistió solo al evento, pero pasó el tiempo con Oliver y otros aficionados durante la celebración previa al partido.

“Estoy muy feliz, muy contento”, dijo Navarro antes de saltar con un grupo de fanáticos. “Estas fiestas son muy bonitas; demuestran cómo el futbol nos une, nos une a extraños; después de hoy, puedo decir que tengo amigos de Bélgica”.

Aunque México ya está fuera del Mundial, muchos aficionados han dirigido su atención y sus porras a otros equipos que siguen en competencia para ganar la copa.

“Es increíble ver la unión: los mexicanos con los de Bélgica y todo por el amor al futbol”, dijo Marco Méndez, quien vino de Mexicali, Baja California, para su primer Mundial. “Siento que no hay rivalidad ni enojo entre nosotros, como se ve cuando la gente discute en las redes sociales; aquí todos disfrutamos de la compañía de los demás y la pasamos bien. Es hermoso”.

El evento en CineVita terminó con miles de fanáticos marchando hacia el estadio para ver el partido. Con tambores, gritaban y echaban porras que se escuchaban a lo largo de la calle. Al final, Bélgica perdió 1-2 contra España, pero para muchos de los que asistieron al duelo, lo más importante no fue tanto el resultado, sino vivir la experiencia de asistir a la Copa Mundial.

“Gracias, Los Ángeles, eres un lugar tan hermoso; disfrutamos de tus playas, pero, más que nada, disfrutamos de la gente, que fue muy amable con nosotros”, dijo Oliver.

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