Más gente se queda sin vivienda en L.A.
Aumenta el número de personas sin vivienda en el condado y la ciudad de Los Ángeles, a pesar de miles de millones de dólares invertidos en la última década
Más personas se quedan sin hogar en el condado de Los Ángeles. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia
El recuento oficial de personas sin hogar de 2026 en el área metropolitana de Los Ángeles reveló un aumento de la falta de vivienda, con una cifra estimada de 73,000 personas en situación de calle en el condado de Los Ángeles y de 45,194 en la ciudad de Los Ángeles.
La Autoridad de Servicios para Personas sin Hogar de Los Ángeles (LAHSA) llevó a cabo el recuento durante un periodo de tres días a finales de enero.
“Aunque las estadísticas no consideran que estas variaciones sean estadísticamente significativas, sabemos que estas cifras representan a personas reales: personas reales que luchan por conseguir un hogar permanente en nuestra región”, declaró Gita O’Neill, directora ejecutiva interina de LAHSA.
“Puede que esto no sea lo que la gente quiere oír, pero la buena noticia es que, gracias a los datos administrativos de LAHSA, tenemos una visión clara de por qué se ha estancado nuestro progreso y de lo que hace falta para retomar el rumbo”, añadió O’Neill.

O’Neill atribuyó el aumento del número de personas sin hogar a las dificultades económicas, en particular al costo de vida en Los Ángeles. Señaló que la red de seguridad social de la región debe hacer más para ayudar a las personas a conservar sus viviendas.
Multimillonaria inversión en 10 años
Durante la última década, los cuatro niveles de gobierno: federal, estatal, del condado y local, han destinado entre $10,000 y $15,000 millones en asignaciones combinadas para abordar la crisis de las personas sin hogar, sin resultados duraderos.
¿Cree que algún día se terminará este problema?, preguntó La Opinión a Gita O’Neill.

“Tenemos esperanzas”, respondió. “Es una pregunta muy fuerte”.
Aun con la financiación multimillonaria, la problemática social de las personas en situación de calle lleva décadas sin resolverse, tanto en la ciudad como en el condado.
La Proposición HHH (2016), una emisión de bonos de obligación general aprobada por los votantes por un valor de 1,200 millones de dólares. El concejal de Los Ángeles, Marqueece Harris-Dawson, actual presidente del Ayuntamiento de Los Ángeles, fue coautor de la medida.
En el distrito 8 que representa Harris-Dawson se construyeron 10 proyectos de 512 unidades para personas mayores, familias, veteranos y personas que están saliendo de una situación de falta de vivienda o que la están experimentando
Dicha proposición había prometido que la ciudad de Los Ángeles construiría 10,000 viviendas en un periodo de 10 años, es decir, con un plazo de cumplimiento en 2026.
También, la Medida H, aprobada en marzo de 2017 por los contribuyentes del condado de Los Ángeles, a quienes se les aplicó un impuesto sobre las ventas de un cuarto de centavo.
Con la medida se preveía una recaudación anual de 355 millones de dólares, destinada a financiar servicios para personas sin hogar, así como a la prevención y la atención integral.
La recaudación de esta medida comenzó en octubre de 2017, Los ingresos se destinan a decenas de organizaciones sin fines de lucro, departamentos del condado y ciudades para “coordinar” la ayuda a nivel regional.
Se suponía que la Medida H, introducida por voto unánime de la Junta de Supervisores del condado permitiría que 45,000 familias o personas salieran de la situación de falta de vivienda para acceder a una vivienda permanente, y ayudaría a otras 30,000 familias o personas a evitar caer en dicha situación. Su vigencia concluye en 2027.
Helen Chávez, portavoz de la supervisora del condado, Kathryn Barger (Distrito 4), informó que en abril de 2025 la Junta de Supervisores aprobó un paquete de financiación de 908 millones de dólares para programas de vivienda y atención a personas sin hogar correspondientes al año fiscal 2025-26.
Y, el 3 de febrero de este año, las cinco supervisoras (Hilda Solis, Kathryn Barger, Janice Hahn, Holly Mitchell y Lindsey Horvath) aprobaron por unanimidad el plan de gastos de 843 millones de dólares para el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar y Vivienda (HSH) del Condado de Los Ángeles para el año fiscal 2026-27.

