Residentes de Boyle Heights advierten que no votarán por Bass si Lineage sigue operando en la zona

Los ciudadanos lanzan advertencia a la actual alcaldesa de Los Ángeles

La comunidad de Boyle Heights insiste en que Lineage debe dejar de operar en la zona.

La comunidad de Boyle Heights insiste en que Lineage debe dejar de operar en la zona. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

“¡Ya basta!”, gritaron decenas de víctimas de la crisis de salud y medioambiental provocada por el incendio de Lineage Logistics, el 17 de junio, y amenazaron con votar en contra de la alcaldesa Karen Bass, quien busca la reelección, si la ciudad de Los Ángeles otorga el permiso de reconstrucción a la multimillonaria empresa instalada en el barrio de Boyle Heights. 

“Sería una tragedia para nosotros si esa compañía vuelve a funcionar aquí”, declaró José González, de 70 años, residente de Boyle Heights y en etapa cuatro de cáncer, durante una manifestación frente a la compañía, en la intersección de la avenida Union Pacific y la calle Indiana. 

“Realmente no estoy seguro de si volveré a votar por ella esta vez. Depende de lo que haga y de cómo inste a nuestros representantes estatales a declarar esto como estado de emergencia, a traer aquí al Cuerpo de Ingenieros del Ejército y a limpiar todo esto hoy mismo —hoy mismo—, porque ella habló de 45 días”, comentó a La Opinión. 

González recordó que en la reunión comunitaria celebrada en la preparatoria Stevenson, -el 9 de julio-, representantes de Lineage dijeron que habían retirado 1.4 millones de libras de esos residuos, lo que deja todavía más de 80 millones de libras de desperdicios pendientes de retirar. 

“Es imposible hacer eso en 45 días. Haga los cálculos matemáticos. Da un total de unos 400 y tantos días; es una locura esperar que alguien viva en estas condiciones”, consideró el hombre. “De la ayuda concreta que venga de la alcaldía dependerá si votamos a favor de ella [Karen Bass]’. 

El viernes, en medio de abrasadores rayos solares que, combinados con un ligero viento que esparcía el fétido olor que aún no ha sido controlado totalmente por la empresa, los airados manifestantes rechazaron que los operadores de la instalación de almacenamiento de alimentos y carne en frigoríficos hayan presentado una solicitud de reconstrucción a la ciudad de Los Ángeles. 

El Departamento de Construcción y Seguridad de Los Ángeles recibió el lunes la solicitud de permiso para reconstruir el almacén. Hasta ahora no se sabe cuándo tomarían una decisión. 

Lineage guarda silencio 

Melanie Mendoza, portavoz de M Strategic Communications, la consultora contratada por Lineage se negó a ofrecer comentarios sobre la presión pública que están ejerciendo los residentes de Boyle Heights, tanto a la compañía como a las autoridades de gobierno de Los Ángeles, a fin de que no permitan la reconstrucción prevista por la empresa. 

La consejera de Lineage se negó a explicar cómo la compañía garantizará que no vuelva a ocurrir un incidente como el del 17 de junio. 

Tampoco hubo respuesta sobre las garantías de Lineage para la seguridad de los niños una vez que retomen las clases regulares en los próximos días y si el aire que respirarán en las aulas será limpio. 

De la misma forma, hizo caso omiso del porqué de que Lineage no haya iniciado las labores de limpieza ambiental en las viviendas de los residentes afectados. 

Al cierre de edición, el Departamento de Construcción y Seguridad de Los Ángeles no había emitido informes sobre el estado de la petición de reconstrucción de Lineage. 

Karen Bass pone un alto a los trámites 

No obstante, tras una rueda de prensa, la alcaldesa Karen Bass emitió una tercera orden ejecutiva para detener los trámites de los planes de la empresa para reconstruir las instalaciones. 

Bass acusó a quienes dirigen Lineage de no brindar el apoyo adecuado a los residentes de las comunidades cercanas, incluida la falta de asistencia para el reasentamiento de los más afectados. 

“No abordaron de manera adecuada el problema de los olores insoportables”, afirmó la alcaldesa. “No evitaron que las moscas y las ratas se desplazaran hacia los vecindarios que rodean el almacén. Por eso, hoy emito la orden ejecutiva de emergencia número tres, que instruye a los departamentos municipales a no tramitar los planes de reconstrucción de Lineage hasta que la ciudad y la ciudadanía hayan tenido la oportunidad de revisar la investigación”. 

“El médico me dijo que a mis hijos les falta vitamina D y que todo tenía que ver con estar encerrados todo el día en casa desde que ocurrió el incendio”: Brenda Wenger, madre de Aidan y Noah.

Añadió que “la prioridad de Lineage debe ser terminar esta limpieza. No puedo creer que siquiera consideren iniciar el proceso de reconstrucción sin haber limpiado el desastre”, dijo. “Es una bofetada para las familias que conviven a diario con olores horribles, una plaga de moscas cada vez mayor y la constante incertidumbre sobre cuándo terminará este infierno”. 

María Howie Olivares, maestra jubilada y organizadora comunitaria, exigió el cierre definitivo de las instalaciones de Lineage Logistics debido a su impacto ambiental. 

“El incendio comenzó hace casi 45 días, y la comunidad sigue sufriendo las consecuencias de lo que consideramos un desastre ambiental corporativo”, afirmó. 

