Familias recorren cientos de millas para visitar a inmigrantes detenidos por ICE, pero no pueden abrazarlos

Familias recorren cientos de millas para visitar a inmigrantes detenidos por ICE en California City, pero deben hablar con ellos detrás de un vidrio

Mujer visita a un inmigrante detenido por ICE a través de un vidrio, sin contacto físico, en un centro de detención de California.

En un centro de detención migratoria de California, las familias deben hablar con sus seres queridos detrás de un vidrio y sin contacto físico. Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia

Teresa Reyes manejó unas 300 millas para pasar el cumpleaños número 32 de su hijo con él. Pero cuando finalmente llegó al centro de detención migratoria de California City no pudo abrazarlo, tocarlo, entregarle un regalo ni compartir una comida.

Su hijo, Guillermo Reyes, está detenido en la instalación que actualmente alberga a alrededor de 1,600 inmigrantes. Para verlo, su madre tuvo que sentarse del otro lado de un grueso vidrio y hablar con él a través de un teléfono. Es la única modalidad de visita familiar permitida en el lugar.

La situación ha provocado una campaña de detenidos y organizaciones defensoras de inmigrantes que reclaman a las autoridades que permitan nuevamente el contacto físico entre las familias. La controversia adquiere más peso porque una investigación del Departamento de Justicia de California concluyó que la prohibición parece contradecir incluso las propias políticas entregadas por la empresa que administra el centro.

El mayor centro de detención migratoria de California no permite visitas con contacto

El California City Detention Facility está situado en el condado de Kern, en una zona desértica a unas 70 millas al este de Bakersfield.

La instalación comenzó a recibir inmigrantes detenidos el 27 de agosto de 2025 y es operada por la empresa privada CoreCivic mediante un contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Es actualmente el mayor centro de detención civil de inmigrantes de California.

Desde su apertura, las visitas familiares son sin contacto. Los inmigrantes permanecen detrás de una barrera de vidrio y hablan con sus visitantes mediante teléfonos. No pueden sentarse juntos, estrecharse las manos ni abrazarse.

La distancia es otro problema. Muchos familiares deben recorrer cientos de millas para llegar a California City.

El propio Departamento de Justicia estatal recogió el testimonio de un detenido que explicó que su familia vivía demasiado lejos como para realizar el viaje únicamente para verlo detrás de un vidrio. Otra mujer dijo que prefería que sus hijos no la vieran de esa manera, como si estuviera en una cárcel.

Una madre viajó 300 millas y no pudo abrazar a su hijo por su cumpleaños

El caso de Teresa Reyes muestra el impacto de la política. Reyes, de 63 años, recorrió unas 300 millas en mayo para visitar a su hijo Guillermo, un tatuador de San José, el día de su cumpleaños.

Según relató a The Guardian, ni siquiera pudo comprarle un refrigerio de las máquinas expendedoras del sector de visitas. Los activistas que la acompañaban solicitaron a los empleados que permitieran al menos un breve abrazo, pero la petición fue rechazada. Desde aquella visita, Reyes no regresó al centro.

Otro caso es el de Allen Tayson, de 37 años, quien fue detenido por ICE en febrero cuando acudió a una entrevista relacionada con su Green Card en una oficina de USCIS.

Tayson tiene dos hijos y su esposa está embarazada. La familia vive a unas 300 millas del centro y decidió no realizar el viaje mientras las visitas sigan siendo exclusivamente detrás de un vidrio. En su lugar, mantienen contacto mediante videollamadas pagadas.

Puedes ver: Defensores de inmigrantes denuncian acoso y organizan ‘La Defensa del Pueblo’

California cuestiona la prohibición de los abrazos

La política también ha quedado bajo cuestionamiento oficial. El Departamento de Justicia de California inspeccionó el centro en noviembre de 2025 y posteriormente determinó que las visitas sin contacto parecen contradecir la propia política de CoreCivic proporcionada al estado.

Esa política establece que las instalaciones de visita deberían permitir una comunicación informal que incluya oportunidades de contacto físico y que las barreras destinadas a impedirlo deberían utilizarse únicamente cuando exista un riesgo de seguridad comprobado.

Durante su inspección, el Departamento de Justicia encontró que todas las visitas familiares se realizaban detrás de vidrio y señaló que no identificó un riesgo de seguridad concreto que justificara la restricción generalizada, más allá de los problemas de falta de personal que tenía el centro.

El informe también muestra algo llamativo: el edificio cuenta con un espacio que anteriormente había sido utilizado para visitas con contacto cuando funcionaba como prisión estatal. Sin embargo, los inmigrantes detenidos actualmente no pueden utilizar esa zona.

Qué dice CoreCivic sobre las visitas

CoreCivic defendió la decisión. Un portavoz de la empresa dijo a The Guardian que la administración del centro, junto con sus socios gubernamentales, determinó que las visitas sin contacto son la opción más apropiada debido a consideraciones de seguridad. La compañía mencionó especialmente el riesgo de ingreso de contrabando.

ICE no respondió a las preguntas del periódico sobre la política.

La compañía también sostuvo que las normas aplicables permiten que cada instalación determine cómo se realizan las visitas teniendo en cuenta factores como el diseño del edificio, el personal disponible, las necesidades operativas y la seguridad.

Inmigrantes detenidos lanzan la campaña “Hugs Beyond Bars”

La falta de contacto llevó a algunos detenidos a organizarse desde dentro del centro. En abril comenzaron a circular cartas dirigidas a las autoridades solicitando que se habilitaran las visitas familiares normales. La iniciativa terminó convirtiéndose en la campaña “Hugs Beyond Bars”, impulsada junto con organizaciones como California Collaborative for Immigrant Justice.

Familiares y activistas también llevaron el reclamo a la oficina del senador demócrata por California Alex Padilla, buscando presión política sobre ICE y CoreCivic.

Hasta ahora, sin embargo, la política no cambió.

California ya había denunciado problemas graves en el centro

La controversia por las visitas se suma a otros cuestionamientos sobre California City. El Departamento de Justicia estatal informó que durante sus inspecciones encontró falta de personal, graves deficiencias en la atención médica, problemas de acceso a especialistas, filtraciones de agua, temperaturas extremadamente bajas, alimentación deficiente y períodos excesivamente largos de encierro en las celdas.

La población del centro también creció rápidamente. Dos semanas después de comenzar a operar ya albergaba aproximadamente 500 inmigrantes y para enero de 2026 había superado las 1,400 personas detenidas.

El reporte estatal señala además que la mayoría de las personas que encontró allí durante la inspección de noviembre de 2025 no tenía antecedentes penales.

Ahora, mientras la población ronda las 1,600 personas, una de las demandas de los detenidos es mucho más elemental: poder tocar y abrazar nuevamente a sus familiares cuando estos recorren cientos de millas para visitarlos.

Sigue leyendo:

ICE rastrea a inmigrantes con ELITE, la app de Palantir que mapea sus ubicaciones

“No trabajen, no compren”: el desafío de Connecticut a ICE con un “día sin inmigrantes”

Nuevo revés para ICE: tribunal frena detención obligatoria de inmigrantes

ICE enfrenta en California una ley que busca frenar sus guantes de descarga eléctrica

En esta nota

California centros de detención Departamento de Justicia de California Green card ICE inmigrantes
Contenido Patrocinado