Este plan prioriza los programas y servicios fundamentales que han demostrado ser más eficaces para reducir la falta de vivienda, centrándose en atender a las poblaciones afectadas de manera desproporcionada, incluidas las familias, los jóvenes y las víctimas de violencia doméstica.
Cambios en los subsidios
Gita O’Neill explicó que LAHSA suspendió las nuevas inscripciones y asignaciones de vivienda permanente mediante subsidios de duración limitada en abril de 2025.
“Al faltar esta opción de alquiler a corto plazo y de bajos requisitos de acceso, el sistema de reubicación sufrió un cuello de botella que frenó nuestros avances para acabar con las personas sin hogar”, dijo.
Sin el acceso a la vivienda que ofrecen los subsidios de duración limitada (TLS), a las personas les resultó más difícil pasar de alojamientos provisionales a viviendas permanentes o salir de la calle para acceder a dichos alojamientos.

“Esta pérdida de eficiencia es la causa principal de los resultados de este año”, señaló e indicó que, “si queremos que nuestra comunidad vuelva a avanzar en la reducción de las personas sin hogar, debemos garantizar un mejor acceso a la vivienda”.
Confió en que, además del impacto de medidas locales y de la Medida A y la Media ULA en la ciudad de Los Ángeles, -financiadas con impuestos – ayuden a mantener a las personas en sus hogares y fomenten la construcción de nuevas viviendas.
“Debemos ganar la batalla judicial [contra HUD] para salvar los hogares de más de 11,000 personas que antes vivían en la calle —en el condado de Los Ángeles y la región— gracias a los subsidios federales”, dijo O’Neill.
El 29 de junio, LAHSA demandó al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos para impedir la suspensión federal de más de 150 millones de dólares en fondos regionales destinados a atender a las personas sin hogar.
“Yo lo único que quisiera es tener un lugar donde vivir sola, que tenga una cocina y un lugar donde poder dormir tranquila y darme un baño a diario”, dijo María Elena, una mujer de 65 años, quien estaba sentada en una silla de ruedas por el bulevar Alameda, refugiándose en la poca sombra de la calle. “A mí, en 10 años que tengo viviendo en las calles, nunca nadie me ha ofrecido ayuda”.

Skid Row, el epicentro de la crisis
Para la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, el aumento del 3.4% en el número de personas en situación de calle en la ciudad refleja múltiples factores que impulsan la falta de vivienda, incluidos el aumento de los costos de la vivienda, las presiones económicas y las reducciones del financiamiento estatal y federal.
“Aunque algunas personas que lograron acceder a una vivienda enfrentan dificultades y vuelven a quedarse sin hogar, la ciudad continúa enfocada en conectar a las personas con vivienda permanente y servicios de apoyo para mejorar su estabilidad a largo plazo”, dijo Bass, a La Opinión.
Bass enfatizó que el programa Inside Safe ha logrado resultados duraderos en las comunidades. De los 130 campamentos intervenidos mediante Inside Safe, 108 continúan limpios, lo que representa más del 80% de los sitios.
“Esto demuestra que el progreso se ha mantenido en vecindarios de toda la ciudad, incluyendo el Valle de San Fernando, el sur y el este de Los Ángeles, entre otras comunidades”, afirmó.
Señaló que las reducciones al Programa de Vivienda, Asistencia y Prevención para Personas sin Hogar (HHAP), por parte del Estado, han limitado los recursos disponibles para que los gobiernos locales amplíen los refugios, fortalezcan las labores de alcance, desarrollen más vivienda y ofrezcan servicios de apoyo a las personas que los necesitan.
Sin embargo, el nuevo recuento de personas sin hogar revela que en ningún otro lugar el incremento más drástico se registró en Skid Row, la zona considerada como el epicentro de la crisis de las personas sin un techo: de 3,427 personas en 2025, este año hubo un aumento de 788 personas —aproximadamente un 23%— en tan solo un año.

