Hechos de la semana en inmigración: Trump aprieta visas y ICE dispara las detenciones

La Casa Blanca endurece trámites legales, mientras miles de personas sin antecedentes quedan bajo custodia de ICE

El gobierno de Trump amplía su ofensiva migratoria mientras crecen los arrestos dentro de EE.UU.

El gobierno de Trump amplía su ofensiva migratoria mientras crecen los arrestos dentro de EE.UU. Crédito: Eric Gay | AP

La multifacética campaña antiinmigrante de Donald Trump continúa a todo vapor y la inmigración legal a Estados Unidos es uno de sus objetivos principales.

La Opinión informó que “la administración de Donald Trump puso en pausa las citas para visas en embajadas y consulados de Estados Unidos alrededor del mundo, una medida que se presenta como parte de una nueva etapa de capacitación para funcionarios consulares y que llega mientras Washington endurece el control sobre la inmigración legal”.

“La nueva pausa no equivale, por ahora, a una prohibición permanente. Sin embargo, representa otro obstáculo para personas que ya habían avanzado en un proceso migratorio y que ahora deberán esperar una nueva fecha para su entrevista”, señala el artículo.

Agrega además que “el anuncio ocurre apenas días después de que una jueza federal en Nueva York bloqueara una política de la administración Trump que había suspendido el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países”.

Según la jueza Jeannette Vargas, “esa medida excedía la autoridad del secretario de Estado, Marco Rubio, y cuestionó que las solicitudes fueron frenadas de manera general con base en la nacionalidad”.

Por otra parte, la agencia de noticias Associated Press (AP) reportó que “la administración Trump se está preparando para revocar las visas de negocios y turismo de hasta 200,000 extranjeros que han solicitado o están solicitando asilo en Estados Unidos”. “De producirse, esta medida supondría la mayor revocación masiva de visas de la historia de Estados Unidos y probablemente se enfrentaría a impugnaciones legales”, escribió la AP.

Igualmente, el gobierno de Trump publicó un reglamento para codificar una cuota de $103,265 dólares para las visas H-1B de trabajadores especializados en tecnología, investigaciones y educación.

Un plan similar fue bloqueado en las cortes el año pasado, pero se trató de una proclama temporal que expira en septiembre y que Trump quiere hacer permanente.

Trump acusa a las empresas que utilizan esta visa de no querer contratar estadounidenses, pero las empresas aseguran que no encuentran empleados con ciertas destrezas especiales requeridas.

En febrero, Bloomberg reportó que “solo unos 70 empresarios han pagado la tarifa de $100,000 dólares impuesta por Trump a los trabajadores con visas H-1B procedentes de otros países desde que se aplicó mediante un decreto de la Casa Blanca en septiembre (de 2025)”.

“El escaso número de pagos desmiente los argumentos de que la tarifa sea una medida de recaudación de ingresos que requiera una autorización explícita del Congreso, al igual que los aranceles de la administración Trump”, reportó Bloomberg.

“Dicha tarifa ha sido la medida más restrictiva adoptada hasta la fecha por la administración Trump contra los trabajadores extranjeros especializados, en el marco de una campaña más amplia de represión de la inmigración”, agregó la nota.

Todas estas medidas restrictivas forman parte de un asalto frontal contra la inmigración autorizada que se suman a las otras que Trump ha tomado para deslegalizar a la mayor cantidad posible de inmigrantes y hacerlos vulnerables a la deportación. Entre esas medidas figuran la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) a más de 1.5 millones de inmigrantes de diversas nacionalidades, y del parole humanitario a 500,000 nacionales de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.

Parte de la estrategia ha sido además dificultar la obtención de asilo y, de hecho, muchos de los detenidos por ICE y colocados en proceso de deportación tienen casos de asilo pendientes.

ICE alcanza cifras récord

La Opinión reportó que “en julio, los agentes realizaron en promedio más de 1,580 arrestos al día, el nivel más alto registrado durante el segundo mandato del presidente”. El gobierno de Trump aspira a detener 2,000 inmigrantes por día.

“Por primera vez en este periodo, más de la mitad de las personas detenidas correspondieron a casos en los que existían únicamente infracciones civiles de inmigración, sin cargos penales pendientes o condenas”, agregó el diario.

Es decir, que más de 800 inmigrantes detenidos diariamente no tenían antecedentes penales.

Según el Deportation Data Project, más de 45,000 inmigrantes fueron detenidos en julio.

“En total, desde la toma de posesión de Trump el año pasado, ICE ha detenido a más de 610,000 personas, una cifra superior a la población de Atlanta, Baltimore, Milwaukee o de todo el estado de Wyoming”, reportó The Marshall Project.

“Alrededor del 80% de las personas detenidas desde que Trump volvió a ocupar el cargo proceden del interior del país, donde es mucho más probable que tengan vínculos con la comunidad —familias, trabajos, hogares— que aquellas que cruzan la frontera. Esto supone casi un cambio radical con respecto a la práctica de los dos años anteriores bajo el mandato del presidente Joe Biden, cuando el 30 % de las detenciones se produjeron en el interior de Estados Unidos”, agregó The Marshall Project.

La impunidad de agentes de ICE prevalece

La Opinión informó que “el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), acusado de dispararle a un inmigrante en Minneapolis y de denunciar falsamente lo sucedido, fue liberado de una cárcel de Texas este jueves luego de que un juez federal dictaminó que no podía impedir su liberación ni obligar a su extradición a Minnesota”.

Christian Castro, “fue arrestado en Texas en mayo luego de que las autoridades de Minnesota emitieran una orden de arresto en su contra por cuatro cargos de agresión en segundo grado y un cargo de denuncia falsa”.

Según The Daily Beast, “el gobernador republicano (de Texas), Greg Abbott, no había aprobado la solicitud de extradición presentada por el gobernador demócrata (de Minnesota) Tim Walz. Tras 90 días de detención, la legislación de Texas exigía la puesta en libertad de Castro”.

Cita de la semana

“Esto me rompe el corazón. No sé cómo voy a poder seguir trabajando más de 12 horas al día sabiendo que mi padre está en algún sitio, posiblemente tratado como un delincuente”, escribió el marinero Joshua Avilés, asignado por nueve al portaaviones USS Abraham Lincoln en el Medio Oriente, y cuyo padre, Luis Manuel Avilés Roa, fue detenido por ICE. El hombre lleva 19 años viviendo y trabajando en Estados Unidos, tiene permiso de trabajo y una solicitud pendiente de ajuste migratorio a través de su hijo militar. Días después de la denuncia de su hijo y de la indignación en redes sociales, ICE liberó a Avilés Roa.

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