Dijo que, en muchos aspectos, los impactos son incluso peores en la actualidad que en el primer día del incendio. 

“Se puede ver a nuestro alrededor: las moscas, el olor, todo”, dijo. “Lineage representa una amenaza inminente para la salud pública. Los residentes estuvieron expuestos a un humo negro tóxico durante ocho días, seguido de un hedor insoportable”. 

José González, de 70 años, es un residente de Boyle Heights que está en la etapa 4 del cáncer.

Añadió que todavía se percibe el olor, además de la continua fumigación con productos químicos desodorizantes por todo el vecindario, cientos de camiones diésel circulan por las calles, la escorrentía de agua tóxica y los riesgos para la salud asociados con el aumento de la actividad de ratas y moscas, incluidas las preocupaciones sobre enfermedades infecciosas. 

Howie Olivares consideró que Lineage, una corporación global multimillonaria, ha puesto en peligro la salud y el bienestar de los residentes del este de Los Ángeles y Boyle Heights. 

“Yo creo que, si la ciudad de Los Ángeles le otorga el permiso a Lineage, la gente no va a votar por Karen Bass; la gente se va a enojar más, se va a poner triste y tendrá más miedo de lo que ya tienen ahorita”, dijo.

“Lineage no puedes ocultar; podemos ver tu lado codicioso”, “¿Se puede o no se puede? ¡Sí se puede. Sí se puede!” y “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”, fueron solo algunas de las frases de batalla que entonaron los manifestantes. 

A la protesta acudieron madres con sus hijos enfermos. 

“Mi niño tiene apenas 10 años y ya tiene que usar gotas para los ojos todos los días”, dijo Patricia Vásquez, la madre de Mark, quien cursará el cuarto grado en la primaria Lorena Street. 

“El médico me dijo que mis hijos les falta vitamina D, y que todo tenía que ver con estar encerrados todo el día en casa, desde que ocurrió el incendio”, comentó la señora Brenda Wenger. “Ellos van a la escuela primaria Eastman, y yo preferiría no enviarlos hasta que no se limpie por completo todo”. 

Cientos protestaron frente a las instalaciones de Lineage.

Jazmín García, integrante del grupo Eastside contra la privatización de las escuelas, dio a conocer que padres y maestros de dicha organización seguirán luchando para que los políticos los respalden y saquen por siempre a Lineage de la comunidad. 

La activista señaló que en las elecciones de noviembre un personaje central puede cambiarlo todo: la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass. 

“Va a ser difícil que se reelija sin el voto de nuestra gente en Boyle Heights; necesitamos que nos escuche y nos tome en cuenta, porque ella necesita el voto de esta comunidad y nosotros necesitamos el voto de ella para que se vaya Lineage”. 

Elizabeth Hernández, miembro de la Alianza de Californianos para el Empoderamiento Comunitario (ACCE), expuso que la comunidad latina de Boyle Heights no solo exige que Lineage Logistics desaparezca del barrio, sino también que las autoridades municipales de Los Ángeles “muestren que realmente miren el beneficio de las comunidades y no solo de las corporaciones”. 

“Hacer lo correcto”: Karen Bass

Luego de conocer que varios residentes y líderes comunitarios de Boyle Heights dijeron esta mañana que, si Lineage obtiene el permiso de reconstrucción por parte de la Ciudad de Los Ángeles, votarían en contra de la alcaldesa Bass en noviembre. La Opinión preguntó a la alcaldesa:

¿Estaría usted de acuerdo con que la empresa siga operando en Boyle Heights o no?

“En este momento, mi prioridad es la salud, la seguridad y el futuro de la comunidad de Boyle Heights. Por eso emití otra Orden Ejecutiva de Emergencia que instruye a los departamentos de la Ciudad a no procesar los planes de reconstrucción de Lineage hasta que podamos analizar completamente el sitio, el uso propuesto y los posibles impactos en la comunidad. Los residentes de Boyle Heights merecen respuestas, transparencia y un proceso que ponga su bienestar en primer lugar.”

¿Le preocuparía tener a la gente en contra?
“Mi responsabilidad no es tomar decisiones basadas en la política; es hacer lo correcto para la gente de Los Ángeles. Entiendo la frustración y las preocupaciones de los residentes que se han visto afectados por este incendio, y estoy comprometida a acompañar a la comunidad de Boyle Heights durante todo este proceso de recuperación. Mi compromiso es con la gente de Boyle Heights, no con Lineage.”

¿Tiene poder para rechazar, negar o vetar un permiso de operatividad que provenga del Departamento de Construcción y Seguridad de Los Ángeles?

“Como alcaldesa, los permisos de construcción se evalúan y se aprueban a través de los departamentos correspondientes de la Ciudad y siguiendo los procesos establecidos. Lo que sí he hecho es instruir a los departamentos de la Ciudad a realizar una revisión exhaustiva, garantizar que se cumplan todos los requisitos de seguridad y ambientales, y asegurar que las preocupaciones de la comunidad sean tomadas en cuenta antes de que se tome cualquier decisión.

También seguiré exigiendo que Lineage asuma toda su responsabilidad y que el sitio sea limpiado por completo antes de considerar cualquier decisión sobre su futuro. Y, sobre todo, la voz de los residentes de Boyle Heights debe tener un peso fundamental en la decisión final”.

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