Menos personas sin hogar en el Valle del Antílope
La supervisora Kathryn Barger (Distrito 4) se sintió alentada por ver una reducción del 37% en el número de personas en situación de calle sin refugio en el Valle del Antílope, lo que demuestra que las estrategias focalizadas pueden marcar una diferencia significativa.
“También entiendo cómo el público mide el éxito. Los residentes miran nuestras calles como el indicador más visible de si estamos progresando, y demasiados todavía ven a personas viviendo en crisis. Tenemos que reconocer esa realidad”, declaró la funcionaria.
Barger reconoció que, si se quieren resultados fundamentalmente diferentes, se deben abordar las mayores barreras que se interponen en nuestro camino.
“El Condado de Los Ángeles no puede resolver esta crisis solo mediante la vivienda. También necesitamos la capacidad de brindar un tratamiento intensivo y oportuno para las personas que padecen enfermedades mentales graves y trastornos por el uso de sustancias”.
Ella ha abogado por una mayor flexibilidad local para expandir el acceso a esos servicios porque las restricciones federales continúan limitando la capacidad de tratar a las personas a la escala que exige la crisis de personas en estado de calle.
Solís: liderazgo con soluciones
Mientras tanto, la presidenta de la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles, Hilda L. Solís (Distrito 1), consideró “ligero” el aumento del 1.2% en la falta de vivienda.
“El conteo más reciente de personas sin hogar refleja los desafíos que enfrentan a diario las comunidades de todo el condado de Los Ángeles. Si bien hemos logrado avances significativos, demasiados residentes aún luchan por encontrar una vivienda estable”, manifestó.
Solís precisó que en su distrito sigue liderando con soluciones.
“Durante la última década, he ayudado a crear más de 10,000 unidades de vivienda asequible y he impulsado modelos innovadores que vinculan la vivienda, la atención médica y los servicios de apoyo, incluyendo el Hilda L. Solis Care First Village, Restorative Care Village, Skid Row Care Campus y MacArthur Park Care Collaborative.
“Estos esfuerzos están marcando la diferencia. A través del Plan de Acción de Skid Row, miles de personas han accedido a viviendas provisionales, y muchas de ellas han logrado la transición a viviendas permanentes”, afirmó.
Añadió que en MacArthur Park y el este de Los Ángeles, las iniciativas de acercamiento focalizado mediante el programa Pathway Home han ayudado a trasladar a personas de las calles a viviendas provisionales seguras, conectándolas al mismo tiempo con la atención y el apoyo que necesitan.
En su distrito, también están redoblando sus esfuerzos para apoyar a los residentes que carecen de hogar: Montebello y Baldwin Park han establecido comunidades de pequeñas viviendas (tiny homes); Pomona inauguró el refugio Hope for Home, y El Monte utilizó el programa estatal Homekey para adquirir y convertir dos hoteles en opciones de vivienda a largo plazo para personas necesitadas.
“No se permite fracasar”
La supervisora del condado de Los Ángeles, Holly J. Mitchell, representante del 2.º distrito, consideró que las cifras de personas sin hogar son un recordatorio de que los recortes de fondos y los retrasos en soluciones de eficacia comprobada pueden socavar rápidamente el progreso logrado en la lucha contra la falta de vivienda.

“La realidad es que, por cada persona a la que proporcionamos vivienda, otras dos caen en situación de calle”, señaló. “Poner fin a esta crisis requiere una colaboración e inversión sostenidas en todos los niveles de gobierno.
Abundó que el recuento puntual (Point-in-Time Count) ofrece una instantánea importante —aunque no la imagen completa— que debe orientar la respuesta de las autoridades,
Esto incluye garantizar que el nuevo Departamento de Servicios para Personas sin Hogar y Vivienda del condado cumpla su misión de cerrar brechas, fortalecer la rendición de cuentas y coordinar mejor los esfuerzos entre la ciudad, el condado y los socios comunitarios. “Como he dicho antes, este departamento no puede permitirse el fracaso”.