¿Vas a recibir una herencia? 4 cosas importantes que debes considerar

El consuelo de recibir una herencia puede transformarse si no estás preparado. Te decimos cuatro puntos clave que debes tomar en cuenta para evitar problemas

Recibir una herencia

Recibir una herencia puede ser un consuelo al dolor de la pérdida, pero también es una responsabilidad para no perder dinero y darle un uso correcto. Crédito: Shutterstock

Cuando una herencia llega en un momento de duelo, lo último que muchas personas quieren hacer es pensar en dinero. Sin embargo, tarde o temprano tendrás que decidir qué hacer con los bienes que recibiste. Si eres parte de una familia latina en Estados Unidos, es posible que la herencia incluya una casa, una cuenta de jubilación o algún otro patrimonio familiar. Antes de tomar una decisión importante, hay cuatro puntos que vale la pena conocer.

1. No tengas prisa por gastar o vender lo que recibiste

Recibir una herencia no significa que tengas que decidir inmediatamente qué hacer con ella. Puedes necesitar tiempo para entender exactamente qué bienes recibiste, cuánto valen y qué obligaciones podrían estar relacionadas con ellos.

Fidelity Investments, una empresa estadounidense de servicios financieros, recomienda no tomar decisiones financieras importantes durante el primer año después de recibir una herencia. Este periodo puede servir para organizar tus documentos, conocer tus opciones y evitar decisiones impulsivas.

“Hasta que no estés seguro, considera mantener tu dinero a salvo”, señala Fidelity en su blog. “Para algunas personas, es mejor perder parte de la rentabilidad potencial en una cuenta con intereses bajos que asumir grandes riesgos o tomar decisiones financieras sin tener en cuenta los impuestos o su situación financiera general”.

Esto puede ser especialmente importante si recibes una cantidad considerable de dinero. Por ejemplo, si heredas $100,000 dólares, quizá tengas ganas de comprar un automóvil, pagar una deuda o hacer una inversión. Antes de mover ese dinero, conviene conocer las consecuencias de cada decisión.

2. No des por hecho que recibirás dinero en efectivo

Una de las primeras cosas que debes saber es que una herencia no necesariamente llega como dinero disponible para gastar. Jason Albano, director gerente y asesor de estrategias patrimoniales de Bank of America Private Bank, explicó que un beneficiario puede recibir una cuenta de jubilación o una propiedad, como la vivienda familiar.

Esto significa que si un familiar te deja una casa, lo que recibes es el inmueble y no el dinero equivalente a su valor. Para convertirlo en efectivo, tendrías que venderlo y esa operación puede tener sus propias implicaciones.

También puede ocurrir que recibas una IRA o un plan 401(k). En algunos casos, un beneficiario puede disponer de hasta 10 años para retirar los recursos de una cuenta de jubilación heredada. Sin embargo, las reglas pueden cambiar dependiendo de la edad del fallecido, del beneficiario y de otras circunstancias.

Por eso, antes de retirar dinero de una cuenta heredada, es importante saber qué tipo de cuenta recibiste y cuáles son las reglas que aplican a tu caso.

3. Considera buscar ayuda de un profesional

Una herencia puede parecer sencilla cuando se trata de dinero en efectivo; la situación cambia cuando incluye una vivienda, inversiones, cuentas de jubilación u otros activos. En estos casos, un asesor financiero puede revisar tu situación general y ayudarte a determinar qué opciones podrían tener sentido para tus objetivos.

Un profesional de impuestos también puede explicarte qué obligaciones fiscales pueden surgir dependiendo de los bienes que recibas.

Por ejemplo, si tus padres te dejan una vivienda, podrías conservarla, rentarla o venderla, pero cada alternativa puede tener consecuencias financieras y fiscales diferentes.

La ayuda profesional puede ser todavía más importante cuando la herencia representa una cantidad considerable de dinero o incluye varios tipos de bienes.

4. Revisa las posibles consecuencias fiscales

Recibir una herencia generalmente no significa que debas pagar impuesto federal sobre la renta simplemente por haber recibido los bienes. Sin embargo, eso no quiere decir que todos los activos heredados estén libres de consecuencias fiscales.

El problema puede aparecer cuando posteriormente vendes un bien heredado o cuando ese activo comienza a generar ingresos. Por ejemplo, si heredas una vivienda y después la vendes, puede existir una consecuencia fiscal dependiendo de las circunstancias de la operación.

Algo similar ocurre si recibes una propiedad que genera ingresos por alquiler. Ese dinero puede formar parte de tus ingresos y modificar tu situación fiscal.

Las cuentas de jubilación también requieren atención, ya que si heredas una IRA tradicional o un plan 401(k), los retiros pueden estar sujetos al impuesto sobre la renta. Además, determinadas cuentas heredadas tienen reglas específicas sobre cuándo y cómo deben retirarse los recursos.

También debes considerar que recibir ingresos adicionales podría modificar tu tramo impositivo. Por eso, retirar una cantidad importante de una cuenta heredada sin calcular primero el impacto fiscal puede terminar costándote más de lo esperado.

Una herencia puede convertirse en un importante factor para fortalecer tus finanzas, pero no tienes que resolver todo en unos cuantos días. Tómate el tiempo necesario para evitar errores costosos y aprovechar mejor lo que tu familiar decidió dejarte.

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