“Argentina gana y gana, y eso nadie lo puede negar” 

Aficionados de la selección albiceleste celebran por todo lo alto su pase a semifinales de la Copa Mundial de Futbol en el parque Whittier Narrows 

Argentinos celebran el triunfo ante Suiza.

Argentinos celebran el triunfo ante Suiza.  Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia

La celebración del pase de la selección de Argentina a las semifinales de la Copa Mundial de Futbol tuvo un sabor agridulce para Ángel Souka, un inversionista que vive en la ciudad de La Puente, ya que, a pesar de que la albiceleste doblegó a Suiza, censuró que muchos aficionados latinoamericanos congregados en el parque Whittier Narrows hayan festejado el gol suizo. 

“Me dolió que muchos que han venido de nuestros países hayan gritado el gol del empate de Suiza”, dijo Souka. “Pero como somos Argentina, estamos jugando bien y somos el único país latinoamericano que queda en la competencia, eso demuestra el anti-argentismo y el anti-Messi”. 

“Argentina se tiró un poco atrás en un momento, pero tuvo un rendimiento bárbaro; controló la pelota e hizo los goles cuando quiso”, dijo. “Argentina se destaca también por la solidez del equipo y la inteligencia del técnico Lionel Scaloni”. 

Ángel Souka festeja la victoria albiceleste.

Cientos de fanáticos de distintos países de América Latina, Asia y del Oriente Medio coparon los pastos verdes del parque Whittier Narrows donde se vivió el último día del Fan Festival de Futbol. 

Kenny Batalla, hijo de padres argentinos de Buenos Aires saltó de su silla cuando Alexis Mac Allister hizo el gol de Argentina, al minuto 10 del cotejo y se despeinó la gran melena cuando marcaron Julián Álvarez y Lautaro Martínez en el tiempo extra. 

“Nosotros no queremos ser campeones. Ya somos campeones”, dijo el joven músico nacido en Los Ángeles, con respecto al próximo duelo de la albiceleste contra Inglaterra. 

Batalla rechazó los comentarios adversos que se han suscitado desde que Argentina se levantó como verdadera campeona y eliminó a Egipto (3-2), en la ronda de octavos de final. 

“Que digan lo que quieran”, señaló. “Argentina gana y gana, y eso nadie lo puede negar”. 

Su padre, Fernando Batalla, se aferraba a una vieja bandera albiceleste que, según dijo, la tiene desde que Argentina fue campeona del mundo por primera vez, en 1978, bajo el liderazgo del Mario Alberto “El Matador” Kempes. 

“Tengo mi bendita bandera desde los 11 años”, expresó el hombre de 59 años, un conductor de Uber que nació en Buenos Aires. “La saqué para celebrar durante Mundial de México-86, cuando vivía en Córdoba, y en Estados Unidos, cuando ganamos en Qatar 2022”. 

Fernando Batalla analizó que él sufrió “otro tipo de sufrimiento” por el empate suizo 1-1, un combinado que no ha podido vencer a la albiceleste en más de 60- años. 

Los argentinos llegaron desde temprano al Whitter Narrows.

“Fue un sufrimiento que no te da nervios. Estás confiado, igual sabes que tu selección va a ganar. Sabés que son buenos, los querés y los respetás y los bancás hasta el último momento y le das tiempo para que se  

Entre los cientos de aficionados, el mexicano Félix González, empleado de un negocio de autopartes, con el rostro y la cabeza pintados con los colores del balón oficial de la Copa del Mundo, dijo que él apoyaba a Argentina, “un poquito, pero no tanto”. 

¿Y eso, por qué? 

“Han hablado muy mal de nosotros los mexicanos y se supone que el deporte del futbol es para unir a las familias, no para que lancen insultos de que queremos parecernos a ellos”, dijo el hombre nacido en Michoacán. “En lo personal no tengo nada que envidiarle a nadie, y menos a ellos”. 

Su referencia era el periodista argentino Eduardo Feinman, quien dijo: “Odio a los mexicanos con toda mi alma”.  

Una fiesta se vivió al finalizar el partido ante Suiza.

Al lado de Félix González se hallaba su nieto Mateo, de siete años, quien admira a su abuelo porque siempre se pinta la cara cuando hay partidos de la selección mexicana o cualquier otro evento deportivo que le atraiga. 

“Esta loquito, pero me encanta”, dijo el niño sobre su abuelo, quien reside en la ciudad de Azusa. 

Y, amparados por la sombra de un árbol para mitigar el calor de la tarde, en una esquina del parque estaban Romina Gordizo y su hijo Valentín Humarán, ambos de la provincia de Tucumán, Argentina. 

Romina Gordizo y su hijo Valentín Humarán, de la provincia de Tucumán, Argentina.

“No nos quedó otra opción más que venir hasta acá”, dijo la mujer. “Me equivoqué en mi reservación porque pensé que la ronda para pasar a las semifinales se jugaría en Los Ángeles, no en Kansas City, pero valió la pena las vacaciones en Los Ángeles, una ciudad muy linda, muy hermosa y la gente muy amable y creo que Argentina ganará la cuarta estrella”. 

Entre el numeroso público, hubo unos cuantos hinchas que favorecían a la Suiza, entre ellos Ibrahim Badawiya, nacido en Zúrich, quien fue acompañado por sus amigos Ameer Khaled y Mohammed Bahbour. 

“Creo que el árbitro se equivocó a favor de Argentina cuando expulsó a Breel Emboló”, se quejó el fanático suizo. “Es una desgracia lo que hizo el árbitro”. 

Lo que no esperaba Badawiya, un estudiante de abogacía en la Universidad de California en Irvine (UCI) era que sus amigos lo dejaran solitario cuando se fueron a celebrar la victoria de Argentina. 

“Tranqui, te apoyamos”, le expresó Ameer, un ciudadano libanés. 

“Pero ¿y qué pasó? Argentina marcó y no me apoyaron. Necesito buscar nuevos amigos. No, qué va, lo entiendo. Es un partido. En mi opinión fue un gran partido, pero sí, quedarse tan cerca duele”. 

Al mismo tiempo que felicitó a Argentina por el triunfo 3-1, vaticinó: “Inglaterra le ganará a Argentina”. 

En esta nota

Argentina futbol Messi Mundial 2026
Contenido Patrocinado